C A P I T U L O 1 4

871 97 19
                                    

-¡Naoko! Sanzu vino a verte.

Casi me caigo de la cama tratando de llegar a la sala, no lo he visto en días y por fin da señales de vida.

Me avalancé sobre él para abrazarlo, respondió mi abrazo pegándome más a su cuerpo.

-¿Dónde estabas idiota?- esa estúpida mascarilla me molesta, se la quité ye di un beso.

-También te extrañé Satō.

Ahí estaba mi novio, viéndome a través de sus tupidas pestañas y con esa cara de matón que me volvía loca, amo cada parte de Haruchiyo.

Busqué alguna señal de que estuviera herido, algo que me dijera que dejó a la ToMan porque lo hayan obligado cómo a Koko, pero no le miraba ninguna marca de ningún tipo.

-¿qué te hicieron Sanzu?

-Nada, yo decidí dejar la ToMan.

-Mikey no quiere que te vea- el idiota de mi novio me prohibió verlos, ahora eran traidores y estaban a mitad de una guerra entre pandillas por alguna tontería que yo no entendía.

-Deberias hacerle caso.

-No quiero Haru, necesito que estemos los cuatro cómo antes- me gustaba cuando venían a verme y nos tumbabamos en el sofá a ver algo en la televisión o simplemente a darnos mimos.

-Cuando todo esto termine volveremos a estar contigo, princesa.

-Sanzu, prometiste que no me harías llorar, más te vale cumplirlo- quiero que todo este problema se termine ya, los amo mucho y no quiero perder a ninguno.

Quería pasar el día con él, pero se fue porque no podían descubrir que vino a ver a la novia de Mikey sin meterse en problemas y de paso a mi.

Odio ser así de inútil y no poder ayudar a ninguno, en especial porque estoy del lado de Mikey.

Esto no puede terminar para nada bien.

Esto no puede terminar para nada bien

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

✨KOKO✨

Soy la puta billetera de Tenjiku, no tuve más opción si quería a Inupi y a Naoko con vida, lo que me hace enojar es que Sanzu siempre dice lo mucho que ama a Nao y por su estúpida lealtad a Muto dejó que se la llevaran.

Estaba justo afuera de mi casa cuando escuché voces del inteiror, mis padres ya deberíon regresar de ese tedioso viaje de negocios, no estoy con ánimos de decirles lo de mis golpes nuevos, aunque dudo que se den cuenta, ni si quiera se enteraron cuando me rompieron las extremidades.

Cuando crucé la puerta me encontré con mi mamá y mi papá sentados sobre el sofá grande y a Naoko en el de frente.

La llevo evitando todo este tiempo, pero es terca, esto iba a suceder tarde o temprano, ella está muy sonriente, con las piernas cruzadas, su falda levantándose ligeramente y el escote que deja ver mi parte favorita.

F E T I S HDonde viven las historias. Descúbrelo ahora