Gustabo (Gonzalo)

153 16 0
                                        

Años atrás....

Pase la noche estudiando el expediente que el Nivel 8 me había entregado, era complicado ya que en su mayoría estaba tachado. No entiendo como un asesino como este puede ser de ayuda en la CIA; es manipulador, mentiroso, interesado y despiadado con todo aquel que no cumpla sus deseos.

A la mañana siguiente, me recogen en una furgoneta; una vez dentro noto un pinchazo y al despertar estoy en lo que creo es un hospital, me dan un pasamontañas y me invitan a pasar. Llegamos a una habitación y entro, allí me espera el Nivel 8.

-Buenos días Gonzalo. Ese que ves allí, es tu misión. Como sabes por el expediente su nombre es Gustabo Garcia. No te fíes de el, es un manipulador nato. Debes saber, que dentro de el tiene a un amiguito que es el que se ocupa del trabajo sucio de Gustabo, pero creo que vas a poder verlo en todo su esplendor.

Mire en su dirección y a través del cristal pude ver a un chico de pelo moreno, ojos azules y muy delgado. Lo mantenían con una camisa de fuerza, estaba claramente drogado. Frente a el, había dos hombres vestidos de negro y con pasamontañas; le daban golpes continuamente mientras trataban de interrogarlo pero el no respondía a nada, solo se dejaba hacer; ni un solo grito de dolor, ni una sola palabra.

Entonces lo vi, comenzó a reírse de una forma exagerada y miro al frente. Sus ojos azules parecían nublados a la gente que tenia alrededor pero eso no lo freno, era una risa estridente y exagerada.

-Pogo no se esta divirtiendo. Suelten a Pogo y se divertirán juntos.

En respuesta, los agentes volvieron a golpearlo. Esta vez, Gustabo o mejor dicho Pogo respondió con una mirada altiva y orgullosa, continuo sin quejarse ni decir una palabra, de su boca solo salía alguna risa de vez en cuando. El maltrato duro al menos un par de horas y Pogo no pidió clemencia en ningún momento, solo permaneció inmóvil ante la situación.

-Algún día, Pogo les hará pagar caro lo que hacen.

En ese momento el Nivel 8 toco el cristal como si de una puerta se tratara y los agentes sacaron una aguja para inyectarle en el cuello. A continuación, entraron unos médicos y se llevaron el cuerpo de ese hombre. Sabia muy bien hasta que punto podían llegar las torturas de la CIA, pero nunca creí que pudieran ser tan despiadadas. Cualquier persona normal habría muerto en mitad del interrogatorio, pero ese hombre había permanecido estático y orgulloso, sin queja alguna y sonriendo de forma macabra.

-Bueno Gonzalo, espero que te haya gustado el espectáculo. Desde hoy, tu trabajo será estudiar tanto a Gustabo como a Pogo. Has de conocer a los dos perfectamente, pero el no ha de darse cuenta de nada. Cuando su entrenamiento finalice, será el momento en el que tomarás esa información y la usaras a tu favor; has de convertirte en su sombra.

-¿Usted cree que se fíe de nadie aquí? Yo accedí a todo de forma voluntaria pero el....

-¿Acaso siente compasión de un asesino? Creo que debe volver a leer el expediente. El es un arma que estamos entrenando. Será mi gran agente, pero debe permanecer bajo mi control exclusivo. Cuando pase a ser un agente, tu deberás ser su gran amigo y compañero. Si no lo logras ya sabes lo que ocurrirá.

-Si, señor.

Pase meses viendo como torturaban un día tras otro a Gustabo, por momentos se me hacia insoportable tener que observar todo sin poder hacer nada. Con el paso del tiempo, fue recuperándose físicamente y comenzó a entrenar de una forma mas activa que solo la tortura. Pedí permiso y empecé a ir al gimnasio algunos días en el mismo horario que el.

-Hola, soy Gonzalo

-Gustabo- me lo dijo con un desdén absoluto, ni tan siquiera me miro a la cara.

Gustabo Garcia. El FinHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora