Cap13: Noches Rojas y Reconciliaciones.

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Capítulo 13: Noches Rojas y Reconciliaciones

La luna brillaba en lo alto, iluminando la aldea con una suave luz plateada. Naruto no podía quitarse de la mente lo que había pasado entre Sai y él, y cómo eso había herido a Sasuke. Aunque no había sido su intención, el peso de la culpa lo atormentaba. Necesitaba hablar con Sasuke, aclarar las cosas y, sobre todo, demostrarle que él era la única persona en su corazón.

Esa noche, Naruto decidió que no podía esperar más. Se dirigió a la residencia de Sasuke con el corazón latiéndole en la garganta. Mientras caminaba, las luces de los faroles parpadeaban a su alrededor, haciéndole sentir como si todo a su alrededor estuviera conspirando para que este fuera un momento decisivo.

Al llegar, tocó la puerta con suavidad. Sasuke, como si hubiera estado esperándolo, abrió casi de inmediato. Sus ojos oscuros lo miraron fijamente, sin expresión. No había ira, pero tampoco había calidez.

—Sasuke... —Naruto comenzó, sintiéndose extrañamente vulnerable—. ¿Podemos hablar?

Sasuke no respondió, pero dio un paso al lado, permitiendo que Naruto entrara. El silencio entre ellos era pesado, casi insoportable. Naruto sabía que tenía que romperlo.

—Mira, sobre lo que pasó con Sai... —dijo, pasándose la mano por el cabello, claramente nervioso—. No fue lo que piensas. No sé cómo sucedió, fue confuso, pero quiero que sepas que no significa nada. Tú... tú eres el único que me importa.

Sasuke seguía en silencio, su rostro serio. Finalmente, sus labios se separaron para hablar.

—¿Y qué se supone que debería pensar, Naruto? —preguntó con una calma que hacía que las palabras fueran aún más tensas—. Te vi. No fue sólo un malentendido. Te vi correspondiendo ese beso.

Naruto dio un paso hacia él, sintiendo que cada palabra de Sasuke era como una daga en su pecho.

—No lo entiendo... fue como si mi cuerpo reaccionara, pero mi mente... mi corazón... siempre han estado contigo. No sé cómo explicarlo, pero lo que sé es que no quiero perderte.

Sasuke frunció el ceño, cruzando los brazos sobre el pecho.

—¿Y por qué debería creerte? ¿Qué diferencia hay ahora?

Naruto, desesperado, dio otro paso hacia él, hasta estar frente a frente. Extendió la mano, rozando suavemente el brazo de Sasuke. El contacto hizo que Sasuke lo mirara directamente a los ojos.

—La diferencia es que te amo, Sasuke —dijo Naruto en un susurro, su voz temblando por primera vez—. Y no lo supe con certeza hasta que pensé que te había perdido. Me duele haberte lastimado, y haré lo que sea necesario para arreglar esto.

Por un momento, Sasuke no se movió, evaluando cada palabra de Naruto. Su mirada oscura seguía siendo difícil de leer, pero algo en su postura comenzó a relajarse. Finalmente, soltó un suspiro, aunque todavía estaba tenso.

—Naruto, no es tan fácil —dijo Sasuke, su voz algo más suave pero aún llena de cautela—. No puedes esperar que todo desaparezca solo porque lo dices.

Naruto asintió con la cabeza.

—Lo sé —admitió—. No estoy pidiendo que me perdones de inmediato. Sólo... quiero que me des una oportunidad. De verdad.

Sasuke lo observó detenidamente por un momento más, antes de apartar la mirada.

—Eres un idiota, ¿lo sabías? —murmuró, aunque esta vez había un atisbo de afecto en sus palabras.

Naruto sonrió, aunque aún estaba nervioso. Se acercó un poco más, hasta que apenas quedaba espacio entre ellos.

—Entonces, ¿eso significa que no me odias? —bromeó con una sonrisa tímida.

Sasuke rodó los ojos, pero no pudo evitar que una pequeña sonrisa se asomara en sus labios.

—No es tan sencillo —respondió, esta vez con una leve risa—. Pero sí... no te odio.

Naruto dejó escapar un suspiro de alivio, y sin pensarlo dos veces, lo envolvió en un abrazo. Al principio, Sasuke se tensó, sorprendido por la repentina cercanía, pero después de un segundo, permitió que sus brazos rodearan a Naruto.

El contacto entre ellos era cálido, reconfortante, y por un momento, ambos se permitieron olvidarse de todo lo que los había separado antes.

—No volverá a pasar, te lo prometo —murmuró Naruto contra su pecho, su voz suave pero llena de sinceridad.

—Más te vale —respondió Sasuke, apoyando su barbilla sobre la cabeza de Naruto.

El silencio que siguió era diferente. No era tenso ni incómodo, sino lleno de una paz que ambos necesitaban. Sasuke lo apretó un poco más contra sí, como si temiera que si lo soltara, Naruto podría desaparecer.

—¿Te quedarás esta noche? —preguntó Sasuke en voz baja.

Naruto levantó la cabeza, sorprendido por la pregunta, pero asintió.

—Si me lo permites, claro que sí.

Sasuke lo soltó con cuidado y se dio la vuelta para caminar hacia la habitación.

—Tienes mucho que demostrar, Naruto —dijo Sasuke sin voltear—. Pero por ahora... quédate.

Naruto sonrió mientras lo seguía. Aún había mucho por resolver, pero sabía que habían dado el primer paso hacia la reconciliación. Esa noche, sin importar lo que pasara, sería una noche para recordar.

Y mientras ambos se acomodaban en la habitación, compartiendo una tranquilidad que hacía mucho tiempo no tenían, Naruto sintió que finalmente estaba donde pertenecía: junto a Sasuke, quien, aunque trataba de ocultarlo, había empezado a abrirle nuevamente su corazón.

Naruto lo observó mientras se recostaba a su lado, los dos en silencio, pero conectados de una manera que no necesitaba palabras.

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En medio de la noche, Naruto con la necesidad de demostrarle a Sasuke que él es el único en su corazón se acuesta encima de él, su cuerpo encima de la de su pareja.

Sasuke se sorprende por la cercanía de Naruto, y dice con sorpresa

— Naruto... ¿Qué haces?

Naruto lo mira, travieso y sonriendo, le dice Voy a demostrarte de una manera especial que tú eres el único para mi, mi teme.

Sasuke suspira y se deja llevar, sonriendo ansioso.

Luego, inicia la noche.

Naruto besa apasionadamente a Sasuke, mientras sus manos se deslizan por el cuerpo de su novio, explorando cada rincón de su piel provocando gemidos y suspiros en su pareja. Lleno de Clímax y éxtasis, entregándose por completo el uno al otro.

La noche se llena de placer, gemidos, suspiros, etc, etc.

Hasta el día siguiente...

Un Destino Inesperado.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora