Capítulo dedicado a Yenifer Cruz.
Y cuando alguien lucha sin fuerzas, es esforzarse aunque no pueda. P. J.
—Sólo me preocupé, aunque no seamos amigos, sabes lo que pienso de él y de el cariño que aún le guardo —explicó, y por alguna razón no me convenció.
—Tal parece que él también —Reí siniestramente. —. Sólo que demostrar amor para él, es haciéndole daño.
—No entiendo —dijo, confundido.
—Es que, mandó a golpearte, no es eso, es que, tal vez él ni siquiera piense en mí, y yo pensando tonterías —Aparté la mirada.
—Haber, quiero escucharte —Se incorporó un poquito, y lo ayudé rápidamente.
—Pues —Agaché la cabeza. —. Pensé que él podría sentir competencia, y no te quería cerca de él para que no te hiciera daño, pero sé que son sólo ilusiones mías-Levanté la cabeza.
—¿Y si no es así? Si estás perdiendo el tiempo sin darte cuenta, pero bueno, son sólo suposiciones.
Suspiré. Sólo eran suposiciones, pero también tenía razón en lo que decía.
—¿Puedo hacerte compañía?—pregunté, un poco tímida.
Sonrió.
—Quiero tu compañía.
Subí a la camilla, y me acosté a su lado, con cuidado a no lastimarlo.
—No tenemos que hablarlo —Como si me hubiera leído la mente. —. No pasa nada.
Pegué mi cabeza a su pecho, y decidí olvidarme del mundo por un momento. No teníamos que hablarlo, desde un principio todo estaba claro.
[...]
Estaba leyendo un extraño libro que me había recomendado mi psicólogo, papá me lo compró y me lo mandó, la verdad que ni idea de cuanto costaba, pero sólo por el hecho de que había sido escrito por un psicólogo muy importante, ya suponía yo que debía ser cara.
—¿No vas a beber la sopa?—pregunté, bajando el libro para mirarlo.
—Te dije que no entiendo por qué me das sopa —Encogió los hombros confundido.
Rodé los ojos.
—Pues, mi madre quiere convertirme en enfermera —Le dije con tono de obviedad, dejé el libro a un lado y tomé la sopa sobre la mesita, para ponérselo en la boca. —. Vamos Sline, no hagas esto más incómodo.
—Déjame ir por la cámara —dijo para pararse, pero se lo impedí.
—Siéntate —ordené señalando mi lado, e hizo caso. Crucé los pies como indio, y le extendí la cuchara, abrió la boca y tomó el bocado. —. A ver, la señora Alma, dice que la sopa quita la debilidad, más si al comerla, notas sudor, aunque a mí me gusta la china —Le guiñe el ojo.
—Pero ya estoy bien —Gruñó. Hay, la suertuda que será su novia, de corazón espero que encuentre una chica buena, aunque para eso estoy yo para cuidarlo de interesadas, resbalosas, cualquiera que me escuchara.
—A mi madre no le ha quedado claro, recién tienes dos días tomando sopa, agradece que puedes estar en casa y no en esa habitación pulcra —dije, haciendo un mueca.
—Vale, señora —Tomó el plato de sopa, y empezó a tomársela solo.
—Eso debiste hacer hace tiempo —Le regañe. Me puse a leer nuevamente mientras el tomaba su sopa.
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Maite (Desgarrador#1 ✔)
Teen FictionÉl se dedicaba a estudiar, era lo único con que podía matar el aburrimiento y ella a acosarlo pero jamás le habló y ese fue su mayor error, si tan sólo lo hubiera hecho pudo haberlo sacado de aquel laberinto, de aquel hoyo en el cual se hundía poco...