Realmente si dijera que este año sólo fue trágico, estaría mintiendo. Si así fuera, entonces estaría dejando de lado todo el consuelo que logramos encontrar en medio del desastre ocurriendo a nuestro alrededor.
Tuvimos que sufrir para buscar cómo alegrarnos.
Tuvimos que parar a nuestras piernas para descubrir qué podíamos hacer con el resto del cuerpo.
Tuvimos que alejarnos del ruido para escuchar qué pasaba dentro nuestro.
La pasamos mal, sí. Algunos más que otros. Pero, una vez más, demostramos la capacidad del ser humano para adaptarse a lo que sea, incluso lo más trágico.
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Mariposas doradas
Short StoryPensamientos, escritos, microrrelatos y todo aquello que no tenga lugar propio. [Ilustración de Peter Xiao, peterxiaoji en Instagram]
