El estruendo del disparo retumbó como un trueno en las entrañas del lugar, el impacto fue directo: Yoongi sintió cómo el aire lo abandonaba de golpe, el ardor punzante en su pecho desgarrándole el pulmón. La sangre brotó con violencia, manchando sus labios al caer de rodillas.
—¡Yoongi! —gimió Jimin, estirando la mano ensangrentada hacia él.
Yoongi apenas logró girarse, arrastrándose hasta caer a su lado, ambos estaban tendidos sobre la piedra fría, sus cuerpos manchados de rojo, jadeando en un coro de dolor. Jimin temblaba, sus ojos nublados intentando mantenerse abiertos, mientras Yoongi buscaba su rostro con torpeza. Una caricia cálida, suave como un hilo de vida, recorrió su mejilla, no era la mano de Jimin, sino de la muerte, que se inclinaba sobre él, su rostro sombrío pero su tacto extrañamente compasivo.
—Siempre supiste que tu destino terminaría en sacrificio... —murmuró la muerte, con una voz que parecía un susurro de viento y fuego. —¿Aun así darás lo poco que te queda?
Yoongi respiró con dificultad, su pecho silbando, cada palabra arrastrada entre la sangre que le ahogaba. Miró a Jimin, que luchaba con todas sus fuerzas por seguir consciente, su boca manchada de rojo, sus dedos aferrados al aire buscando su mano.
—No hay... elección. —susurró Yoongi, apenas audible. —Es la persona que amo... el padre de mi hijo.
La muerte cerró los ojos y, sin retirar su mano de su rostro, inclinó la cabeza en un gesto solemne, Yoongi juntó las últimas fuerzas que le quedaban. Sus dedos trazaron con sangre un símbolo sobre el pecho de Jimin, y entre labios temblorosos recitó el conjuro prohibido, aquel que había jurado no usar nunca porque exigía el precio más alto.
Las palabras ancestrales se entrelazaron con su respiración agonizante, una luz roja y plateada emergió de su pecho herido, expandiéndose como un hilo de energía que viajaba directo hacia Jimin. Jimin abrió los ojos de golpe, un grito ahogado escapando de su garganta mientras la energía lo envolvía, reparando la herida en su cuerpo, forzando su corazón a latir con renovada fuerza.
Yoongi, en cambio, sintió cómo el calor lo abandonaba, su piel se enfriaba, la vista se volvía borrosa. La muerte acarició por última vez su rostro, y una lágrima extraña, ardiente, se deslizó desde sus propios ojos.
—Qué patético y hermoso eres, Yoongi... —susurró. —Dar tu vida por él, aun sabiendo que el destino no se apiada de nadie.
El brillo se extinguió lentamente, la respiración de Jimin se estabilizó, aunque sus lágrimas caían sin freno al ver el cuerpo de Yoongi desplomarse a su lado, la katana aún cercana, y sus labios manchados de sangre formando una última sonrisa apenas perceptible.
—Vive... Jimin, tú lo mereces más que nadie. —alcanzó a decir antes de que sus ojos se cerraran.
La sala quedó en silencio, rota solo por los sollozos desesperados de Jimin, ahora con la vida restaurada, pero con el corazón desgarrado en las manos
ESTÁS LEYENDO
Ghost: Zero o'clock [Y.M][✓]
FanfictionPark Jimin luego de un accidente tanto su cuerpo y alma quedaron a la mitad del mundo de los vivos y del mundo de los muertos, por lo cual eso le permite ver y tocar fantasmas. Debido a eso Jimin práctica unos viejos rituales de protección, ya que d...
![Ghost: Zero o'clock [Y.M][✓]](https://img.wattpad.com/cover/283438382-64-k152608.jpg)