Cap17: Día de Caprichos.

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Capítulo 17: Día de Caprichos.

Sasuke se sentaba en una roca, observando a sus compañeros entrenar. Aunque estaba cansado, sus ojos siempre se enfocaban en una sola persona: Naruto. Lo miraba con amor y ternura mientras este entrenaba con el entusiasmo de siempre. Sin embargo, Sasuke sentía los síntomas del embarazo golpearlo con fuerza. El dolor de cabeza iba y venía, la fatiga lo hacía sentirse flojo, y sus cambios de humor lo irritaban más de lo que estaba acostumbrado. Estaba consciente de que todo esto era normal, pero aún así, no era fácil de manejar.

En medio de sus pensamientos, Sai apareció sin previo aviso, con su característica sonrisa falsa. Sin decir nada, colocó una mano en el vientre de Sasuke, claramente curioso.

—¿Qué haces, Sai? —Sasuke lo miró de reojo, sorprendido pero sin molestarse realmente. La curiosidad de Sai era algo con lo que ya estaba acostumbrado.

—Es... interesante —murmuró Sai para sí mismo, como si nunca antes hubiera visto algo parecido. Sus ojos estaban clavados en el vientre de Sasuke—. ¿Cómo es? ¿Se siente raro tener algo creciendo dentro?

Sasuke suspiró, ya acostumbrado a este tipo de preguntas. —Es extraño, pero no molesto... a veces duele un poco, pero nada insoportable.

Naruto, que estaba entrenando un poco más lejos, notó la escena y soltó una pequeña risa mientras miraba hacia Sasuke y Sai. Murmurando para sí mismo, se acercó a Sakura y le susurró algo al oído.

—¿Sai nunca deja de ser raro, verdad? —comentó Naruto, riendo bajo.

Sakura soltó una carcajada ligera. —Definitivamente no, pero... es algo adorable, ¿no crees?

Mientras tanto, Sai continuaba acariciando el vientre de Sasuke, como si tratara de comprender algo que nunca antes había experimentado.

—¿Se mueve mucho? —preguntó Sai con una expresión que denotaba genuina curiosidad—. ¿Qué sientes cuando lo hace?

Sasuke, aunque incómodo por la cantidad de preguntas, respondió con seriedad. —Sí, a veces se mueve, sobre todo por las noches. Es... extraño, pero en cierta forma, también se siente bien.

Sai seguía murmurando, claramente fascinado, pero tras unos minutos, Sasuke comenzó a sentirse incómodo con el constante contacto. Con un movimiento brusco, apartó la mano de Sai, su rostro mostrando irritación.

—Ya basta, Sai —dijo Sasuke, su tono más cortante de lo habitual.

Sai se quedó sorprendido por la reacción, pero eso no le impidió soltar un comentario burlón. —Vaya, parece que el embarazo te está volviendo más sensible, Sasuke.

Desde su lugar, Kakashi observaba todo en silencio, sin intención de intervenir. Sabía que las hormonas del embarazo podían ser impredecibles, y era mejor dejar que las cosas siguieran su curso.

Naruto, viendo que la situación estaba escalando, decidió acercarse a su esposo para calmarlo.

—Amor, no dejes que Sai te moleste —dijo Naruto con una voz suave, mientras ponía una mano en el hombro de Sasuke.

Sasuke lo miró con una mezcla de molestia y cariño, pero poco a poco su expresión se suavizó. Finalmente, suspiró y permitió que el enojo se desvaneciera al ver la sonrisa tranquila de Naruto.

—No es fácil lidiar con todo esto, cielo —murmuró Sasuke.

Naruto le sonrió y, sin dudarlo, lo besó en los labios para reconfortarlo. —Lo sé, cariño, pero estoy aquí para lo que necesites.

Un tiempo después, Naruto estaba conversando con Neji a cierta distancia de Sasuke. Ambos parecían divertidos, aunque Neji mantenía su serenidad habitual.

Un Destino Inesperado.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora