(Trilogía de Math Fridman)
Novela LGBT Vol. 1
¡MUY PRONTO EN FÍSICO!
Un mafioso hijo de puta con gustos un poco perversos. Un jovencito de malos modos, repartidor de periódicos de día, y mesero de noche.
¿Qué tienen en común? Uno cumplir con su par...
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— ¿Y porque ese pendejo me lo envió? Se supone que lo habías perdido, ¿Qué no?—cuestiono de nuevo.
—Yo...yo no recuerdo donde lo perdí.
Ignoro lo que me dice y reviso el sobre para ver que más hay dentro y saco una nota que leo; Asegúrate que cada una de las personas en tu barco este remando y no cavando hoyos cuando no estas mirando. Saludos a Joon. ¿Qué se siente que tu traidor este frente a ti, en tus narices? levanto mis ojos de la nota y Joon está atento observándome. Le extiendo la hoja que toma y la lee en voz alta.
—No...no entiendo que significa esto Math. Te juro que...
—Cállate, no hables, no lo hagas. Necesito pensar—tomo lugar en mi sillón.
Cierro los ojos descansando mi cabeza en el respaldo y suspiro profundo ordenando mis pensamientos. Un traidor en mis putas narices, en mi casa, bajo mi techo según dijo Sullivan y ahora este pendejo con lo mismo. ¿Qué mierda está pasando? ¿Por qué Petrov que quiere asesinarme me enviaría el reloj de Joon? ¿Cómo lo ha conseguido? Mierda, todo es un puto enredo. Joon jamás me traicionaría eso lo sé, todos menos el. Luego esta Henry, ¿Qué tiene que ver conmigo? ¿Quién es su padre? ¿Quiénes están implicado en esto? esa perra dijo que no estaba sola. Henry podría estar implicado pero si así fuese, este estúpido no amenazaría con lastimarlo. Me lleva el carajo, la cabeza me comienza a doler y no doy.
—Joon, ¿Cómo perdiste el reloj?—abro los ojos y veo que ya ha tomado lugar en la silla frente al escritorio.
—No lo recuerdo con exactitud. Esa noche bebí demás al parecer pero un vago recuerdo me dice que estuve con un chico en un hotel. Vaya, ni siquiera recuerdo como llegue a casa.
— ¿No recuerdas nada de quién era el chico con el que te acostaste? Pudo no sé, robar tu reloj. Ese pendejo de Petrov está usando todos sus medios para llegar a mí. Por favor dime que es así—mis ojos se clavan en los suyos. Joon no me mentiría, no me traicionaría. No él.
—Te lo juro Math. No tengo idea de con quien estuve esa noche—puedo ver preocupación en su rostro.
—Bien, entonces ya está. Ese chico misterioso con el que te acostaste fue enviado por Petrov y robo tu reloj. Listo, resuelto el caso. ¿Cierto?—pregunto y asiente. Me levanto del sillón y rodeo el escritorio para acercarme y apoyar mi mano sobre su hombro, dejo un beso en su cabeza. —La familia no traiciona Joon. Tú eres mi familia.
Y salgo de la oficina.
No quiero pensar, solo necesito mi cama un rato. Subo las escaleras a mi habitación y entro en esta. Me saco los zapatos dejándome las medias, el saco que tiro por ahí y me aflojo la corbata con tres botones para meterme a la cama. Solo me recuesto con mi cabeza sobre mi almohada, cierro mis ojos y suspiro profundo. Debería tomarme unas vacaciones en estos días y olvidarme de todo. Algo está pasando y no se a quien está utilizando Petrov para llegar a mí. Un Traidor sobre mi cabeza. Todo es un caos maldición. De la noche a la mañana ahora estoy casado con un niño tonto que me dan ganas de besar como loco y luego castigarlo duro con el cinturón al mismo tiempo. Henry Miller, ¿en qué momento entro en mi vida? ¿Qué hago casado con él? Abro mis ojos para ver el anillo que porto en el dedo y suelto un suspiro. Mierda, estoy casado con ese condenado diablillo que me saca de mis casillas, que tiene coraje y valor para enfrentarme sin el más mínimo miedo en sus ojos. Me reta, me golpea, juega conmigo, me engaña, me usa y me amenaza.
¿Quién lo iba a decir? Yo casado con un mocoso repartidor de periódicos y mesero. Henry, recuerdo el día que lo conocí. "¡Usted va a pagar mi bicicleta!" "¡Jodase!" "¿Soy tu amigo Henry?... a huevo" "Usted me agrada señor Fridman" "Feliz cumpleaños" "Lo odio. Solo drogado volvería a tenerme en su cama". Mierda, me siento en la cama con la cabeza girándome de nuevo en pensamientos. Hasta despierto me llega a joder. De pronto tengo ganas de verlo, si, solo quiero saber que está haciendo. Salgo de la habitación para ir a la suya.