C A P I T U L O 2 4

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Nyoko había organizado mi despedida en un bar, me obligó a ponerme un vestido blanco corto, una estúpida tiara y la típica banda de futura novia, me siento patetica.

No puedo beber alcohol porque las amigas de mi hermana y Reiko creen que estoy embarazada y cuando sugerí contratar estripers me dijo que no, va a ser una noche aburrida.

Ellas estaban bebiendo, riendo y bailando, la estúpida banda espanta a los hombres guapos y mientras ellas bailaban yo bebía del trago de Nyoko a escondidas.

Me quité todo lo que delatara que era mi despedida y lo puse debajo de la mesa, así ya no me siento tan ridícula.

Las chicas con las que venía no paraban de ser invitadas a bailar y algunos chicos nos mandaban bebidas, yo no dejé que nadie las tomara quien sabe que puedan tener esas porquerías.

-¿Siempre eres tan amargada?- una voz masculina se hizo escuchar sobre la música llamando la atención de todas en la mesa.

Ran estaba justo ahí, con una vestimenta despreocupada y su precioso cabello suelto.

¿Acaso no le alcanza el tinte para todo el cabello?

-Solo con los idiotas que se apellidan Haitani- todavía recuerdo cómo se enfadaron cuando descubrieron que no era los únicos.

-¿Te crees muy lista no, Naoko?

-No me creo Ran, lo soy- algo que descubrí de él es que le da en el ego que no lo vea cómo mi primera opción, no debe de estar acostumbrado al rechazo -¿Cómo esta Kaku?

-Superándote gatita, él ya ni te recuerda.

Eso fue un golpe bajo, Kakucho no es un chico fácil de olvidar.

-¿ Y por qué tú no puedes hacer eso, Ran?

-Sabes muy bien porque Naoko...- Ran volteó a ver a las amigas de Nyoko y les sonrió muy coqueto, ellas de inmediato cayeron en sus encantos - ¿Oye linda quieres bailar conmigo?

Una de las compañeras de trabajo de Nyo aceptó y se paró cómo si su cuerpo tuviera un resorte integrado.

-Oye Ran, dile a Rindou que me llame ¿si?.

-¿Extrañas a mi hermanito?- su tono burlon desapareció y su acompañante lo jalaba discretamente del brazo -¿encerio crees que él quiere verte?

-No lo sé, pero yo si lo quiero ver- le sonreí.

Burlarme de Ran fue lo mejor de la noche, es la poca diversión que voy a poder tener por el resto de la velada.

Es increíble cómo las mujeres que venían solas casi se formaban para poder tener si quiera cinco minutos de la atención de Ran y yo ni me tenía que esforzar por tenerla.

No sé cuánto tiempo pasó, pero el idiota regresó a donde yo estaba y se plantó frente a mi.

-¿Qué mierda tengo que hacer para que me hagas caso Naoko?

-Dejar de portarte cómo un cretino Ran.

- Y tú cómo una desinteresada.

-Por eso no tienes novia imbécil, no sabes cómo hablarle a las mujeres.

-No necesito hablarles, ellas vienen a mi.

-Y tú estás aquí, rogándole a la única chica que ya te tuvo y no te quiere.

-¿Estas completamente segura Naoko?- Ran acomodó el tirante del vestido que se me había caído -¿Vamos a bailar bonita?

Sus cambios de humor son peor que los míos.

F E T I S HDonde viven las historias. Descúbrelo ahora