EMOCIÓN

13 4 0
                                        

ELIZABETH POV - PARTE 1


Acogedor.

Esa palabra define la sensación de estar en los brazos de quien amo.

Nunca he sido muy sentimental, pero sé reconocer los sentimientos.

Y hablando de sentimientos, el cansancio extremo también está trayendo consigo sensaciones físicas. Un dolor de cabeza bastante persistente y molesto.

Mi presión arterial amenaza bajar y sé muy bien que estoy muy cerca de colapsar.

Me separo del abrazo, secándome las lágrimas, y voy al baño.

Al entrar, voy directo al fregadero y me echo agua en la cara.

Me siento muy débil a pesar de haber desayunado.

Una vez más me miro en el espejo.

Estoy más pálida que cuando me vi antes.

Me apoyo en el fregadero, cierro los ojos y respiro hondo con frustración.

Me frustra muchísimo estar rodeada de incertidumbre e inseguridad.

Aunque Amanda no me rechaza, no sé si es buen momento para sorpresas. Es probable que tenga que posponer mis planes.

Además, no quiero asustarla con un desmayo repentino.

Me seco el rostro, me peino y me recojo el pelo, intentando mejorar mi aspecto.

Aunque no mejora mucho, es un comienzo.


Regreso a la sala y escucho el momento exacto en que Allie habla de mí.

- ... estoy de acuerdo en que necesita descansar. Lo difícil es convencerla...

- No necesitan convencerme de nada, estoy bien. - La interrumpo.

Estoy de acuerdo en que descansar es lo que más necesito, pero es lo que menos me interesa ahora mismo. No seré capaz de descansar con la mente acelerada, con miedo de perder a la mujer de mi vida.

Tenemos que terminar nuestra conversación o no tendré paz.

E incluso con las dos mirándome con ese silencio que lo dice todo, va a ser difícil hacerme cambiar de opinión.

- Mands, ¿me enseñas el patio y me prestas una pala? - Dice Allie. Pero a pesar del tono burlón, sé que habla en serio. - Creo que si nos vamos ahora, tendremos tiempo al menos de cavar una tumba poco profunda para que se caiga dura.

¡Qué tonterías! No estoy tan mal.

Amanda, que me observaba en silencio a su lado, se giró hacia Allie un momento y le tocó el brazo.

- ¡No hace falta! ¡Enseguida vuelvo! -  Dijo Amanda, tan amable como siempre, y se acercó a mí.

Pasó a mi lado, todavía con una ligera sonrisa, mirándome a los ojos.

Sentí que su mano tomaba la mía y me jalaba con ella, llevándome hacia la habitación.

Y yo, simplemente me dejé guiar.


Al entrar en la habitación, cerró la puerta detrás de mí y me acompañó hasta la cama. Pero me quedo de pie.

- Amor... - En cuanto empecé a protestar, Amanda me interrumpió.

- ¡Amor! - Dice en advertencia. Como si fuera una niña testaruda.

Me callo por la ligera sorpresa, pero aun así intenté resistirme y permanecer de pie.

Amanda se acerca aún más, poniendo sus manos en mi cintura y atrayéndome hacia ella.

LA EXTRANJERADonde viven las historias. Descúbrelo ahora