nomin

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nota: omegaverse, matrimonio arreglado, inspirado en una novela mexicana 

¿Perdí algo o dio espacio para lo que tenía que llegar?

—lo estás haciendo mal—su madre dijo mientras estaban bordando.

El omega levantó la mirada hacia la mujer y tomó una bocanada de aire—se me hizo un nudo.

—empieza de nuevo—ella ordenó, entonces se retiró hacia la cocina.

Jaemin observó su bordado y aprovechó la ausencia de su madre para apoyarse en el respaldo de la silla, miró hacia los grandes ventanales de la casa y pudo ver el atardecer, llevaba casi todo el día bordando, pero sus figuras nunca eran lo suficiente buenas.

Tenía veinte años y debía casarse pronto, de hecho, ya estaba demorado a palabras de su madre. En el pueblo todos los omegas comenzaban a casarse después de los dieciséis, pero su padre se había negado a que su único hijo contrajera matrimonio tan pronto, además, el señor Na deseaba que su hijo se casara con un hombre que pudiera ayudarle a sostener la granja familiar, no quería que Jaemin se uniera a otra familia, por lo que estaban esperando al candidato perfecto para sumar a la pequeña familia Na.

Jaemin estaba seguro de que ese hombre perfecto era Jaehyun, el alfa que había empezado a trabajar en el campo de arroz hace unos meses, Jaemin lo conoció apenas el alfa llegó a la granja pidiendo trabajo, sus ojitos observaron al guapo hombre y casi de inmediato se enamoró.

Pero Jaehyun todavía no estaba preparado para presentarse ante sus padres, el alfa no se sentía suficiente para ser su novio, aunque llevaban dos meses saliendo.

El señor Na entró con las botas llenas de barro y Jaemin ya podía escuchar a su madre gritando porque se ensució todo el piso—¿todavía bordando, Minnie? —su padre preguntó con una risita divertida.

El omega rodó los ojos—¿puedes liberarme?

Su padre chasqueó los dedos y dijo—ya eres libre, vuelve antes de la cena o tu madre se enfadará.

Jaemin salió casi corriendo de la casa, no quería perder ni un segundo más o de lo contrario su madre lo arrastraría hasta la cocina para que ayude a cocinar.

Seguramente sus padres habrían deseado a un hijo alfa, eso era algo que Jaemin pensaba a menudo, si hubiese sido un alfa entonces su madre no tendría que pasar horas y días enteros educándolo para ser un buen esposo en el futuro, si fuera un alfa su padre no estaría preocupado por la herencia familiar.

Pero si se casaba con Jaehyun entonces gran parte de sus problemas estarían resueltos, él no era un mal alfa, era humilde y educado, provenía de una familia pobre, pero era honrado.

Y Jaemin corría a verlo cada vez que tenía un momento libre, el alfa vivía lejos de su granja, se iba y volvía a caballo todos los días, pero siempre se quedaba hasta después de las siete de la tarde para verlo antes de irse.

La sonrisa del omega se iluminó cuando lo vio apoyado en la cerca, Jaehyun observaba el atardecer entre los pastizales. —¡Jae! —gritó emocionado, corrió hacia él con entusiasmo y el alfa le miró por sobre el hombro, él sonrió revelando sus bonitos hoyuelos.

—Minnie—dijo con dulzura.

—¿esperaste mucho? —el bonito omega se apoyó en el cerco y en vez de distraerse con la bella vista del atardecer, se deslumbró por la belleza de su alfa—mi madre me tuvo de nuevo haciendo un centenar de bordados, como si a ti te importaran—rio cómplice.

El alfa también rio—¿para qué se supone que sirve saber bordar tanto?

—bueno, para hacer decorar mi propia ropa, tu ropa, la ropa de nuestros cachorros—las mejillas del omega se ruborizaron y Jaehyun volvió a reír.

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