Como Pasa El Tiempo...

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Oliver...

-¡Salomé Anderson Carlin! ¿donde está mi teléfono? ¡Si descubro que tú lo agarraste, te mato! - la voz furiosa de mi hija seguido de sus acelerados pasos bajando las escaleras hace que Salomé se esconda bajo mi escritorio y haga un gesto de preocupación, hoy le di una misión muy importante, aquella consistía en entrar bajo absoluto silencio a la habitación de su adolescente hermana y tomará sin su consentimiento el teléfono, hace algunos días la descubrí hablando con ese muchachito Mark, la verdad no es de mi agrado, de hecho, ningún muchachito que se le acerque a mi hija es de mi agrado.

- creo que Hailey me va a matar papi - los ojos verdes de mi pequeña hija de nueve años (si, tuvimos otra hija) me miran angustiados.

- tu no te preocupes, yo se controlar la situación - mi hija hace un pequeño mohín ese que me deja claro que no me cree, escucho a Hailey hablar con Rosa.

- ¿has visto a ese monstruo? - la voz de Hailey se escucha entre furiosa y preocupada.

- no niña Hailey, ¿pero que es lo que pasa?

- ese monstruo tiene mi teléfono

- ya va, pereme tantico y le ayudo a buscarla.

Escucho de nuevo pasos, pero ahora se acercan y sé que viene el apocalipsis, mi hija entra en mi estudio con sus ojos azules botando chispas.

- ¡papá! Dime donde está ese monstruo - me hago el loco es lo mejor, Hailey está pasando por su época adolescente, esa por la que todos pasamos y sus hormonas andan alborotadas.

- no tengo ni idea, quizá este con tu madre - me reclino en mi silla tranquilamente, Hailey entre cierra los ojos y me señala.

- si descubro papá - Hailey se acerca lentamente a mi escritorio - que tú, tuviste algo que ver con esto - y si, ahí viene - le voy a decir a mamá lo que tu y yo sabemos - eso me hace abrir los ojos, no creo que a Alex le guste mucho saber que estaba mirando un video de porno que me envió David por WhatsApp, si se entera de eso, me hace picadillo para perros, y si, tengo la peor suerte del mundo ya que mi hija me descubrió viéndolo, en realidad lo iba a borrar pero no sé qué putas pasó que no lo hice- estás advertido - Hailey sale de mi estudio dando un portazo, ¡a la mierda todo, se que voy a morir! Salomé sale despacio de debajo del escritorio.

- creo que nos van a matar a los dos papi - asiento con la cabeza mié tras ella se sienta sobre mis piernas - ayyyy noooo - Salomé pone una de sus manos dramáticamente en su frente - adiós mundo cruel, fue bonito hasta que duró - giro mis ojos ¡ay pero que dramática! - adiós a mis amiguitos, adiós a pipo, adiós a todos....

- ookkk monstruo, nadie nos va a matar - yo soy dramático, pero definitivamente mi hija me gana - simplemente vamos a devolverle el teléfono a tu hermana y ya ¿de acuerdo? - Salomé sonríe y asiente con la cabeza, mi hija es hermosa, sus ojos son exactos a los de su madre, y ese cabello negro con sus largos rizos hace contraste con su blanca piel, si, hace diez años Alex me dio la noticia de que seríamos padres nuevamente, Hailey brincaba de alegría cuando se enteró de que tendría un hermanito, más fue la sorpresa cuando descubrimos que sería otra niña, me puse feliz igual que con Hailey y esas tres mujeres son el motor de mi vida.

Salimos del estudio con Salomé colgada de mi espalda, ella juega con mi cabello y me da pequeños besos en la cabeza.

- así que aquí está niña Salomé - Rosa nos encuentra por el camino - su hermana la está buscando, es mejor que le devuelva ese teléfono antes de que se arme la tercera guerra mundial - Rosa sabía perfectamente que Salomé y yo habíamos hecho esta travesura, solo que le dije que guardará el secreto, y tiene razón, es mejor devolver ese aparato, igual, ya había investigado lo que necesitaba.

Nosotros Somos Los Anderson Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora