Capitulo 8. Hogwarts

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Me despegué de la ventana al escuchar a la mujer de las chucherías mientras recordaba que mi madre me dio varios galleones para comprar algo para el viaje. Salí de la cabina y salí decidida a comprar chuches para los tres.

Al salir al pasillo, vi a los dos gemelos pelirrojos del otro día. Sé que eran ellos, porque ver a alguien pelirrojo es inusual, cuanto más un par de gemelos que van pegados todo el día.

Me acerqué a la anciana y pedí nuestras raciones de azúcar bajo la atenta mirada de esos niños. Me estaba entrando escalofríos, cuando uno le dijo al otro:

- Para de mirarla, va a pensar que somos raros o unos acosadores. Anda, compra y vayámonos.

El otro hizo caso, pero sin quitarme la vista de encima.

Entré al compartimento y Cara y Teo me miraron con cara de satisfacción. En estos momentos, me amaban. Empezamos a hablar de nuevo, y esta vez, me enteré de cosas de la vida de Teo, que tiene una hermana, que tiene siete años, que su madre murió cuando ella tenía tres, que vivía en Estocolmo, en fin, su vida. Entera. Sí entera, enterita. Este chico o hablaba mucho o estaba nervioso o le entusiasmaba estar creando amistades.

Nuestra conversación fue interrumpida por la llegada de Lena.

- Deberíais ir poniéndoos las túnicas, ya estamos cerca de Hogsmade.

Y dicho eso, tal como vino, se fue. Que activa que es mi prima, madre mía. Cogimos las túnicas y nos miramos.

- Teo, te apreciamos mucho, pero, sal fuera, no quiero exhibirme delante de un chico.- ante esto el río.

- Iré al baño, vuelvo en un rato, a ver sí os da tiempo, sino...

- Ni se te ocurra.- le gritamos Cara y yo, a lo que estallamos en risas.

Tal como se fue, bajamos las persianas y atrancamos la puerta. Se me hacia raro ponerme una túnica. La última vez que lo hice fue en una fiesta de Halloween que montó una amiga. Dios, añoraba a mis amigas muggles, mucho.

Cara acabó también, espero que a mi también me quede igual que a ella la túnica, porque podría ser modelos de ella. Le quedaba que ni pintada.

Desatrancamos la puerta y la abrimos y nos encontramos con un Teo feliz y coqueto mirándonos de arriba a abajo a ambas.

- Teo.- le dije.

- Emma.

- Eres un acosador, deja de mirarme.- todos reímos.

Le dejamos paso al compartimento. Y sacamos las varitas para verlas. Era muy diferentes, y como yo ya dije, la de Cara no me gustaba nada.

Minutos después vi un cartel con el nombre del pueblo que mencionó Lena antes. Ya faltaba menos para llegar. La barriga empezó a hacerme cosquillas y me arrepentí en el acto de haber comido demasiadas chucherías.

Entonces, el tren paró de nuevo, y la gente comenzó a bajarse. Y nosotros les imitamos. Al salir, vi a mis hermanos con los pelirrojos, mierda. ¿Por qué ellos? Nos acercamos a nuestros hermanos y de repente un hombre enorme y voluminoso empezó a aplaudir para llamar nuestra atención.

- Los de primer año, venid conmigo.- dijo con su voz ronca, y empezó a caminar.

Tuve que, literalmente, correr para seguirle el paso, andaba muy rápido y sus piernas eran el doble que las mías como mínimo.

Llegamos a un lago, un enorme lago, donde había barcas.

- Cinco en cada barca.- dijo el gigante.- y daos prisa, vamos a llegar tarde. 

Conociendo HogwartsDonde viven las historias. Descúbrelo ahora