(Trilogía de Math Fridman)
Novela LGBT Vol. 1
¡MUY PRONTO EN FÍSICO!
Un mafioso hijo de puta con gustos un poco perversos. Un jovencito de malos modos, repartidor de periódicos de día, y mesero de noche.
¿Qué tienen en común? Uno cumplir con su par...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
- ¿Entonces no vas a ir?-Joon sentado frente a mi pregunta. Niego con la cabeza mientras le doy un sorbo a mi trago.
Navidad por fin. Noche increíble en mi bar y no iré a la casa de Henry, que se joda. Solo se lo dije para molestarlo. Siento que he bajado la guardia con ese niño tonto. Me siento estúpido cuando lo tengo cerca. No sé qué puto poder tenga pero es mejor que no lo vuelva a ver. Por mí que se case. Si eso es lo que quiere que se joda la vida el solo. No me importa.
Un chico que Fabricio ha mandado aparece. Joon se retira para dejarnos solo en el privado y yo me dedico a besarlo, tocarlo y estrujar nuestros cuerpos en el privado a medias luces. Nos follamos ahí sobre la mesa sin pudor. Con ganas, con salvajes embestidas y el nene solo me complace en todo lo que pido. Es tan joven, tan obediente y tan pasivo.
Lo sostengo por las caderas mientras salta en mi polla con ritmo. Yo sentado en el cómodo sillón de piel y el a horcadas. Con nuestros cuerpos sudorosos y armonizando al unísono con gemidos y jadeos de ambos. Me corro en su lindo y apretado culo y el moja nuestros vientres. Busco su boca y lo beso. Henry no es la gran cosa. No es nadie y no me estoy muriendo por él.
¿Qué? ¿Yo dije eso? más bien, ¿pensé eso? creo que estoy ebrio. ¿Yo muriéndome por Henry? Si como no. Ya parece. Dije que no lo quería volver a ver y así debe ser.
Nos vestimos, agradezco al chico y le doy su dinero con unos buenos besos. Se portó muy bien.
Decido salir del bar. Me largo a casa. No tengo humor de nada y creo que me siento mal. Me duele la cabeza.
- ¿Estas bien?-Joon me mira en el espejo retrovisor.
- ¿Qué te hace pensar que no lo estoy?
-No lo sé, te veo de pronto algo diferente.
-No digas idioteces Joon-respondo para ver por la ventanilla. Agua nieve y frio. Tanto que cala los huesos, quema las fosas nasales y de pronto esto de nuevo que me oprime el pecho. Que no me deja respirar a gusto. ¿Qué putas te pasa Math? ¿Será que tengo de nuevo problemas del corazón? no quiero enfrentarme al puto Bisturí.
En casa una vez llegamos, Joon opta por ver algo de TV con los chicos de la guardia y yo subo para darme un baño. Quiero de pronto invernar como los osos. Solo dormir.
Baño con agua caliente, el pijama y me meto a la cama. Apago mi lucecita de noche y no quiero saber si New York se va a congelar. Que se jodan todos.
"Voy a casarme y a irme lejos de usted" "Lo odio" "Usted me agrada señor Fridman" "¿Soy tu amigo?" "Ah huevo"
No puedo dormir. ¿Quién putas duerme con tanto ruido en la cabeza? ¿Con esa condenada voz de Henry invadiéndome el sueño?
Y de pronto extraño tanto su forma de ser. La forma en que fue conmigo. Esa confianza con la que me trato desde el primer día y que me hizo reír de la nada. Golpeándome como su igual. Diciéndome malas palabras. Niño testarudo. ¿Por qué demonios estoy pensando en Henry?