Capítulo 9: Un Día Libre
El día había amanecido sereno en Konoha. La aldea estaba envuelta en una tranquilidad que rara vez se experimentaba, y el sol brillaba con una calidez suave que invitaba a disfrutar del aire libre. Era un día libre, uno de esos días en los que los ninjas podían relajarse y olvidarse, aunque solo fuera por un momento, de sus responsabilidades y misiones.
Sasuke había decidido aprovechar el día para despejar su mente. En lugar de pasar el tiempo entrenando como solía hacer, decidió dar un paseo por la aldea, sin un destino fijo. Sus pasos lo llevaron, casi sin darse cuenta, hacia el parque donde solían florecer los cerezos. Era un lugar que solía visitar de vez en cuando para encontrar un poco de paz, aunque rara vez se quedaba por mucho tiempo.
A medida que se acercaba al parque, una ligera brisa transportó el delicado aroma de las flores de cerezo a sus sentidos. El paisaje estaba lleno de tonos rosa pálido, y los pétalos caían suavemente, creando una alfombra natural en el suelo. Los árboles estaban en plena floración, y el ambiente era increíblemente sereno.
Sasuke se adentró en el parque, su mente aún ocupada con pensamientos y sentimientos en conflicto. Había estado lidiando con sus emociones de una manera que nunca había experimentado antes, especialmente en relación con Naruto. Había algo en la forma en que Naruto había estado actuando últimamente, algo que lo había llevado a sentir una intensidad que no podía ignorar. El cambio en su comportamiento, las emociones que surgían en su interior... todo esto estaba causando un torbellino en su mente.
Fue entonces cuando lo vio. Naruto estaba bajo un árbol de cerezo, sentado con las piernas cruzadas y los ojos cerrados. La escena era tan pacífica que parecía casi surrealista. Naruto estaba en una postura relajada, con una expresión de calma en su rostro. Sus cabellos dorados brillaban bajo el sol, y la ligera brisa hacía que los pétalos de cerezo cayeran sobre él como una lluvia suave.
Sasuke se detuvo por un momento, observando a Naruto desde una distancia respetuosa. No podía evitar sentir una oleada de ternura al verlo en ese estado de tranquilidad. Era una visión que rara vez se le ofrecía, y por primera vez, vio a Naruto en una luz diferente, no como el ninja entusiasta y a veces imprudente, sino como una persona completamente en paz.
Movido por un impulso inesperado, Sasuke se acercó con pasos silenciosos. No había plan detrás de su acción; simplemente se dejó llevar por la necesidad de estar cerca de Naruto en ese momento. A medida que se acercaba, el sonido de los pétalos de cerezo cayendo y la brisa suave se mezclaban con el sonido de sus pasos.
Naruto, al sentir la presencia cercana, abrió lentamente los ojos y miró a Sasuke. La sorpresa y la curiosidad se reflejaron en sus ojos, pero no hubo signos de incomodidad. En lugar de alejarse o mostrar sorpresa, Naruto simplemente lo miró con una ligera sonrisa en el rostro.
— ¿Sasuke? — preguntó Naruto, su tono relajado pero con una pizca de sorpresa.
Sasuke no respondió de inmediato. En lugar de eso, se sentó al lado de Naruto, bajo el mismo árbol. La cercanía era inesperada, pero él la buscaba, aunque no supiera exactamente por qué. Su corazón latía con una intensidad que le resultaba extraña, pero estaba decidido a mantener la calma.
— No esperaba encontrarte aquí — dijo Sasuke finalmente, tratando de sonar natural. — ¿Qué estás haciendo?
Naruto se estiró y se reclinó un poco, buscando una posición más cómoda mientras mantenía su mirada en Sasuke.
— Solo disfrutando del día — respondió Naruto con una sonrisa. — ¿Y tú? ¿Qué te trae por aquí?
Sasuke se encogió de hombros, aunque su expresión era más suave de lo habitual.
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Un Destino Inesperado.
De TodoEsto trata básicamente del SasuNaru y toda la paranoia. Espero disfruten.
