Cap53: La Tristeza de Menma

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Capítulo 53: La Tristeza de Menma

Era una mañana tranquila en la aldea, el sol brillaba débilmente a través de las cortinas de la habitación de Menma, pero dentro del cuarto, el ambiente era completamente opuesto. Menma estaba acurrucado en su cama, con el rostro enterrado en su almohada, susurrando sus sollozos en silencio. Las lágrimas recorrían sus mejillas mientras trataba de controlar el dolor que sentía en el pecho. Mei, su primera novia, lo había dejado, y aunque intentó ser fuerte, el peso de la tristeza era abrumador.

De repente, escuchó un suave golpe en la puerta. Menma, rápidamente, trató de limpiarse las lágrimas y fingir que todo estaba bien, pero antes de que pudiera responder, la puerta se abrió lentamente y Sasuke entró. Su padre lo miró con esos ojos serios, pero había una preocupación genuina en ellos.

— Menma, ¿estás bien? —preguntó Sasuke, cruzando los brazos mientras se apoyaba en el marco de la puerta.

Menma intentó ocultar su rostro bajo la manta, pero su voz, temblorosa y quebrada, lo delató.
— Sí... —murmuró, aunque claramente no estaba bien.

Sasuke avanzó unos pasos hacia la cama de su hijo y se sentó al borde, mirando en silencio cómo Menma intentaba ocultar su angustia. Sabía que algo andaba mal, y no iba a dejarlo pasar.

— Menma, —dijo con suavidad, siempre puedes hablar conmigo. No tienes que cargar esto solo.

Menma levantó la mirada, sus ojos enrojecidos por el llanto, y finalmente se derrumbó. Las lágrimas volvieron a caer con más fuerza mientras susurraba:
— Papá... Mei... Mei me dejó.

Sasuke frunció el ceño levemente, sorprendido por la revelación.
— ¿Qué sucedió? Pensé que las cosas entre ustedes iban bien.

— Eso pensaba yo también... —respondió Menma entre sollozos, frotándose los ojos—, pero ayer discutimos, y... dijo que no podíamos seguir juntos. Dijo que yo no la tomaba en serio, que me distraía con otras chicas, ¡pero eso no es cierto! Solo fue un malentendido...

Sasuke suspiró, comprendiendo que la situación era complicada. Sabía lo que era perder a alguien importante y no quería que Menma se sintiera solo en su dolor.
— Las relaciones son difíciles, Menma, —dijo finalmente—, especialmente cuando no se comunican bien. Tal vez Mei se sintió insegura, y eso la llevó a tomar una decisión impulsiva.

Menma asintió, aunque el dolor seguía presente en su rostro.
— Lo sé, pero... yo la quiero, papá. No quiero que esto termine así. No puedo dejar de pensar en lo que hice mal...

Sasuke miró a su hijo con una mezcla de empatía y seriedad.
— A veces, aunque no hagas nada mal, las cosas simplemente no funcionan como uno quiere. No puedes controlarlo todo, y menos los sentimientos de los demás. —Sasuke hizo una pausa, sabiendo que era el momento de darle un consejo más profundo—, Lo importante es aprender de esto y seguir adelante. Si realmente la quieres, tal vez puedan arreglar las cosas hablando. Pero si no, tendrás que aceptar que a veces las cosas no salen como esperamos.

En ese momento, Boruto entró a la habitación sin tocar, como era su costumbre, con una mirada curiosa.
— ¿Qué pasa aquí? —preguntó al ver a Menma llorando—, ¿Por qué estás llorando, Menma?

Menma, aún con los ojos llenos de lágrimas, se giró hacia su hermano.
— Mei rompió conmigo...

Boruto se quedó en silencio por unos segundos, procesando la información, antes de hacer una mueca.
— ¿En serio? ¡Vaya! Nunca me gustó mucho Mei de todos modos... siempre me pareció un poco mandona.

Menma lo miró, claramente herido por el comentario insensible de su hermano.
— ¡No lo entiendes, Boruto! Ella era importante para mí... —soltó Menma, volviendo a llorar.

Sasuke lanzó una mirada severa a Boruto, indicándole que no era el momento de hacer comentarios inapropiados.
— Boruto, no es momento para eso. Tu hermano está pasando por algo difícil. Si no vas a ayudar, mejor déjalo tranquilo.

Boruto, sintiendo el peso de la reprimenda, se encogió de hombros, pero su tono se suavizó un poco.
— Lo siento, Menma. No quise hacerlo peor. Solo... no sé mucho sobre esas cosas de novias y relaciones. —dijo, aunque seguía un poco incómodo.

Justo en ese momento, Naruto también apareció en la puerta, notando la atmósfera tensa en la habitación.
— ¿Qué está pasando aquí? —preguntó, mirando a Menma con preocupación.

— Mei lo dejó, —explicó Sasuke, dirigiéndose a Naruto con una mirada seria.

Naruto se acercó rápidamente a Menma y se arrodilló junto a su cama, colocando una mano sobre su hombro.
— Oh, Menma... Lo siento mucho, hijo. —dijo, con una genuina preocupación en su voz.

Menma, aún con lágrimas en los ojos, se giró hacia Naruto, buscando consuelo.
— Papá... No sé qué hacer. La quiero tanto... pero todo salió mal.

Naruto suspiró, compartiendo una mirada de complicidad con Sasuke antes de hablar.
— Las relaciones no siempre son fáciles, Menma. A veces, incluso cuando amamos a alguien, las cosas pueden ir mal. Pero eso no significa que todo esté perdido. Puedes intentar hablar con ella, tratar de entender lo que salió mal.

— Pero ella no me quiere escuchar, —respondió Menma, abatido—, dijo que estaba harta de que siempre me distrajera. Que no soy lo suficientemente maduro...

Naruto se quedó en silencio por un momento, pensando en qué decir.
— Bueno, Menma... tal vez este sea un buen momento para demostrarle lo contrario. Si realmente la amas, muéstrale que estás dispuesto a cambiar, a ser más maduro y a tomar la relación en serio. Pero también, hijo, tienes que entender que si ella decidió seguir adelante, no puedes obligarla a quedarse. —dijo suavemente.

Sasuke, quien había estado escuchando en silencio, finalmente habló de nuevo.
— Lo más importante ahora es que no te hundas en esto. El dolor es normal, y está bien sentirlo, pero también tienes que seguir adelante. Siempre habrá momentos difíciles en la vida, pero eso no significa que debas rendirte.

Menma asintió, aunque las lágrimas seguían cayendo por su rostro.
— Lo intentaré, papá... pero duele mucho.

— Lo sé, —dijo Naruto, abrazándolo suavemente—, pero estamos aquí para ti, siempre.

Boruto, sintiendo la presión de decir algo más reconfortante, se acercó torpemente y dio una palmada en la espalda de Menma.
— Oye, Menma, no te preocupes. Eres genial, y si Mei no lo ve, entonces es su pérdida. Seguro encontrarás a alguien mejor.

Aunque el comentario de Boruto no era exactamente lo más profundo, arrancó una pequeña sonrisa a Menma.
— Gracias, Boruto... creo que eso me hace sentir un poco mejor.

Naruto y Sasuke intercambiaron una mirada, sabiendo que su hijo aún necesitaba tiempo para sanar, pero también sintiendo que poco a poco estaba comenzando a procesar lo que había sucedido.

Naruto besó suavemente la frente de Menma y se levantó.
— Nosotros estaremos aquí si necesitas hablar más, hijo. Tómate el tiempo que necesites para sentirte mejor.

Sasuke se quedó un momento más, colocando una mano firme en el hombro de Menma.
— Recuerda, Menma. No estás solo en esto.

Menma asintió nuevamente, más calmado, mientras miraba a sus padres y a su hermano, agradecido por tenerlos a su lado en ese momento tan difícil.

Fin del Capítulo 53.

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