A pesar de que estaba convencido de que cosas buenas le llegan a aquellos que saben esperar, se la mantenía mirando el reloj en intervalos de un minuto que le parecían una eternidad.
A pesar de que estaba convencido de que cosas buenas le llegan a aquellos que saben esperar, se la mantenía mirando el reloj en intervalos de un minuto que le parecían una eternidad.
Donde viven las historias. Descúbrelo ahora