Cap50: El Encuentro de Menma y Mei

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Capítulo 50: El Encuentro de Menma y Mei

Era una tarde tranquila en la aldea, el cielo despejado y una suave brisa cruzaba las calles. Sasuke y Naruto estaban fuera de casa, comprando algunas cosas necesarias para el nuevo bebé que pronto llegaría. Mientras tanto, Menma estaba en el salón, relajado y mirando una revista de ninjas con Mei Misaki, su novia.

Menma hojeaba las páginas y reía con Mei a su lado, quien observaba atentamente las imágenes con una suave sonrisa.

— ¡Mira esto, Mei! —dijo Menma, mostrándole una imagen de una batalla famosa—. ¡Es increíble!

Mei se rió suavemente, inclinándose hacia él.
— Es impresionante. Tú podrías ser tan genial como ellos algún día —respondió con amabilidad, apoyando su cabeza en el hombro de Menma.

Menma, ligeramente sonrojado, sonrió nervioso, pero feliz.
— ¿De verdad crees eso? —preguntó, con una pequeña chispa de emoción en sus ojos.

Mei lo miró, sonriendo más ampliamente.
— Claro que sí, Menma. Eres increíble... y yo siempre estaré a tu lado —susurró, inclinándose para darle un suave beso en la mejilla.

Menma, aún más sonrojado, se quedó sin palabras por un momento, pero luego respondió con una sonrisa dulce.
— Y yo siempre cuidaré de ti, Mei.

De repente, se escuchó la puerta abriéndose. Sasuke y Naruto habían regresado con las bolsas llenas de provisiones.

Naruto fue el primero en entrar al salón y vio a los dos niños juntos en el sofá, riendo. Una gran sonrisa se formó en su rostro.
— ¡Mira eso, Sasuke! ¡Menma está todo un galán! —exclamó, emocionado.

Sasuke, por su parte, frunció el ceño ligeramente mientras dejaba las bolsas a un lado. Se acercó lentamente, mirando a su hijo con curiosidad.
— Menma… ¿quién es ella? —preguntó con un tono frío, aunque no del todo severo.

Menma levantó la vista y sonrió ampliamente, orgulloso.
— ¡Es Mei, papá! Es… es mi novia —dijo, aún sonrojado pero seguro de sí mismo.

Naruto soltó una pequeña carcajada y le dio un ligero golpe en la espalda a Sasuke.
— ¡¿Lo escuchaste, Sasuke?! ¡Nuestro hijo ya tiene novia a los ocho años! ¡Increíble! —dijo con entusiasmo.

Sasuke, sorprendido pero tratando de mantener su compostura, miró a Mei. La niña se sonrojó profundamente, bajando la mirada.
— M-Me llamo Mei Misaki… Encantada de conocerlos —dijo con timidez.

Sasuke cruzó los brazos, observándola detenidamente.
— Hm… ya veo —murmuró, sin dejar que sus emociones se filtraran en su rostro.

De repente, Boruto, quien estaba jugando afuera, entró corriendo y vio la escena. Con una sonrisa burlona, se acercó rápidamente.
— ¡Oh, oh! ¡Menma tiene novia! ¡No lo puedo creer! —se burló, cruzándose de brazos con una expresión divertida.

Menma frunció el ceño, claramente molesto.
— ¡Cállate, Boruto! —exclamó, irritado.

Boruto se acercó más, ignorando la advertencia de su hermano.
— ¿Y qué? ¿Van a casarse o qué? —dijo con sarcasmo, dándole un empujón a Menma.

Mei observaba la situación, preocupada.
— Boruto, por favor, no molestes a Menma… —dijo con suavidad, tratando de calmar las cosas.

Sin embargo, Boruto sonrió de manera arrogante y le guiñó el ojo a Mei.
— ¿Y qué tal tú, Mei? Seguro estarías mejor conmigo —dijo, coqueteando descaradamente.

Menma, enojado, no pudo contenerse más.
— ¡No te atrevas a hablarle así a Mei! —gritó furioso, lanzándose hacia Boruto y dándole un puñetazo en la cara.

Boruto cayó al suelo, con la nariz sangrando, pero se rió de la situación mientras se limpiaba la sangre con la mano.
— ¿En serio, Menma? ¡No esperaba que te pusieras tan serio por esto! —se burló, riendo a carcajadas.

Mei, horrorizada por la pelea, se acercó rápidamente a Menma, tomando su brazo.
— Menma, por favor, cálmate… No vale la pena pelearse así —susurró, tratando de calmarlo.

Sasuke, quien había estado observando todo, se acercó rápidamente, visiblemente molesto.
— ¡Menma! —regañó con severidad—. No hay excusa para que golpees a tu hermano de esa manera.

Menma bajó la mirada, todavía enfadado pero reconociendo que su padre tenía razón.
— Pero papá, Boruto estaba molestando a Mei… —respondió, con el ceño fruncido.

Sasuke se mantuvo firme.
— Eso no justifica la violencia. Tienes que aprender a controlar tus emociones, Menma —dijo seriamente.

Menma asintió, todavía frustrado pero más calmado.
— Lo siento… —murmuró, mirando a Mei.

Naruto se acercó a Boruto, quien seguía en el suelo.
— ¿Estás bien, Boruto? —preguntó preocupado, aunque con una sonrisa.

Boruto sonrió, divertido, aunque aún con la nariz sangrando.
— Estoy bien, papá… pero Menma tiene un golpe bastante fuerte —dijo, riendo.

Sasuke se volvió hacia Boruto, frunciendo el ceño.
— Y tú, Boruto, no deberías provocar a tu hermano ni comportarte así con Mei —regañó con un tono serio.

Boruto se rascó la cabeza, sonriendo nerviosamente.
— Está bien, lo siento… No lo haré de nuevo —se disculpó.

Naruto, sonriendo, se acercó a Mei, quien aún estaba algo nerviosa.
— No te preocupes, Mei, a veces los hermanos se pelean, pero al final siempre se cuidan —dijo, dándole una palmadita en la cabeza.

Mei asintió tímidamente.
— Gracias, señor Naruto… —respondió con una pequeña sonrisa.

Sasuke observó la escena y luego se dirigió a Mei, esta vez en un tono más calmado.
— Mei, eres bienvenida en nuestra casa. Solo asegúrate de que Menma se mantenga fuera de problemas, ¿de acuerdo? —dijo, mirando a su hijo de reojo.

Mei asintió rápidamente, con una sonrisa.
— Lo haré, señor Sasuke… Gracias —respondió con gratitud.

La tarde continuó con los hermanos reconciliados y Mei a su lado, mientras Menma se prometía a sí mismo que cuidaría mejor de su novia y que, la próxima vez, encontraría una manera de manejar a Boruto sin recurrir a la violencia.

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Fin del capítulo.

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