Lunes por la mañana. Volvió a sonar el despertador y volví a odiar los lunes como una estudiante más.
Me levanté, todavía cansada por el día anterior. Mientras me vestía, advertí que Erika no estaba hoy. A la mierda la corbata, iría hoy como me saliera.
También me di cuenta de que ayer no visité la lechucería. Espero que hoy Athenea me traiga algo, una felicitación de mis nuevos padres, por ejemplo.
Bajé las escaleras como un zombi, no estaba segura si podría permanecer despierta mucho tiempo.
George (o sea, Fred), Teo y Dylan no estaban mejor que yo. Esté fin de semana nos había tocado a todos de una manera bestial. A Dyl al que más.
Fred me había hecho pasar una mala noche. Sus palabras sobre George y mi hermana respetaban en mi cabeza, y lo que no dejaba de pensar era: que éramos familia.
Pero eso no fue lo peor, lo peor fue la contestación de Fred. ¿No se cansaría nunca de quererme? Mira que es fácil indicarme, hago cosas raras, me dan neuras de repente, me monto paranoias yo sola... Menos mal que James ya me dejó en paz.
Ese James, me recordó a mi primo James y mi nuevo primo/capitán James me recordó que hoy había entrenamiento y eso me recordó algo peor. Que hoy no tenía fuerzas ni para mantener mis párpados abiertos. Bajamos en silencio, sin decirnos nada. Este fin de semana nos había matado a todos.
Estaba barajando la posibilidad de no ir a clase y quedarme a dormir una horita más. Pero lo descarté en cuanto me acordé que las faltas se les notificaban a los padres casi de inmediato y, no quería preocupar más a Hermione y Ron.
Nada más sentarme en la mesa los chicos empezaron a hablar, pero yo estaba empanada mirando al infinito, no sé durante cuanto tiempo me quedé así, pero una mano delante de mis ojos me despertó de mi sueño.
- Emma, tienes la corbata horrible.- me dijo Fred o George o yo que sé cuál de los dos, ya me estaba estrenando esto.
- Ya, es que Erika no estaba hoy, por primera vez ella se ha levantado antes que yo, ha sido todo muy raro.- le contesté mientras me apartaba la comida.
- Ven, yo te la pongo.- me dijo girándose hacia mi y anudandola bien.
No se por qué sentí mariposas en el estómago y no pude evitar fijarme que cada vez, su pelo perdía su color anaranjado y se volvía castaño con reflejos pelirrojos. ¿Cuándo había cambiado tanto?
- Ya está. Perfecta.- me dijo sonriendo sacándome de mis pensamientos.
- Gracias.- le dije yo a su vez.
Las clases se me volvieron a hacer aburridas, eso me llevó a pensar que ya estaba superando lo que me había pasado.
Después de comer, la directora nos llamó a su despecho. Pero no sólo a mi, sino a Dylan y a Logan también. Raro me parecía que no estuviera Cara. En el fondo echaba de menos tenerla como amiga.
Llegamos a la Torre y estaban allí mis nuevos padres sentados frente a su despacho. Tragué saliva. ¿Que harían allí?
- Tomad asiento por favor, señores Weasley.
No sabía si era a nosotros o a Ron y Hermione.
Se nos quedó mirando así que supuse que era a nosotros tres.
- Estos tres chicos, ayer se metieron en una pelea.
Levanté la mano con miedo y ella me dio la palabra.
- Realmente fue sólo Dyl.
- Pero el señor Malfoy dijo que la pelea fue a causa suya y que si el señor Logan no hubiera aparecido estaría peor.
ESTÁS LEYENDO
Conociendo Hogwarts
FanfictionEmma es una persona normal. Bueno, normal en el sentido muggle de la palabra. Ella es hija mestiza, su padre es muggle y su madre bruja. Cuando Emma cumple 11 años llega una carta a su casa, pero no una carta cualquiera, no, es una aceptación en el...
