Capítulo 35: La Última Lactancia
Había pasado un año desde que Boruto nació, y Sasuke, sentado en el sofá con un libro en las manos, no podía evitar pensar en lo rápido que había pasado el tiempo. Sin embargo, había algo más que lo inquietaba ese día. Hoy sería el último día que amamantaría a su hijo. Ya había llegado el momento de hacer la transición al biberón, pero Sasuke sentía una mezcla de emociones al respecto.
—Es lo mejor... —murmuró para sí mismo en voz baja, con un toque de tristeza, aunque su determinación permanecía firme. Sabía que Boruto necesitaba adaptarse al biberón, pero no podía evitar sentir que estaba dejando atrás una etapa especial.
De repente, un llanto familiar resonó en la casa. Sasuke levantó la mirada del libro y dirigió sus ojos hacia el origen del sonido. Boruto estaba llorando en su cuna, probablemente hambriento. Sasuke cerró el libro y se levantó, caminando con pasos firmes hacia el cuarto de su hijo.
—Ya voy, Boruto —susurró al entrar en la habitación, levantando al pequeño en sus brazos con ternura.
Boruto dejó de llorar por un momento al sentir el calor de su padre, pero el hambre no se desvanecía. Sasuke lo sostuvo mientras caminaba hacia la cocina, donde comenzó a preparar el biberón con leche. Su mente divagaba entre los recuerdos de cuando comenzó a amamantar a Boruto y la realidad de que hoy sería la última vez.
—Esto es por tu bien, Boruto —dijo mientras sostenía el biberón, tratando de convencerse a sí mismo tanto como a su hijo.
Una vez que el biberón estuvo listo, Sasuke se sentó en una silla, sosteniendo a Boruto en su regazo. Le acercó el biberón con suavidad.
—Aquí tienes, Boruto. Es hora de que empieces a acostumbrarte a esto —le dijo, con una mezcla de ternura y tristeza.
Sin embargo, Boruto empujó el biberón con su pequeña mano, su rostro enrojecido por el llanto. Sus ojitos se dirigieron directamente al pecho de Sasuke, lo que dejó claro lo que el pequeño realmente quería. Su mano se aferró débilmente a la camisa de su padre, buscando el consuelo que había conocido desde su nacimiento.
Sasuke suspiró, negando con la cabeza.
—No, Boruto. Tienes que aprender a usar el biberón. Ya no puedes depender de esto —dijo, su voz suave pero firme.
Pero Boruto no cedía. Su llanto se hizo más fuerte, más insistente. Sasuke lo sostuvo con más firmeza, tratando de resistir. Sabía que era importante que su hijo aprendiera esta lección, pero ver esas lágrimas y oír ese llanto desgarrador empezaba a erosionar su determinación.
—¿Por qué tienes que ser tan terco? —murmuró Sasuke, frunciendo el ceño, aunque su tono no tenía la dureza que solía mostrar.
Finalmente, Boruto, con su pequeña mano, volvió a tocar la camisa de Sasuke, insistiendo una vez más. Sasuke cerró los ojos, suspirando profundamente. Sabía que no podía seguir resistiendo. El amor que sentía por su hijo era demasiado fuerte.
—De acuerdo... solo por hoy. Este será el último día —dijo en voz baja, desabotonándose lentamente la camisa.
Boruto dejó de llorar al instante, como si hubiera entendido que había ganado. Se aferró a su padre y comenzó a succionar con avidez. Sasuke lo sostuvo con cuidado, observando la forma en que su pequeño se alimentaba. Aunque había dicho que sería la última vez, no podía evitar sentir una mezcla de alivio y tristeza.
En ese momento, la puerta de la cocina se abrió lentamente, y Naruto apareció, con una sonrisa en los labios.
—Sabía que terminarías cediendo —dijo Naruto, cruzando los brazos mientras observaba la escena.
Sasuke levantó la mirada, encontrándose con los ojos de Naruto. No había reproche en su voz, solo una comprensión profunda. Naruto conocía bien el amor que Sasuke tenía por sus hijos, y no lo juzgaba por ceder.
—No podía dejar que siguiera llorando así —respondió Sasuke, volviendo la mirada a Boruto, que estaba completamente tranquilo en sus brazos.
Naruto se acercó y se sentó al lado de Sasuke, observando a su hijo.
—Es normal. Es un cambio grande para él... y también para ti —comentó Naruto, colocando una mano en el hombro de Sasuke.
—Lo sé. Pero a veces siento que... estoy dejando atrás algo importante —admitió Sasuke en voz baja.
Naruto sonrió y apretó ligeramente el hombro de Sasuke.
—No estás dejando nada atrás. Estás avanzando, igual que Boruto. Este es solo el comienzo de muchas etapas nuevas. Y siempre estarás ahí para él, de una forma u otra —dijo Naruto, sus palabras llenas de calidez.
Sasuke asintió lentamente, comprendiendo lo que Naruto quería decir. Aunque esta era la última vez que amamantaría a Boruto, no significaba que su conexión con él se desvanecería. Todavía había muchas formas de estar cerca de su hijo, de cuidarlo y protegerlo.
—Supongo que tienes razón... como siempre —dijo Sasuke, permitiéndose una pequeña sonrisa.
Naruto rió suavemente y besó la frente de Boruto.
—Es difícil, lo sé. Pero estamos juntos en esto. Y Boruto está rodeado de amor. Eso es lo más importante.
Sasuke asintió nuevamente, sintiéndose un poco más en paz. Observó a Boruto, que estaba a punto de quedarse dormido en sus brazos.
—Dormirás bien después de esto, ¿verdad, pequeño? —susurró Sasuke, acariciando la cabeza de su hijo.
Naruto observó la escena en silencio, apreciando el vínculo entre Sasuke y Boruto. Era un momento tranquilo, uno que ambos padres sabían que atesorarían para siempre.
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Un Destino Inesperado.
AléatoireEsto trata básicamente del SasuNaru y toda la paranoia. Espero disfruten.
