Este capítulo es clave porque establece el contraste entre la esperanza de los diecisiete años y la tragedia del presente. He pulido los diálogos para que se sientan más eléctricos y juveniles, y he reforzado esa sensación de "presagio" en las advertencias sobre Evan y las promesas de Matt.
Aquí tienes la edición profesional:
Hace 10 años...
El sol de San Diego golpeaba con una fuerza implacable, obligando a todo el mundo a refugiarse tras el aire acondicionado. Pero en aquel garage, el calor no importaba. Los acordes rebotaban contra las paredes de concreto, mezclándose con el olor a gasolina y sudor.
Emma detuvo el rasgueo de su guitarra para señalar a Nina, que sostenía el bajo con una concentración casi religiosa. Sus dedos buscaban la nota exacta, siguiendo el ritmo que Emma marcaba con la cabeza.
—Eso es... ¡Exacto! Has aprendido rápido, Nina —le soltó Emma con una sonrisa genuina. Nina exhaló un suspiro de alivio. No solo ensayaba con ellas; pasaba horas extra en su casa repasando cada escala para no quedarse atrás. —Tienes talento, chica —añadió Sarah, chocando la mano con ella—. Ni siquiera Cara, con todo lo que su padre pagó en clases de batería, aprendió así de rápido. —Ni con todo el oro del mundo —se burló Emma. —Cierren el pico, idiotas —gruñó Cara desde su banqueta, aunque no pudo evitar reír—. Menos charla y más ruido.
—La verdad, no lo lograría sin ustedes —admitió Nina, conmovida. —Bien, ahora lo importante: a ensayar —gritó Emma, acercándose al micrófono—. Empecemos con Basket Case.
Las primeras notas de Green Day estallaron en el garage. «Sometimes I give myself the creeps...» La letra parecía escrita para ellas. Reflejaba esa paranoia adolescente, esa sensación de estar desquiciándose o, simplemente, estar demasiado "elevadas" por la música. Siguieron tocando hasta que la tarde empezó a teñirse de naranja y el teléfono de Sarah vibró sobre un amplificador.
—Es Matt. Dice que vayamos a casa de Ashton; su banda va a tocar ahí —Sarah sonrió a la pantalla, ya imaginando la expresión de su novio—. ¿Quieren ir? —Qué flojera —soltó Emma, dejándose caer en un sofá viejo y desvencijado que escupía espuma por las costuras. —Deja de fingir, Emma —replicó Cara con sarcasmo—. Todas sabemos que te mueres por ir a ver a Evan.
Nina, confundida por la lluvia de nombres, intervino: —¿Matt es tu novio, no? —Sarah asintió con orgullo—. ¿Y quién es Evan? —Un amigo de Matt, de otra escuela. Pero estas locas creen que hay algo entre nosotros —se defendió Emma de mala gana. —¿Que "creemos"? —exclamó Sarah—. ¡Emma, cada vez que se ven terminan pegados como imanes! —Solo ha pasado un par de veces... —Nadie te cree. Matt y yo admitimos lo nuestro desde el primer día, no sé por qué ustedes se empeñan en jugar al gato y al ratón. —No es eso —Emma la mató con la mirada. —Entonces vamos a lo de Ashton. Yo veré a Matt y tú podrás "ignorar" lo mucho que te gusta Evan.
Emma rodó los ojos, pero ya se estaba colgando el bolso al hombro. —Como sea. Vamos.
La casa de Ashton era un caos controlado de música alta y barriles de cerveza. En cuanto entraron al patio, Sarah divisó a Matt sobre el escenario improvisado. Él estaba frente al micrófono, con la guitarra colgada y esa actitud de estrella de rock en potencia que la volvía loca. En cuanto la vio entre la multitud, Matt le dedicó un guiño cómplice. Fue un gesto pequeño, pero suficiente para que las demás chicas presentes suspiraran de envidia; para Matt, en ese momento, el resto del mundo se había vuelto invisible.
—Iré por tragos, ¿quieren? —preguntó Sarah. Se acercaron al barril de cerveza. Nina, con su vaso rojo en la mano, observaba a la banda con admiración. —Son muy buenos. —Malditos —masmurró Emma, aunque en su voz había más admiración que veneno. Le quemaba un poco ver que la banda de Matt estaba empezando a saborear el éxito que ellas tanto deseaban.
ESTÁS LEYENDO
Next Band
RomantizmAunque lograron el éxito la vida personal de las 4 integrantes de Next Band pende de un hilo. Emma vocalista de la banda vive controlada por las drogas mientras sufre porque el hombre que le juro amor eterno tendrá un hijo con otra. Sarah guitarri...
