Pov Poché
Desperté feliz después de la gran sorpresa que le di a Daniela y actividad de ayer que tuvimos ambas. Me estire para tomar mi celular y ver qué hora eran, son las 8:30 a.m. Tome la mano de Calle para retirarla de mi estómago y poder pararme, pero tan pronto como intente moverme ella gruño y me tomo de nuevo por la cintura.
— No, quédate aquí. — dijo adormilada y pegándose más a mi.
Fue inevitable que se me formara una sonrisa en mi cara. Me acomode mejor en la cama y la abracé.
— Buenos días, amor. — dije con una sonrisa mientras le plantaba un beso en su frente.
— No amor, es muy temprano para despertar. — dijo con voz de bebé a la vez que escondía su rostro en mi cuello.
— Pero si tú siempre estás despierta a está hora.
— Sí, pero ayer me cansaste mucho.
Me empiezo a reír por lo que dijo.
— Ah, ¿si? — digo un un tono divertido.
— Sí. Hacia qué estaremos todo el día en la cama. — dice segura.
— Eso me gusta. — dije con un tono coqueto y embozando una sonrisa pícara, aunque ella no la viera porque aún seguía en confiada en mi cuello. — ¿Que haremos mientras estamos en la cama? — le susurre en su oído.
Estamos debajo de las sábanas desnudas y yo empiezo a deslizas mi mano derecha por su torso desnudo hasta colocarla en su estómago el cual masajee con lentitud.
— Veremos película. — su voz era entrecortada.
— ¿Eso nada más haremos? - pregunte, siguiendo con mis movimientos en su cuerpo.
— Sí, niñita traviesa. — se removió apartando mi mano de su cuerpo.
Le sonrío y deslizo mi pulgar por su mejilla hasta llegar a su labio inferior. Ella me devuelve la sonrisa y se acercó a mis labios plantándome un beso para luego pararse y dirigirse al baño dándome una perfecta vista cuerpo desnudo, sin poder enviármelo mordí mi labio inferior. Cuando ella sale del baño entro yo, me lavo los dientes y hago mis necesidades. Salí del baño y me encontré con Calle acostada en la cama.
— ¿Que quieres de desayuno bebé? — le preguntó, mientras me coloco una camisa larga.
— Tostadas francesas con frutas picadas y jugo de naranja.
— Iré a prepararlo, mientras ve buscando alguna película que quieras ver.
Salí de la habitación y me dirigí a la cocina. Ya en la cocine empecé a buscar los ingredientes para hacer las tostadas. Empecé a batir los huevos, al terminar encendí el sartén y puse un poco de mantequilla, en lo que se calentaba empecé a cortar las fresas y la banana. Cuando vi que el sartén estaba lo suficiente caliente, puse los pan ya remojados con el huevo. Ya cuando estuvo listo empecé a platear los platos, les coloqué unas fresas troceadas al de Calle y al mío banano picados, con un chorrito de sirope a ambos. Tome la mesa plegable y coloque los dos platos ahí para luego servir dos vasos de juego y colocarlo también.
Cuando ya estaba todo preparado tome la mesa y empecé a caminar a la habitación con cuidado. Cruce la puerta de la habitación para luego poner todo sobre la cama.
— Amor eso se ve delicioso. — dijo Calle, sentándose mejor en la cama.
— Espero que también sepa delicioso. — me senté al lado de ella en la cama. — ¿Que película escogiste amor?
— Juegos de Gemelas. — respondió. Tomo el control y le dio play a la película.
Comenzamos a comer a la vez que veíamos la película.
Pov Calle
Estábamos acostadas en la cama viendo Juegos de Gemelas. Yo estaba recostada en el pecho de Poché mientras que ella estaba recostada en la cama con una mano sobre su cabeza y la otra sobre mi espalda.
— Amo tanto esa película.
La película ya había terminado.
— Yo te amo a ti. — dio un beso sobre mi cabello.
En eso suena mi celular. Me giro del otro lado de la cama para tomar el celular que estaba en la mesita de noche, era Paula.
Llamada con Paula.
— Alo pau! — conteste.
— Callesita ¿cómo estás?
— Ya estoy mejor y ¿tú cómo andas?
— Me alegra escuchar eso. Yo estoy genial. Bueno Callesita te llama para decirte que vamos a ir a un antro hoy con los chicos ¿quieres ir?
— Ahora mismo estoy con Poché, pero... — Paula no me dejó terminar.
— ¿Estas con Poché? ¿Ya la recordaste? — se escuchaba emocionada.
Yo reí levemente por lo emocionada que estaba Paula.
— Sí, ayer me hizo una sorpresa y ahí fue que recordé todo. — le dije a Paula, mientras le sonreía a Poché que me miraba con sus ojitos brillosos y con una sonrisa.
— ¡Ay! Estoy feliz por eso. Esa mujer vale oro, no sabes lo preocupada que estuvo cuando se enteró lo del accidente a demás que no quería irse del hospital en ningún momento.
— Lo se, mis papás y Juli me lo dijeron.
— Bueno ¿pues las vemos a las dos en el antro hoy?
— Claro, me mandas la ubicación por mensaje de texto.
— Vale, nos vemos en la noche.
Fin de la llamada.
Coloque el celular de nuevo en la mesita de noche y me gire donde Poché.
— Los chicos van a ir a un antro hoy ¿quieres ir? — le pregunté mientras me acomodaba en su pecho.
— Si tú quieres ir, yo también iré. — dijo ternura, dándome besos en mi cabello.
— Pues hoy habrá rumba. — dije emocionada.
En toda la mañana nos la pasamos acostadas viendo la película.
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Enamorada de su sonrisa
RomanceLa chica fría que no cree en el amor queda enamorada a primera vista de una sonrisa. ¿Qué pasaría si un día estas caminando, pero en eso todo se vuelve negro y despiertas en un lugar desconocido? Golpes, misterio, romances, besos y más...
