C A P I T U L O 10

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Me encontraba en la cama de Rindou recargada en su hombro, con Ran acostado entre mis piernas mientras nos mostraba unas imágenes en un libro.

-¿Crees que puedas hacer eso?

-Por su puesto que no- mierda ¿se puede tener flexibilidad?

-¿Y esto?

-Ni por error.

Ran estaba apunto de señalarme otra extraña y muy difícil posición que no podría hacer.

-Nunca he estado en un trío, así que no pidan que pueda hacer todas esas cosas.

-Pero de que sirve tener una chica tan buena en la cama sino podemos hacer esto.

El idiota bicolor parecía decepcionado de que no pudiera estirarme igual que la modelo de las fotografías, para ellos iba a ser fácil pero para mi no.

No estoy tan decesperada por un trío, cómo para poner en peligro mi columna.

-Ran eres guapo, pero no te aproveches de eso.

-¿Entonces que te gustaría hacer primero?- Rindou me hablaba con su ronroneo habitual antes de comenzar con el sexo

-¿primero con uno después el otro?

Es seguro para los tres y ya conocemos las posiciones favoritas de los otros, en especial las mías.

-El trío pierde su función, es cómo lo hacemos todo el tiempo.

-Puedes tener uno por el frente y el otro atrás- opinó Rindou.

Esta conversación será la más rara que he tenido por el resto de mi vida.

-Nadie va a meter nada por allá.

Solo de imaginar entrar y salir su pene me da nervios y me provoca escalofríos, por ahí nada va a entrar.

Ran descartó la mitad de las posiciones de su revista y me mostraba las más "normales", con la esperanza de que accediera a hacer una de las más creativas que le gustaría experimentar.

Pero lo más dispuesta que yo estaba a participar en este trío que me llevan pidiendo desde hace semanas, es montar a uno y chuparsela al otro o doble penetracion, pero no pienso abrir mis piernas de esa forma.

-Me iré a duchar- cómo no me decidía y Ran se sentía muy intrépido, Rin se paró de su cama y agarró la toalla que estaba en su armaría, para darse ese baño que había pospuesto desde que llegué.

-Mira- me paso la revista en una de las páginas donde la modelo estaba muy pero muy abierta de piernas cerca de la orilla de la cama y el hombre entraba por el frente y el otro por atrás.

Cerré mis piernas de solo imaginar lo que me dolería hacer eso.

-Ran, no...

-Vamos Nao- pero al ver que no cedía suspiró resignado y se sentó frente a mi -¿al menos me bailas?

-No soy una estríper.

-Vamos gatita, me gustas mucho y quiero ver mover esas curvas de infarto- la labia de Ran es su mayor virtud, eso ya lo comprobé, porque con un par de palabras suyas ya me tiene haciendo lo que él quiera.

-Solo por esta vez Ran.

-Si, si, levántate y muevete.

Me puse de pie al filo de la cama, poniéndome frente a Ran que ya estaba acomodado listo para verme hacer su ridícula petición.

-¿Quieres música?

-Si te sigues burlado te la tendrás que jalar con esas revistas- lo amenacé.

Ran paso sus dedos por sus labios cómo si tuviera un cierre imaginario.

F E T I S HDonde viven las historias. Descúbrelo ahora