Capítulo VIII

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"Piensa Aster, piensa"

Aster sentía la presión de ser hijo de Astra a cada clase que iba, los ojos de los profesores estaban en el y si no lograba algo se imaginaba a su madre gritando de vergüenza.

No le importaba que fueran las tres de la madrugada, ahí estaba Aster Black practicando todos los hechizos que debería hacer al día siguiente.

-¡AHGH! - Exclamó harto.

¡¿Cómo demonios no podía hacer ese maldito hechizo?! Solo era una simple maldición.

-Aster...-Llamó Rory llegado junto a él.

El pelinegro la vio con disculpa por su grito mientras ella se sentaba a su lado y veía la araña con la que practicaba.

-Solo han pasado dos meses, eres el mejor de la clase, no debes hacerte esto. Descansa, por favor-

Aster suspiró, durante los últimos dos meses le había tomado un gran cariño a Rory, ella se esforzaba mucho por aprender aunque parecía nunca haber estado con otros niños.

También estaba ahí cuando el más necesitaba, siempre que se sentía agotado ella llegaba y sin demostrar temor le gritaba para que dejara de hacer mal las cosas.

Ella no era como los demás con el, la mayoría lo veía con miedo por la madre que tenía, mientras que los demás lo veían con miedo por las maldiciones que había lanzado con solo 11 años.

-Debo aprender esto - Contestó al fin.

-Aster, veremos ese hechizo hasta después de vacaciones de Navidad, tienes mucho tiempo- Recordó la pelirroja.

-Tú tienes tiempo, yo no tengo tal lujo Rory. Mi padre probablemente me ponga a recitar cada maldito hechizo que he aprendido, tal vez ni siquiera baje del barco antes de que mi abuela me los pregunte y me haga demostrarlos-

Rory lo vio con algo que Aster jamás había recibido, lastima.

El niño se revolvió incómodo y siguió con su práctica, pero no había hecho el movimiento cuando Rory atrapó su muñeca y lo vio con enojo.

-¡Suficiente Aster Black! - Regañó con tono autoritario, se le veía molesta- Felicidades, tienes problemas familiares y mommy issues, no eres el primero, ni el último -

Aster la vio esperando más gritos, ya se estaba acostumbrado a que Rory se pusiera muy sencible en ciertas épocas.

Por ejemplo hace dos meses le había gritado por dejar su cama sin hacer por 5 minutos mientras iba al baño, al mes siguiente le gritó a Viktor por dejar el asiento del inodoro arriba y luego le gritó a Aster por pasar mucho tiempo afuera.

-¡Aster no todo en tu vida es la familia! Eres un niño ¡Disfruta tu maldita vida! -

-No puedo hacer lo que tu haces Rory, soy hijo de la subdirectora ¿Sabes lo que harían si me encuentran haciendo algo malo? O peor aún ¿Sabes lo que me haría mi madre? -

Aster se levantó de su cama y dejó el frasco con la araña en su escritorio.

-Aster, no todo en la vida se basa en la opinión de tu madre-

-Ya sé eso, gracias Rosebud-

Rory lo vio aún más enojada y se acercó a él, lo tomó de la oreja mientras Aster se quejaba.

-¡Auch! Ya basta o te voy... -

-No me harás nada porque 1- me quieres demasiado para hacerlo y 2- estas agotado y no tienes fuerza-

ILEGÍTIMODonde viven las historias. Descúbrelo ahora