Archi estaba afuera, recargado en el barandal de la terraza, mirando la playa bajo la luz de la luna. Sintió una presencia detrás de él.
—¿Qué haces aquí afuera? —preguntó.
—Solo quería salir un momento y ver la noche—respondió Nina, sin dejar de ver el mar. Su voz era suave, casi un susurro.
—Sí, es muy lindo —Archi le sonrió, sintiendo que el aire entre ellos se hacía más denso—. Además, está de locos ahí adentro, ¿no?
Nina le devolvió la sonrisa—. Pero fue muy bonito todo lo que hizo Ross para Sara.
— Muy romántico —Archi rió, el sonido grave y cálido.
—Estuvo mejor tu propuesta —dijo Nina, volteándose hacia él.
—¿En Las Vegas? ¿En la madrugada? ¿Tomados? ¿Y Ross en medio? —Archi se rio con ganas, recordando el caos.
—¡Sí! ¡Fue original!
—Pues la verdad fue algo diferente —Archi se acercó, la distancia entre ellos disminuyendo peligrosamente.
—Nada fue planeado —murmuró Nina, acercándose también. Sus ojos se encontraron, y sintió un pinchazo de arrepentimiento y deseo al mismo tiempo—. Lástima que nunca hicimos una boda grande.
—Aún podemos hacerla —Archi le acarició la cara con el pulgar. Su tacto encendió una chispa en ella. —Si tú quieres.
—No juegues, Archi —Nina se volteó para ver el mar, intentando romper el hechizo, pero su corazón latía como un tambor.
—Te ves hermosa esta noche —Él se acercó a su espalda, sintiendo su calor.
—Tú también —Nina se giró, y sus ojos no dejaban de verlo. La atmósfera era eléctrica, cargada de recuerdos y química irrefrenable.
Un impulso, ese maldito y dulce impulso que siempre los había unido, los hizo chocar. Se besaron, un beso apasionado, desesperado y prohibido que gritaba todo lo que no se habían dicho.
Nina abrió los ojos de golpe. El sol entraba por la ventana. Se encontraba en la cama, y Archi estaba a su lado. Se levantó de la cama, sintiendo un nudo de pánico en el estómago.
—¡Oh, por Dios, qué hora es! —murmuró, buscando su ropa.
—Las nueve de la mañana —dijo Archi, con una voz ronca y sensual.
—¡Oh, no!
—¿Nina? ¿Acaso estás huyendo? —preguntó Archi, la decepción marcada en su voz.
—¡Archi, no estuvo bien lo de anoche!
—Legalmente, sí estuvo bien. Aún estamos casados. Lo que está mal es que estés con alguien más —replicó él, levantándose para vestirse.
—¡Basta de eso! ¡Estoy con Justin ahora!
—¿Y lo que pasó entre nosotros, qué?
—¡Fue un error!
—¿Un error? —Archi empezó a levantar la voz, sintiendo que la rabia se acumulaba—. ¿En serio crees que solo fue eso? ¿Un error? ¿Una noche?
—¡Sí, Archi, eso fue! —dijo Nina, molesta e histérica—. ¡Una maldita noche!
—¡Estoy harto de tus juegos, Nina! —gritó Archi.
—¿Cuáles juegos? Tú fuiste el que se acercó a mí.
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Next Band
RomanceAunque lograron el éxito la vida personal de las 4 integrantes de Next Band pende de un hilo. Emma vocalista de la banda vive controlada por las drogas mientras sufre porque el hombre que le juro amor eterno tendrá un hijo con otra. Sarah guitarri...
