Cierro con fuerza mis ojos cuando comienzo a despertarme. Me retuerzo sobre la cama una y otra vez buscando seguir durmiendo, mas cuando abro mis ojos me percato de que estoy desnuda y con sólo una sábana envolviendo mi cuerpo. En cuanto me incorporo suelto un quejido llevando una mano a mi cabeza cuando un dolor apuñala mi cabeza.
Me dispongo a levantarme de la cama observando a mi alrededor en busca de Logan para tratar de recordar qué pasó anoche porque no tengo ni gota de memoria. Busco entre mi ropa mi teléfono para responderle a Nate que estoy en casa pero me llevo una enorme sorpresa al percatarme de que no tengo ni rastro alguno de su persona. Me dedico a pensar que existe la posibilidad de que no esté en casa y haya olvidado su teléfono.
O eso quiero pensar.
En cuanto quiero dar un paso, el dolor punzante en mi cabeza me hace gruñir y caer al suelo muriendo del dolor. Y entonces toda una secuencia de imágenes llega a mi cabeza trayéndome la memoria de qué fue lo que pasó anoche.
Y me quedo estupefacta conmigo misma
—Al fin despiertas preciosa —alzo la mirada hacia Logan para encontrarlo sonriendo en mi dirección mientras que continúo tendida en el suelo.
—Logan... ¿Acaso yo... hice algo gracioso anoche...? —el castaño ladea aún más esa sonrisa.
—¿Qué tan gracioso crees que lo hiciste? —pregunta de vuelta sin quitarme la mirada de encima.
Agacho la cabeza algo avergonzada antes de responder.
—¿Lo suficiente como para haber sido publicado en internet? —el muchacho procede a colocarse en cuclillas dándome un vistazo de pies a cabeza causando la incomodidad en mis adentros.
—Anoche fuiste una total diosa, Mia —responde ronco, y por alguna razón tengo miedo de ello— Muchos se convencieron de ello. Ahora te dejaré vestirte para que te vayas con tus padres —asiento escondiendo un mechón de cabello tras mi oreja.
Me meto al baño para vestirme y bajar con fines de salir de casa de Logan para regresar a la mía antes de que mis padres me ahorquen sin piedad alguna por dos cosas: uno, escaparme sin decirle ni a Carter, y dos, por llegar bañada en alcohol. La razón principal por la que no tomé una ducha en casa de Logan es porque no puedo quedarme por más tiempo, no si quiero llegar a tiempo para hablar con Nate y simular que nada ha pasado.
En verdad me cuesta creer que fui capaz de hacer eso a sabiendas de que podía lastimarlo. Me siento muy mal a estas alturas y quiero remediar las cosas. Por ende me quiero apurar lo más que pueda para saber si... tuve la mala suerte y se enteró de lo que anoche... hice con su mejor amigo Logan.
—Nos vemos preciosa —comenta el castaño dándome un beso en los labios.
—Adiós Logan, recuerda no mencionar nada de lo que hayamos hecho anoche —el chico ríe en voz baja antes de asentir.
—Hasta luego preciosa —me despido con un abrazo y un beso corto en los labios.
Salgo a pasos rápidos de aquella casa para dirigirme a la mía. Mas cuando estoy por llegar a tocar el timbre, la puerta se abre de golpe dejándome ver a mi madre furiosa con ver el estado en el que vengo.
—¡Eres una maldita cualquiera! —la primera bofetada impacta contra mi mejilla haciéndome retorcerme de dolor contra el suelo— ¡Te escapas y encima vienes igual que una cualquiera! —masculla mamá dándome un azote con un cinturón.
Otro latigazo golpea mi cuerpo marcando mis piernas y brazos cuando lanza uno más. Hasta que aparece Carter.
—¡Señora Hidalgo basta! —el castaño se interpone entre mi madre y yo— La señorita Mia cometió un grave error, sí, pero recuerde que tiene que asistir a clases de ballet y no puede tener más dolor en las piernas.
ESTÁS LEYENDO
Broken
General Fiction[HISTORIA DESTACADA DEL MES DE JULIO EN EL PERFIL OFICIAL DE @FicciónGeneral_ES 1-1-7-19] Tras quedar embarazada y desamparada en una ciudad nueva, Mia afronta los fantasmas de su pasado mientras sale adelante por su hijo de cuatro años, con la ayud...
