Las fiestas habían pasado tan rápidas que Xavier parecía solo haber alcanzado a parpadear cuando ya se encontraba nuevamente en su habitación en la sala común de Slytherin, obligado a retomar todas sus obligaciones como prefecto, miembro de la Brigada Inquisitorial, cazador en el equipo de quidditch y como estudiante de sexto año, sin ninguna mayor novedad más que los extraños movimientos y comportamientos que la Brigada había podido ver en algunos estudiantes de Gryffindor, Ravenclaw y Hufflepuff, los que estaban bajo vigilancia por órdenes de Umbridge.
Pero la cereza del pastel había sido el titular del diario El Profeta de ese día martes, donde, en negruzcas letras decía "FUGA EN MASA DE AZKABAN: EL MINISTERIO TEME QUE BLACK ESTÉ REAGRUPANDO A LOS VIEJOS MORTÍFAGOS", provocando que más de un estudiante se alarmase y los cotilleos no tardaran en rondar en el gran comedor durante el desayuno.
Xavier mantuvo su postura serena mientras hablaba con sus amigos en la mesa de Slytherin, fingiendo que no sentía las miradas ir de vez en cuando hacia él, por la clara relación que tenía con Sirius, además de Bellatrix Lestrange, quien, desgraciadamente, era su prima, la hermana de Narcissa. Draco se salvaba de ser el centro de atención, porque parecía pasar desapercibido que su madre era pariente de aquella mortífaga, o bien, temían a que Lucius Malfoy tomara cartas en el asunto por ensuciar el apellido Malfoy con chismes y cosas así.
—¿Estás bien, Xavier?
La voz de Lea hizo que la mirada del chico se apartara de su comida y saliera de sus propios pensamientos, encogiéndose de hombros.
—¿Por qué no lo estaría?—Respondió el chico—, sabes que no es algo que me afecte realmente.
El día parecía tener una vibra extraña. De por sí, los días de Hogwarts eran algo fríos y nublados, pero ese día parecía estar mucho más apagado de lo normal. Xavier le atribuía la sensación a las noticias recibidas esa mañana, pero de alguna u otra forma, parecía ser algo más.
Ya al término de la cena, acercándose al horario del toque de queda en el castillo, el chico acudió a la oficina de la profesora Umbridge junto al resto de la Brigada, para entregar, como era costumbre, el informe diario que la mujer deseaba oír del grupo y les exigía desde que comenzaron a formar parte de todo eso. No fue una sorpresa ver que la profesora estaba acompañada de una chica, a la que no tardó en reconocer como Marietta Edgecombe, una de las amigas de Cho, aunque fue más grotesco ver como, poco a poco, unas extrañas pústulas comenzaban a formarse en su rostro, provocando las para nada disimuladas risas del resto de la Brigada, hasta que en el rostro de la Ravenclaw fue capaz de leerse "SOPLÓN".
—Gracias a Marietta, ya sabemos cómo proceder con aquel grupo ilegal que han formado algunos estudiantes—Comenzó la profesora Umbridge, con una sonrisa que llegaba a causar escalofríos en conjunto con su aguda voz—. ¿El Ejército de Dumbledore habías dicho que se llamaba, querida?—La chica asintió repetidas veces con su cabeza, ocultando su rostro entre sus manos—. En el pasillo del séptimo piso, frente al tapete de Barnabás el Chiflado.
No fue necesario que Umbridge dijera algo más antes de que la Brigada Inquisitorial siguiera los pasos de ella en dirección al séptimo piso del castillo. Xavier se quedó casi al final del grupo, junto a Lea.
—¿Crees que se trate de Potter?—Lea cuestionó, aunque Xavier le dio una mirada de obviedad.
—Claro que se trata de Potter, de Granger y de Weasley—Respondió el chico, mordisqueando inconscientemente su labio inferior—. Y claramente, también puede que Cho y Ben se encuentren involucrados en ello.
—No lo creo...—Lea negó—. Espero que no sean tan idiotas para ponerse en contra de Umbridge y del ministerio por algo tan vago como esto.
La mente de Xavier voló en ese momento en sus recuerdos. Ahora entendía la incomodidad inacabable durante las fiestas en diciembre, y de alguna u otra forma, se sintió traicionado, y ese sentimiento crecía cada segundo que pasaba.
Cuando llegaron al séptimo piso, se dieron cuenta que alguien más ya los había alertado de la llegada de Umbridge, pero no fue lo suficientemente a tiempo para que escaparan todos, ni tampoco para evitar la decepción que se veía venir de ver a sus amigos, Ben y Cho, correr junto al tumulto de gente, huyendo.
—¡Profesora, tengo a uno!—Se oyó la voz de Draco, sosteniendo por el cuello de la camisa a Harry Potter.
—¡Es Harry Potter! ¡Excelente, Draco, excelente!—Umbridge chilló, caminando hacia Malfoy—. ¡Cincuenta puntos para Slytherin! ¡Yo me haré cargo de él! ¡Busquen al resto, no deben haber ido muy lejos!
Aún se podían oír pasos de estudiantes escapando, por lo que Xavier no tardó en separarse de Lea para correr por el pasillo al ver una conocida cabellera castaña a unos metros. Un rayo azulado salió de su varita junto a un chasquido cuando lanzó un Locomotor Mortis no verbal, impactando directamente en las piernas de Hermione.
Logró detener su eventual caída al tener las piernas pegadas por el hechizo al tomar su cuerpo entre sus brazos, mirándole fijamente, con su ceño levemente fruncido.
—Creo que tu época rebelde ha llegado a su fin—Mumuró Xavier, levantando a la chica y sacando la varita de la chica del bolsillo de su túnica en el proceso, deshaciendo el hechizo de sus piernas para comenzar a caminar junto a ella, con una de sus manos en su hombro—. ¿Al menos ha valido la pena?
—Harry ha sido un buen profesor—Respondió Hermione, luego de unos minutos caminando—. Umbridge no estaba siendo una profesora buena en Defensa Contra las Artes Oscuras, así que necesitábamos más, considerando que se acercan los T.I.M.O.S, y sabiendo quién está fuera de Hogwarts, recuperando fuerzas. Pero, sin duda alguna, tu podrías haber sido mejor profesor, sin tan solo...
—¿Si tan solo no fuera de Slytherin?—Xavier completó la frase, percatándose de que Granger guardaba silencio—. O si tan solo no me rodeara de las personas que parecen moralmente incorrectas para ti. Puedo suponer que Sirius lo sabía, y supongo que eso es lo que más duele, además de darme cuenta que, a pesar de todo, sigues sin confiar en mi y sin darte cuenta que todo lo que hago tiene un propósito detrás, sin percatarte que podría hacer todo por ti si tan solo lo dijeras, Hermione.
La conversación murió en ese momento, cuando entraron a la oficina de Umbridge para esperar a la mujer con el resto de la Brigada y a los estudiantes que habían atrapado.
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UNDER CONTROL ━━ hermione granger
FanfictionEn donde el último hijo de Orión y Walburga Black, Xavier Black, tiene que soportar ser apuntado por los delitos de su hermano mayor, a quien apenas conoció. O en donde Xavier tiene que acostumbrarse a lidiar con personas curiosas acerca de su extr...
