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El tiempo pasa y el platinado no aparece en ningún momento. Hannah comienza a impacientarse y se levanta del suelo para ponerse a caminar por la torre. 

¿Me ha dado plantón?

Pronto, su enfado crece bajo su piel y su labio inferior tiembla mientras mira una y otra vez hacia las escaleras. No se escucha nada, excepto la gente fuera del gran comedor que están por el patio delantero del castillo hablando. 

¿Me ha mentido, otra vez?

La chica se apoya en la barandilla y suelta un suspiro cerrando sus ojos, piensa en esperar cinco minutos más pero ese pensamiento se deshace cuando unos pasos rápidos se escuchan subiendo las escaleras. Hannah se gira y ve a Draco vestido entero de negro y unas pocas gotas de sudor corriendo por su frente. En sus manos trae varias bolsas blancas y una sonrisa se dibuja en su rostro.

—Hola —Draco se acerca a ella sonriendo y deja las bolsas a un lado de la manta que trajo Hannah.—Siento haber tardado, la comida del restaurante se retrasó un poco —agarra su mano y le da una pequeña vuelta—Estás preciosa, Hannah. 

La chica sonríe nerviosa sin saber qué decir, mientras siente como su estómago duele a causa de los nervios. Draco nota su nerviosismo, y para relajarla un poco, la sienta en la manta mientras él hace lo mismo.

—Sé que te gusta mucho la pasta, así que he traído varias cosas —habla el chico sacando los diferentes platos envasados de las bolsas.

Hannah sonríe mirando la comida y su estómago ruge bajo su piel. Mira con cautela al chico mientras le explica qué es cada cosa, y no puede evitar sonreír.

Es guapísimo, incluso hasta un ciego lo sabría.

Ambos comienzan a comer en un silencio cómodo mientras miran las estrellas del cielo. Draco mira a la pelinegra varias veces para saber si está bien y cuando la ve con el plato de tallarines en sus piernas mientras come despacito, se da cuenta de que lo está.

—¿Qué tal llevas los exámenes? —le pregunta para romper el silencio.

—Bien, no están siendo muy complicados —responde Hannah después de tragar.—¿Y tú?

—Igual, aunque el baile de Navidad me vendrá bien para relajarme —Draco la mira sonriendo terminando de comer.

—¿Te quedas en Navidad? —pregunta sorprendida Hannah.

—Sí, ya he avisado a mis padres, es el último año que estamos aquí, quiero disfrutarlo —se encoge de hombros.

Hannah asiente y sonríe.

—Me alegra saberlo.

Draco la mira serio y lame sus labios mientras la chica aparta el plato de sus piernas cuando ya está llena. El platinado rápidamente lo guarda todo en la bolsa y lo deja a un lado para después tirarlo a la basura, y entonces, regresa al lado de Hannah.

—Corre el rumor de que Dean y tu ya no estáis...

—Él y yo nunca estuvimos juntos, Draco, solo era sexo —suspira Hannah rodando los ojos.

—No me dejas terminar de hablar —frunce el ceño el chico.—Digo que ya no estáis manteniendo esa relación.

—A ver, ¿qué esperas? —suspira Hannah.—Te golpeó sin una razón y además... —cierra su boca.

—Qué.

Hannah lo mira y retuerce sus dedos nerviosa.

—Él escondía las cartas —termina.—Por eso jamás recibí una, ni te respondí. Él... Se aprovechó de mi debilidad en ese momento y...

Hannah Potter | Draco Malfoy [✓]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora