Pov Poché
... pero lo que vi hizo que me hirviera la sangre. Felipe intentando besar a Calle, mi chica, pero Calle no se dejaba. Me acerque lo más rápido posible a ellos y lo aleje de ella. Lo tomé de la playera y lo pegue a la pared del pasillo.
— No la vuelvas a tocar o te mato ¿oíste? te mato. — le dije a Felipe, enfatizando la última palabra. Estaba furiosa.
— Tú no la podrías hacer feliz, yo si podrías. — lo interrumpí dándole un rodillazo en la parte baja. Él retuerce por el dolor.
Lo suelto alejándome un poco de él.
— Yo podría hacerla feliz hasta más. No quiero que te le vuelvas acercar.
Tome a Calle de la mano, ella estaba aun asimilando la situación. La saque de la fiesta, yo me encargaré que ese idiota no se le acerque mas. Antes de entrar al auto nos paramos, yo quedando de frente a ella.
— ¿Estás bien, cariño? ¿Ese idiota no te hizo nada? — dije. La mire a de pies a cabeza para seguramente que no tuviera nada.
— No — susurró. — Gracias por llegar a tiempo tenía miedo. — me abrazo.
— No tienes porque agradecer amor, yo te voy a proteger siempre. No dejare que él se te acerque. — me separe un poquito y le di un beso tierno antes de abrirle la puerta del lado del copiloto para que entrara al auto.
Ya ambas en el auto, lo encendí poniéndolo en marcha.
— Poché en la fiesta vi a Angelis hablando con Felipe. — dice, mirándome.
— ¿Angelis? ¿Que hacia ella en esa fiesta o más aún hablando con a Felipe? ¿Se conocen? - dije asombrada y preocupada. Angelis era capaz de todo con contar de regresar conmigo, hasta capaz de hacer algo contra Daniela. — Se que Juana no la invitaría, ella la odia.
— No lo se. — dice, encogiéndose de hombros.
—No importa. — dije, para no preocuparla. — ¿Duermes hoy en casa?
— Si.
En todo el camino fue en silencio, lo único que se escucha era la música que pasaban en la radio.
Pov Narrador
Las chicas nunca se dieron cuenta de la persona que observó todo lo que ocurrió en el pasillo del baño.
Pov Felipe
Estaba muy enojado con lo que acaba de pasar. Pero esto no se quedara así, estas me las pagas María José Garzón. Rápidamente fui en busca de la persona que estoy seguro que me puede ayudar.
— Angelis. — dije, acercándome a ella.
Ella se aleja de las personas con las que estaba hablado.
— Vi todo lo qué pasó.
— Me dijiste que a ti te interesa Poché ¿cierto? — ella asiente. — Y a mi Daniela. Quiero que me ayudes a separarlas. — dije, serio.
— Que más que yo desearía eso, pero será difícil; Poché es muy fiel con las personas que ama y más cuando se trata de esa. Estoy segura que no dejará a Daniela sola. Ella es muy posesiva y estoy más que segura que no va a dejar que tú te acerques a Daniela.
— No me importa lo que tengamos que hacer, pero esas dos sufrirán. — dije, seguro.
Le conté todo mi plan y estuvo de acuerdo. Ella estaba enamorada de Maria Jose, como yo de Daniela. Y quedó dolía cuando se enteró que ella estaba en una relación, María José siempre le decía que no era una mujer de relación solo de ratos. Ahora ambos haremos lo posible por separarlas.
Pov Calle
Cuando llegamos a la casa de Poché, entramos a la casa y nos dirigimos a la habitación nos metimos a bañar, por separados. Ya ambas con la pijama puesta nos metimos a la cama.
— Te amo. — dice, a la vez que me da un beso.
— Te amo más. — dije, mientras me volvía acercar a ella iniciando un besos largo, que a medida se iba intensificando.
Poché se separa de mi y me mira con deseo.
— Quiero hacerte mía una vez más.
Dicho esto Poché me gira haciendo que quede sobre la cama por completo y ella posicionándose arriba de mi. Ella pone mis manos sobre mi cabeza a la vez que apretábamos el agarre como si quisiéramos fundirlas en una sola. Me besaba con toda la pasión y amor. Mete su mano debajo de mi blusa acariciando mi abdomen. Nos separamos por falta de aire pero ella rápido besa mi cuello haciéndome suspirar.
Ya nuestra ropa empezaba a estorbar, así que comenzamos a retirar cada prenda de nuestro cuerpo, quedándonos desnudas. Mientras ella me besaba acariciaba mis senos que ya estaba casi erectos. Baja sus besos a mi cuellos, a la vez que con sus dedos masajea mi clítoris. Yo empiezo a retorcerme de bajo de ella, haciendo que se sienta mas contacto mi intimidad con sus dedos. Entra con dos dedos en mi, haciendo que gima. Se mueve en un ritmo extrañamente delicioso. Los gemidos son presente hasta el momento que llego al orgasmo. Ella saca los dedos de mi interior lentamente y se los lleva a la boca, para chuparlos. ¡Dios! eso me pareció tan jodidamente ardiente. Me mira con los ojos dilatado, mientras se muerde su labio inferior. Siento como abre más mis piernas y se coloca entre ellas. Nos sonreímos y empezamos a movernos en un vaivén. Ambas disfrutábamos de un mismo placer, gimiendo. Después de varios movimientos intensos llegamos al orgasmos gritando el nombre de la otra. Poché cae en la cama junto a mi rendida, me estrecha a su pecho y da un beso sobre mi cabello antes de caer dormidas.
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Enamorada de su sonrisa
RomanceLa chica fría que no cree en el amor queda enamorada a primera vista de una sonrisa. ¿Qué pasaría si un día estas caminando, pero en eso todo se vuelve negro y despiertas en un lugar desconocido? Golpes, misterio, romances, besos y más...
