Hace 10 años
Sarah entró corriendo a la cochera de Emma, con el corazón martilleando contra sus costillas. Las chicas ya estaban amontonadas frente a la pantalla de la laptop. —¿Ya publicaron los resultados? —No, hemos actualizado la página como mil veces —respondió Cara, tamborileando los dedos sobre la mesa. —¿Y si no pasamos a la fase dos? —preguntó Nina con un hilo de voz. —Podemos seguir tocando en el bar —soltó Emma, intentando sonar indiferente. —O en el garage de tu casa —remató Cara con su sarcasmo habitual.
Emma suspiró, dejando entrever una pizca de decepción. —Estuvimos así de cerca de la fama. —Chicas... —intentó decir Nina, pero nadie la escuchaba. —Creo que puedo dedicarme al baile profesional —bromeó Sarah, tratando de aligerar el ambiente. —¡Chicas! —insistió Nina. —Tengo hambre —anunció Cara, ignorándola de nuevo. —¡CHICAS! —gritó Nina, logrando por fin que todas se congelaran.
Les giró la computadora con una sonrisa triunfal. —¡Estamos en la fase dos!
El garage estalló en gritos. Cara se lanzó a abrazar a Sarah mientras todas saltaban en un caos de euforia. No era solo un concurso; era la validación de que The Next Band tenía algo especial.
Al día siguiente, Emma esperaba en el garage con la guitarra colgada, lista para pulir el setlist. Si querían ganar, tenían que ensayar como si les fuera la vida en ello. Sin embargo, sus amigas llegaron casi una hora tarde. Sarah y Cara entraron con pasos culpables, intercambiando miradas nerviosas.
—¿Y Nina? —preguntó Emma, arqueando una ceja. —Pensamos que ya estaría aquí —mintió Sarah, revisando su celular—. Oye... adivinen qué. Matt nos invitó a una fogata en la playa. Justo ahora. Emma rodó los ojos. —¿En serio? Saben que tenemos que ensayar, ¿verdad? —Vamos, Emma, no seas aguafiestas —se quejó Cara—. Hemos trabajado como locas, merecemos un respiro. —Esperemos a Nina, ensayamos un par de horas y luego vemos —propuso Emma, pero notó la risita cómplice entre sus amigas—. Nina ya está en la playa, ¿verdad?
—¡Sorpresa! —exclamó Cara—. Votamos y ganamos: nos vamos de fiesta. —Estará Evan —añadió Sarah, usando su última carta para convencerla.
La playa era un espectáculo de luces y sombras proyectadas por una enorme fogata. La música retumbaba desde la caja de una camioneta y el olor a salitre se mezclaba con el del humo. Sarah corrió hacia Matt, quien la recibió levantándola en vilo antes de que sus amigos empezaran con las bromas.
—Ya, déjalo un momento, Sarah —rio uno de los chicos—. Se va a convertir en tu sombra. —Está bien, le daré un respiro —respondió ella—. Iré a llevarle una cerveza a Emma, que sigue molesta porque la trajimos a rastras. —Yo te las traigo, bebé —se ofreció Matt, caballeroso. —No, quédate con ellos. Son capaces de asesinarme si no te doy tu "tiempo de amigos".
Mientras tanto, Cara caminaba por la orilla con Michelle. La tensión entre ambas era evidente. —Cara, quiero preguntarte algo —dijo Michelle, deteniéndose frente al mar—. ¿Qué somos? —¿Amigas? —respondió Cara, sintiendo que el pánico social la invadía. —¿Amigas que se besan? —replicó Michelle, molesta. —Pues... sí. —Yo quiero algo más. Me gustas de verdad, Cara. Cara suspiró, alejándose un paso. Las confrontaciones no eran lo suyo. —Estoy bien así, apenas nos conocemos. Si quieres seguir así, genial. Si no, pues aquí lo dejamos. No quiero complicaciones. Michelle guardó silencio antes de ceder. —Acepto. Solo... dame una oportunidad de demostrarte que puede ser algo lindo. Cara no respondió; simplemente la calló con un beso, cerrando el tema por ahora.
Cerca de la fogata, Matt se escabulló de su grupo para buscar a Sarah. El viento empezaba a refrescar, así que se quitó su chaqueta y se la puso a ella sobre los hombros, riendo al ver lo pequeña que lucía bajo la prenda gigante. La abrazó por la espalda y le besó la coronilla.
—Tengo un regalo para ti —susurró Sarah—. Para que lo lleves a la gira. —¿Qué es? —Es una tontería... —Nena, nada de lo que me des es una tontería.
Sarah sacó de su bolso una púa Fender rosa. Matt la tomó como si fuera un tesoro. —Es genial, Sarah. —Es para que no me olvides mientras tocas —dijo ella señalando las iniciales grabadas dentro de un corazón. —¿Una púa rosa? Eres la novia más cool del mundo. Te prometo que la usaré siempre.
Lejos de la cursilería, Emma intentaba disfrutar de su trago cuando una presencia la incomodó. Lucy, con su eterno estilo hippie y flores en el pelo, se sentó a su lado. —Tú eres Emma, la amiguita de Evan, ¿verdad? —preguntó con una sonrisa que no llegaba a sus ojos. —Sí —respondió Emma, cortante—. ¿Y tú? —Vine con Evan. Se quedó hablando con unos chicos y quise conocerte. Sé que podemos ser grandes amigas. —Ah, claro —murmuró Emma, imitando mentalmente el acento falso de la mujer.
Lucy no paró de hablar. Empezó a criticar a otras chicas de la fiesta, señalando a Cherry con desprecio. —Esa chica se ve un poco... zorra, ¿no crees? Emma sintió una oleada de asco. Le dedicó una sonrisa hipócrita y suspiró aliviada cuando Cara llegó para rescatarla.
—¿Qué fue eso, Emma? —preguntó Cara cuando estuvieron lejos. —No lo sé. Empezó preguntando por Evan y terminó hablando mal de todo el mundo. ¿Qué hace una mujer de su edad saliendo con adolescentes? —Bueno... dicen que Evan se la está tirando —soltó Cara. Emma la miró con fuego en los ojos. —No me interesa. —Debería interesarte, Emma. Ten a tus amigos cerca, pero a tus enemigos más.
La duda se instaló en la mente de Emma, pero todo se disipó cuando sintió una mano conocida sobre la suya. —Te estaba buscando —dijo Evan. Cara se despidió con un gesto, dejándolos solos. —¿Lista para mañana? —preguntó él. —Claro. —Llevaré pancartas y gritaré tu nombre —bromeó Evan. —¡No te atrevas! —rio Emma, aunque por dentro se derretía.
Evan se acercó para besarla, pero ella retrocedió tímidamente. —Hay mucha gente, Evan. Nos van a ver. —¿Y qué tiene? ¿No soy lo suficientemente guapo? ¿Te doy vergüenza? —No seas tonto... ¿En serio no te importa? —No —sentenció él, acortando la distancia—. Todo el mundo sabe que la que me gusta eres tú.
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Next Band
RomanceAunque lograron el éxito la vida personal de las 4 integrantes de Next Band pende de un hilo. Emma vocalista de la banda vive controlada por las drogas mientras sufre porque el hombre que le juro amor eterno tendrá un hijo con otra. Sarah guitarri...
