Después de unas semanas agotadoras de gira, las chicas se habían tomado unos merecidos días para reconectar con sus amigos y seres queridos.
—¡Ross, muévete, vamos tarde! —instó Sara, dando un golpecito impaciente al marco de la puerta. Su entusiasmo era contagioso, pero su novio parecía inusualmente lento.
—Oye, espera, tranquila —respondió Ross, con una sonrisa nerviosa que apenas lograba disimular.
—¡Se nos hará tarde!
Ross, finalmente, se acercó a ella. —¿Se me olvidó que ya eres fanática del hockey? —bromeó, aunque su voz no sonó tan relajada como de costumbre.
Sara se echó a reír, un sonido fresco y musical. —Ya nos deben estar esperando.
—¿Y?
Sara se acercó, instintivamente preocupada. Lo tomó del rostro entre sus manos. —Te quiero ver jugar. Luces nervioso, ¿estás bien?
Ross suspiró, la sinceridad en sus ojos verdes. —Solo un poco.
—Pero si tú eres el mejor en esto. Te he visto jugar y practicar. Eres una máquina en el hielo.
—¿Y si hago el ridículo? —admitió Ross, revelando una inseguridad que rara vez mostraba.
—¿Ross Lynch haciendo el ridículo? —Sara soltó una carcajada, melodiosa y genuina—. Eso sí que jamás. —Lo abrazó con fuerza, transmitiéndole toda su confianza—. Eres increíble, no lo olvides.
Ross se relajó bajo su abrazo. —Okey, anda, vamos. Archie y Cara ya deben estar allá.
Cuando llegaron al recinto deportivo, Ross se detuvo en el umbral, su corazón latiendo con fuerza.
—Iré con el equipo. Tú ve a las gradas con los chicos —dijo, sin atreverse a mirarla a los ojos.
—¿Sigues nervioso? —preguntó Sara, sorprendida por su timidez. Su instinto le decía que no era solo por el partido.
—Algo, algo —musitó él.
—Ay, ¡ándale, vee ya! —Sara lo empujó suavemente, lista para dejarlo ir.
Pero Ross la detuvo. Él la jaló hacia sí, cerrando la distancia entre ellos en un segundo. La besó con una mezcla de ternura y la desesperación de quien necesita un último ancla.
—Será una gran noche —le prometió, con una intensidad que hizo que Sara se ruborizara.
—No lo dudo —respondió ella, sintiéndose flotar—. Iré a mi lugar. Solo espero que Cara ya tenga cervezas, jaja. Bueno, te veo al rato.
Ross asintió, su mirada de promesa era todo lo que ella necesitaba. Sara caminó hacia las gradas, donde Archie y Cara ya la esperaban.
—¿Cómo se siente Ross? —preguntó Archie, atento.
—Lo noté raro y nervioso —confesó Sara, sentándose junto a Cara.
—¿Él? ¿Nervioso? Jajaja, eso no lo creo —dijo Cara, con una sonrisa escéptica.
—Entiendan que es una gran noche, chicas —dijo Archie, intentando poner en perspectiva la situación.
—Su debut de jugar de hockey con el equipo de la liga —afirmó Sara.
—Mi amigo siempre queriendo hacer todo bien —dijo Cara, con una mezcla de burla y afecto.
—Sí, y ahora también tiene una banda que está pegando fuerte —añadió Archie.
—Es que canta chido, y no lo digo porque es mi amigo —Sara defendió a su novio con fervor.
—Ajá —canturrearon Cara y Archie al unísono, sonriendo.
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Next Band
RomanceAunque lograron el éxito la vida personal de las 4 integrantes de Next Band pende de un hilo. Emma vocalista de la banda vive controlada por las drogas mientras sufre porque el hombre que le juro amor eterno tendrá un hijo con otra. Sarah guitarri...
