Ah, día de pagar el alquiler. Qué día tan feo.
No quiero entregarle nada a esta mujer, lo juro. Si pudiera, ¡me iría de aquí sólo para no verla más!
Pero no, porque en estos tiempos, es muy difícil buscar otro lugar donde quedarme y no tengo ganas de andar vagando por ahí.
Dios, encima cada vez me exige más. Antes, con uno o dos se confirmaba. Ahora no, ahora quiere más y más con cada mes que pasa. Siento que me está estafando. No me extrañaría que me estuviese cobrando de más, mujer arpía.
Bueno, ¿Qué se le va a hacer? Mejor me pongo ya a escribirle las historias que me ordena si quiero permanecer en este cuerpo un poco más.
ESTÁS LEYENDO
Mariposas doradas
Short StoryPensamientos, escritos, microrrelatos y todo aquello que no tenga lugar propio. [Ilustración de Peter Xiao, peterxiaoji en Instagram]
