Después de finalizar la Segunda Guerra Mágica, Adhara Phoenix Black ya no siente tener motivos para quedarse en Londres y decide irse al pueblo más nublado de Estados Unidos junto con su fiel Kreacher, sin saber que ahí encontraría lo que tanto habí...
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El rayo de sol entrando por la habitación donde dormían las tres chicas, logró que una azabache ojigris se despertara poco a poco. Adhara se estiró un rato antes de levantarse para ir al baño. Al regresar se acomodó otra vez en la cama de Hermione. La noche anterior decidieron dormir juntas como lo hacían en la torre de Gryffindor cuando una se sentía mal o simplemente no querían dormir solas.
Ella era totalmente consciente de que al irse a Forks tendría que alejarse de su familia y de Teddy, pero no sería para siempre y tampoco es como si ella quisiera terminar Hogwarts, para el disgusto de su abuela. Kingsley les había ofrecido a ella, Ron y Harry entrar a la academia de aurores sin la necesidad de terminar Hogwarts. Los últimos dos aceptaron inmediatamente, mientras que ella dijo que se lo iba a pensar.
-Buen día, Nix. -susurró Hermione en cuanto se despertó.
-Buen día, Mione. ¿Dormiste bien? ¿Hablé dormida? -la castaña negó con la cabeza mientras se estiraba. -Oye, se me olvidó comentarte algo.
-¿Qué cosa olvidaste?
-Ir a Forks implica actuar totalmente muggle y yo tengo 17, por lo que tendría que entrar a una escuela muggle para "continuar con mis estudios". -Hermione abrió los ojos totalmente sorprendida porque se le había pasado ese pequeño detalle.
-Estarías en tercer año, más bien, a finales del tercer año.
-Ya sé. Odio el sistema educativo muggle, pero te amo por prepararme para la vida muggle. Lo mejor es que podré usar esas cosas muggles de colores, ¿Cómo es que se llaman?...plumones.
Las dos se quedaron viendo a los ojos antes de largarse a reír sabiendo que Ginny tenía el sueño medio pesado.
-¿Qué hora será? No tengo ganas de levantarme, pero tengo hambre.
-Nix. -le llamó haciendo que la azabache la viera con una sonrisa inocente. -Siempre tienes hambre.
Adhara hizo puchero.
-Preocúpense cuando llegue el día en que diga que no tengo hambre.
Hermione solo rio mientras negaba con la cabeza. Definitivamente su amiga nunca cambiaría y así es como la quería.
-Vamos, arriba. Hay que levantarnos ya.
Adhara empezó a negar con la cabeza y cuando vio que Hermione iba en serio al quitarle la colcha, se levantó para ir a acostarse con Ginny, quien soltó un quejido de molestia.
-¿En serio no dejan dormir en paz? -se quejó la pelirrojo con la voz ronca dejándose abrazar por la Black.
-Mione tiene la culpa, Gin, ella no nos quiere dejar dormir. -la acusó mientras señalaba a la castaña como niña chiquita.
-Ya dejen de quejarse y vayan levantándose. Me iré a bañar y cuando regrese quiero ver las camas acomodadas y ustedes listas para que se bañen. -dicho esto salió de la habitación siendo ignorante de lo que Adhara le estaba diciendo a Ginny.