Capítulo 46: La Sombra de los Juegos
El sol brillaba intensamente sobre Konoha mientras Naruto y Sasuke caminaban juntos por el pueblo, acompañados por Menma y Boruto. Era un día tranquilo, pero lleno de energía. Naruto, como siempre, estaba de buen humor, bromeando con los niños y con Sasuke, mientras que este último mantenía una expresión serena pero atenta, observando a su alrededor.
—Papá, ¿podemos ir al parque a jugar después del entrenamiento? —preguntó Boruto con emoción en los ojos, tirando de la mano de Sasuke.
Sasuke asintió ligeramente, mirando al horizonte.
—Claro, pero primero hay que entrenar. Si veo que pones esfuerzo, iremos al parque —respondió Sasuke, su tono firme pero no sin cariño.
Menma, que caminaba al otro lado de Naruto, asintió tranquilamente.
—Boruto, si quieres ir al parque, tienes que concentrarte más en el entrenamiento —dijo Menma, con una sonrisa un poco presumida.
—¡Claro que me voy a concentrar! —respondió Boruto, un poco ofendido por la insinuación de su hermano mayor.
Naruto se rió de la pequeña disputa entre sus hijos y, con una mirada cómplice hacia Sasuke, le dio un codazo juguetón.
—Mira, Sasuke, parece que Menma ya está adoptando tu seriedad —bromeó Naruto, lo cual le sacó una pequeña sonrisa a Sasuke.
—Alguien tiene que poner orden en esta familia, especialmente cuando tú estás siendo... tú —respondió Sasuke con una ceja levantada, dándole una mirada traviesa a Naruto.
Naruto, con su típico espíritu juguetón, decidió que era el momento perfecto para hacer una travesura. Con una sonrisa maliciosa, se inclinó hacia Sasuke y, en un movimiento rápido, le lamió la mejilla.
—¡Naruto! —exclamó Sasuke, sorprendido, mientras se limpiaba la mejilla con el dorso de la mano.
Naruto se echó a reír, claramente satisfecho con su pequeña broma.
—¡Eso es por ser tan serio todo el tiempo, Sasuke! —dijo Naruto entre risas.
Sasuke frunció el ceño, pero en lugar de realmente enojarse, se inclinó y le dio un suave golpe en la cabeza a Naruto.
—Eres un idiota —dijo Sasuke, pero había un brillo de diversión en sus ojos.
Naruto seguía riéndose mientras frotaba su cabeza, fingiendo dolor.
—¡Ay! ¡Eso dolió, teme! —bromeó Naruto, sin dejar de reír.
Menma y Boruto se miraron y luego estallaron en carcajadas al ver la escena. Para ellos, era algo habitual ver a sus padres interactuar de esa manera, pero cada vez era igual de gracioso.
—¡Papá, te lo merecías por molestar a papá Sasuke! —dijo Menma, divertido por la travesura de Naruto.
Boruto, sin perder la oportunidad, se acercó a Naruto.
—¡Papá, yo también quiero hacerle eso a papá Sasuke! —dijo Boruto, antes de que Naruto pudiera responder.
Sasuke entrecerró los ojos, advirtiendo con una mirada a Boruto.
—Ni lo pienses, Boruto —dijo Sasuke con tono firme, aunque con una leve sonrisa asomando en sus labios.
Naruto se inclinó hacia Boruto, fingiendo estar serio.
—Vamos, Boruto, no quieres acabar con un golpe en la cabeza como yo, ¿verdad? —le dijo, aunque claramente estaba aguantando la risa.
Boruto se rió y negó con la cabeza.
—¡No, no! Mejor no —dijo, mirando a Sasuke con una sonrisa nerviosa.
Sasuke, al ver que la tensión había desaparecido, suspiró y comenzó a caminar de nuevo, mientras Naruto y los niños lo seguían.
Después de un rato, llegaron al campo de entrenamiento. Menma y Boruto se pusieron en posición, listos para empezar, mientras Sasuke y Naruto observaban desde un costado. Sasuke estaba concentrado, evaluando los movimientos de sus hijos, pero Naruto no podía resistir la tentación de seguir molestándolo.
—Sasuke, ¿te enojaste de verdad? —preguntó Naruto, poniéndose a su lado con una sonrisa traviesa.
Sasuke lo miró de reojo y luego volvió su atención al entrenamiento.
—Naruto, si sigues con esas tonterías, no vas a llegar vivo al final del día —respondió Sasuke, pero el tono en su voz indicaba que no estaba realmente molesto.
Naruto se rió y le dio un pequeño empujón a Sasuke con el hombro.
—Sabes que te encanta cuando te hago reír —insistió Naruto, guiñándole un ojo.
Sasuke suspiró, pero no pudo evitar que una pequeña sonrisa se formara en sus labios.
—Tal vez —admitió Sasuke, aunque no miró directamente a Naruto.
Naruto, satisfecho con esa respuesta, sonrió ampliamente y se quedó en silencio, disfrutando del momento junto a Sasuke.
Mientras los niños entrenaban, Naruto no pudo evitar observar a Sasuke de reojo. A pesar de todos los desafíos que habían enfrentado juntos, había algo reconfortante en la forma en que siempre se apoyaban mutuamente, incluso en las pequeñas cosas. Sabía que, aunque Sasuke nunca lo admitiría en voz alta, él también valoraba esos momentos.
Después de un rato, Sasuke hizo un gesto con la mano, indicando que el entrenamiento había terminado.
—Bien hecho, Menma. Boruto, tienes que concentrarte más en los detalles. No todo es velocidad —dijo Sasuke mientras se acercaba a sus hijos, evaluando su progreso.
Boruto frunció el ceño, claramente descontento con la evaluación.
—¡Pero lo hice rápido! —protestó Boruto.
—Ser rápido no es suficiente si no eres preciso —respondió Sasuke con calma, mirando a Boruto directamente.
Menma, por su parte, se limitó a asentir, contento con la aprobación de su padre.
Naruto se acercó y puso una mano en el hombro de Boruto, sonriendo.
—Escucha a tu papá, Boruto. La precisión es clave. Si no aciertas, no importa qué tan rápido seas —dijo Naruto, tratando de animarlo.
Boruto bufó, pero asintió, aunque no del todo convencido.
—Está bien, lo intentaré de nuevo mañana —dijo Boruto, cruzándose de brazos.
—Esa es la actitud —respondió Naruto, dándole una palmadita en la espalda.
Con el entrenamiento terminado, la familia se dirigió hacia el parque, tal como habían prometido a los niños. Mientras caminaban juntos, Naruto se acercó una vez más a Sasuke, esta vez en silencio, solo disfrutando de su presencia.
—Sabes que te amo, ¿verdad? —murmuró Naruto de repente, su tono más serio.
Sasuke lo miró de reojo, sorprendido por el cambio de tono, pero asintió lentamente.
—Lo sé, dobe. Y yo también te amo —respondió Sasuke, en voz baja, aunque lo dijo con una calidez que pocas veces dejaba ver.
Naruto sonrió, sintiendo el calor de esas palabras mientras caminaban lado a lado.
El día había comenzado con risas y travesuras, pero estaba claro que, en medio de todo, su vínculo seguía siendo más fuerte que cualquier broma o pelea.
[Continuará...]
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Un Destino Inesperado.
RandomEsto trata básicamente del SasuNaru y toda la paranoia. Espero disfruten.
