Pov Calle
Muchas cosas pasa por mi mente, sentía miedo, angustia. No paraba de llorar en los brazos de ella, aunque no la conociera bien me sentía protegía a su lado.
En todo camino a su casa, ella me tenía enrollada en sus brazos dejando que llorara sobre su pecho.
Llegamos a su casa.
- Ven linda, ya llegamos. - dice ella, María José.
Ella baja de la camioneta y me extiende la mano, para ayudarme a bajar del auto.
Gracias. - susurré.
Caminamos agarradas de la mano hacia la entrada de la casa. Ella sacó las llaves del bolsillo de su jeans para luego abrir la puerta. Ya la puerta abierta María José se hace para un lado dejando que entrara yo primero.
Era una cansa bastante bonita. Tenía algunos cuatros fotográficos de unas personas que me imagino que es su familia, en la entrada de la casa. Una sala muy bien decorada.
- ¿Quieres comer o tomar algo? - dice mirándome atenta.
- No, sólo quería dormir y olvidarme de todo lo qué pasó esta noche. - dije en un hilo de voz.
- Siendo así, vamos te enseño donde vas a dormir. - me extendió su mano para que tomara y así lo hice.
Nos dirigimos a una habitación. La habitación es gigante, tenía una gran cama, un armario enorme, un baño muy completo y dos muebles a cada lado de la cama.
- En unos de eso cajones hay ropa, tiene que a ver algo que te quede y ahí está el baño. - señaló los cajones y el baño. - Puedes tardar el tiempo que sea necesario. - me mira con cariño. - Te dejo sola para que te puedas asear. - sin decir más se retira cerrando la puerta.
Fui a buscar en los cajones a buscar algo de ropa que me quede.
Cuando tenía ya las ropas que me iba a poner entre al baño. Me comencé a desvestir, abrí la ducha y cuando el agua toco mi cara rompí en llanto de nuevo, no dejaba de pensar en todo lo qué pasó esta noche: La discusión con Verónica en el baño de aquella fiesta haciendo que me afectara todo lo que decía, y luego el secuestro. Me sentía confundida, con miedo y con angustia por todo esto.
Estaba agradecida con María José por a verme sacado de ese lugar, aunque no sé cómo fue que me encontró ¿como supo que me habían secuestrado? Aunque ahora que recuerdo antes de perder la conciencia había escuchado a alguien decir mi nombre, ¿Habrá sido ella la que había gritado. pero ¿porque fue por mi si no me conoce? Da igual Daniela lo importante es que te salvo.
- Daniela ¿estás bien? - dijo María José detrás de la puerta del baño.
- Sí, ahora salgo. - cerré la llave de la ducha.
Cuando ya estaba vestida salí del baño encontrándome a María José sentada en la esquina de la cama.
- ¿Todo en orden? - se notaba preocupada.
- Sí, eso creo. - susurré.
Camine hasta la cama y me senté.
- Bueno, te dejo para que descanses. Si necesitas algo puedes ir a mi habitación esta al lado de está. - dice sonriéndome tiernamente.
- Que sonrisa tan hermosa. - pensé.
Yo no quería quedarme sola ¿Como le digo que se quede conmigo?
- Mmm...este. - estaba nerviosa.
No sabía cómo decirle que no quería estar sola esta noche.
- ¿Pasa algo? - pregunta un poco preocupada.
- No, solo quería saber si ¿podría dormir conmigo? - digo a la vez que bajo la mirada jugando con los dedos de mis manos nerviosa
Ella se quedó unos segundos mirando me sin expresión alguna.
- Está bien. - dice y camino al otro estreno de la cama y se recuesta. - Ven. - abre sus brazos para que me pudiera recostar en su pecho. - Duerme linda aquí estaré cuando despiertes. - susurró.
Sentir sus brazos me llenaba de seguridad y paz. Todo había sido tan rápido, de nueva cuenta me invadió ese miedo y angustia hasta el pecho y empecé a llorar. Ella me abrazó más fuerte.
- Shh...ya todo pasó. - susurraba mientras acariciaba mi cabello. - No dejare que nada te pase, lo prometo.
Dejo que llorara el tiempo que fuera necesario, cada segundo me susurraba que todo estará bien. Poco a poco mis ojos se sintieron pesados y caí en sueño profundo.
Pov Poché
Ver a Daniela así me partía el alma, me así sentir vulnerable. No me gusta verla así, Y quiero ver esa sonrisa que tanto me volvió loca la primera vez que la vi en el restaurante.
La tenía recostada en mi pecho ya dormida. Hace tiempo no tenía a alguien así que me hiciera sentir tantas cosas como ella lo estaba haciendo. Solo tuvo que sonreír para que todo en mi se removiera.
Acariciaba su espalda con mi mano derecha y con la izquierda acariciaba su mejilla. Mientas me quedaba a detallarla. Un poco de su cabello rebelde caí sobre su cara, acaricio un poco las puntas acomodándolo. Sus pestañas largas cayendo sobre sus pómulos, tiene una nariz pequeña y sus labios delgados que tantas ganas quería probar.
¿Que me estás haciendo Daniela?
ESTÁS LEYENDO
Enamorada de su sonrisa
RomantikLa chica fría que no cree en el amor queda enamorada a primera vista de una sonrisa. ¿Qué pasaría si un día estas caminando, pero en eso todo se vuelve negro y despiertas en un lugar desconocido? Golpes, misterio, romances, besos y más...
