Muchas más veces de las que debería, me encuentro pensando en lo que nos parecemos; aquellos mismos gestos, prestarle atención a iguales detalles y otras pequeñas cosas.
Es ahí cuando me ataca una oleada de tristeza por querer contarte sobre lo que escribo. Me gustaría hablarte sobre lo que me agrada y lo que no. Conversaría por horas sobre lo que escribí en la madrugada y aquel proyecto que lleva meses en mi cabeza. Llenaría los silencios con mis sueños, los que espero alcanzar y los que cayeron en picada tiempo atrás.
¿Es eso suficiente para renunciar a todo lo que construí por una sonrisa y un "bien hecho"? La siguiente ola de angustia es la que me da la respuesta. Porque estoy dejando de lado el disgusto de cuando descubra la verdad. Porque sé que cualquier comentario negativo me va a doler. Porque sé cuál es tu postura con el arte la mayor parte del tiempo.
Porque no estoy preparada para admitir que te mentí todo este tiempo.
Las cosas en que nos parecemos lloran por mostrarte este lado de mí, mas es en lo que nos diferenciamos que hace que me aferre a la mentira para no salir lastimada.
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Mariposas doradas
KurzgeschichtenPensamientos, escritos, microrrelatos y todo aquello que no tenga lugar propio. [Ilustración de Peter Xiao, peterxiaoji en Instagram]
