Poco a poco, a medida que los años pasaban, fue cambiando su hora del té, en la que solía sentarse a pensar y reflexionar, por una Happy Hour, para beber y olvidar.
Poco a poco, a medida que los años pasaban, fue cambiando su hora del té, en la que solía sentarse a pensar y reflexionar, por una Happy Hour, para beber y olvidar.
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