C A P I T U L O 2 9

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Una vez a la semana mi marido y yo haciamos noche de películas, habíamos leído un reportaje donde decían que era bueno para fortalecer una relación y cómo ambos somos nuevos en esto del matrimonio lo hacíamos creyendo que sería buena idea, siempre poníamos una película al azar y terminábamos dejándola a medias porque nos aburriamos.

Me senté en el sofá grande y Sanzu se recostó en mis piernas, durante toda la película me la pasé haciéndole caricias en su cabello, es lo unció que me gusta de nuestras aburridas noches de películas.

El sonido del timbre interrumpió nuestra atención en la mejor parte.

-Yo voy- Sanzu se puso de pie pero antes dándome un beso.

Abrió la puerta pero estaba tardando demasiado y no estábamos esperando a nadie ni tampoco habíamos pedido comida a domicilio.

-¿Haru quién es?

-Te buscan reina

-¿A mi?- si mis novios vinieran siempre me llaman para avisar y que yo pudiera prevenir a Haru para decirle que no dormiré con él.

-No creo que yo sea el tipo de Rannabell.

Me acomodé un poco la blusa para taparme y fui a la entrada.

Ran estaba ahí, con sus manos metidas en los bolsillos y sus trenzas húmedas por la pequeña lluvia que estaba cayendo.

-¿Qué sucede?

-Quería disculparme.

-¿Por qué si no me has hecho nada?- al menos que yo sepa, pero donde haya golpeado a uno de mis novios o mi esposo lo voy a castrar por idiota.

-Por todo, no sé cómo llevar el rechazo y desde que te conocí no has hecho más que batearme cada vez que estamos juntos.

Wow, eso no lo esperaba nuestra relación desde un principio fue algo extraña, siempre que nos mirábamos peleábamos y luego teníamos sexo, nunca intenté nada más con él porque yo estaba consciente que no era su tipo.

El solía ver a las chicas más buluminosas y con más curvas, todo lo contrario a mi que soy en tamaño petite, la única curva que puedo presumir es mi cintura y cadera.

Sin el sexo era indiferente conmigo y malhumorado pero si yo estaba semidesnuda debajo de él me trataba diferente, algo así cómo Koko y yo en nuestra amistad.

-Lamento si te di otra impresión Ran.

-No, no lo hiciste siempre fuiste clara con lo que querías, el idiota fui yo porque quería ser yo quien te rechazara y nunca tuve la oportunidad de hacerlo.

Le doy puntos extra por su honestidad.

-Estamos bien Ran, no soy muy rencorosa- estiré mi mano y él la agarró para darnos un apretón amistoso -¿Quedamos cómo amigos?

-Claro, además sigues siendo la novia del jefe.

-Por supuesto ¿Quieres tomar algo?- sería una buena forma de iniciar con nuestra amistad.

-No puedo, Mikey me dejó un encargo que tengo que atender, será otro día.

-Esta bien- cerré la puerta y Sanzu había pausado la película cual mujer chismosa para escuchar mi conversación privada.

-Ni flores ni chocolates, que reconciliación tan insípida- hay veces que no lo entiendo, se pone cómo perro rabioso cuándo alguien me coquetea o se molesta porque no me dan las cosas que él si me daría.

-No nos reconciliados Haru, somos amigos.

-Tú te coges a los amigos- antes si pero ya no.

-Te prometo que no me voy a coger a Ran- le di un beso en la mejilla, marcandole el lápiz labial rosa que tenía puesto -¿Por qué no recreamos la escena del principio?

F E T I S HDonde viven las historias. Descúbrelo ahora