Sasuke estaba entrenando intensamente bajo el sol de la mañana, su rostro sudoroso mostraba determinación mientras realizaba movimientos precisos con su espada. Aunque su cuerpo había cambiado durante los últimos meses, no iba a permitir que su embarazo le impidiera seguir adelante con sus entrenamientos. Sin embargo, el vientre ligeramente abultado era evidente y comenzaba a interferir con su movilidad, algo que no podía ignorar del todo.
A unos metros de distancia, Sakura, Sai y Kakashi observaban en silencio. Los tres intercambiaban miradas curiosas, ya que ninguno de ellos había confrontado a Sasuke directamente sobre lo que claramente estaba ocurriendo.
Sakura murmuró mientras seguía mirando a su amigo de la infancia.
Sakura: No hay duda, ya se le nota... ¿Cómo no lo vimos antes?
Sai, con su habitual tono sarcástico, dejó escapar una sonrisa mientras cruzaba los brazos.
Sai: Tal vez estaba esperando el momento perfecto para sorprendernos con la noticia. O quizá simplemente pensaba que no nos daríamos cuenta de algo tan obvio.
Kakashi permanecía en silencio, sus ojos enfocándose en Sasuke mientras intentaba procesar lo que estaba viendo. Para alguien que había visto muchas cosas en su vida como ninja, esto era algo completamente fuera de lo común, incluso para sus estándares.
Kakashi: Esto es... bastante inusual, incluso para alguien como Sasuke.
Sasuke, aunque concentrado en su entrenamiento, no pudo evitar escuchar los murmullos. Deteniéndose en medio de un golpe, bajó la espada y dirigió una mirada fría hacia el grupo. Ya sabía que habían estado hablando de él, y su paciencia comenzaba a agotarse.
Sasuke: Si tienen algo que decir, háganlo de una vez.
Sakura rápidamente levantó las manos en señal de disculpa, tratando de suavizar la situación.
Sakura: No es nada, Sasuke. Solo... nos sorprende verte así. Quiero decir, no es algo que esperábamos.
Sai, sin embargo, no perdió la oportunidad de ser sarcástico.
Sai: Sí, especialmente considerando que siempre has sido tan reservado. ¿Quién lo diría? Sasuke Uchiha, el prodigio, esperando un bebé. ¿Quién es el afortunado padre? Oh, espera, lo sabemos.
Sasuke apretó los puños, claramente irritado por el tono burlón de Sai. Sentía cómo la rabia empezaba a acumularse en su interior, pero intentaba contenerla. Respiró hondo, pero su mirada ya estaba oscura y llena de tensión.
Sasuke: Sai, no estás en posición de hacer bromas sobre esto. No entiendes nada.
Sai, como siempre, se mostró despreocupado ante la advertencia de Sasuke.
Sai: Oh, claro que lo entiendo. Es solo que nunca imaginé que tú, de todas las personas, te encontrarías en esta situación. Pensé que eras más del tipo que prefería entrenar en lugar de... ya sabes, crear una familia.
Sasuke dio un paso hacia Sai, su chakra empezando a intensificarse a su alrededor, lo que indicaba que estaba perdiendo el control.
Sasuke: Te lo advierto, Sai. Cierra la boca.
Antes de que las cosas pudieran escalar más, Naruto, quien había estado observando la situación desde la distancia, decidió intervenir. Corrió rápidamente hasta donde estaban y se interpuso entre Sasuke y Sai, colocando una mano firme en el pecho de su esposo.
Naruto: Amor, tranquilo. No vale la pena. Sabes cómo es Sai, solo está intentando molestarte.
Naruto miró a Sai, tratando de calmar las aguas, pero también dejando claro que no estaba contento con la provocación.
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Un Destino Inesperado.
RandomEsto trata básicamente del SasuNaru y toda la paranoia. Espero disfruten.
