Desde el amarillo porche de madera de su granja, padre e hijo pasaban la tarde tranquilamente cuando:
- Mira, ahí van llegando los nuevos vecinos -dijo el hombre, señalando con su dedo la gran camioneta último modelo que llegaba a la granja del frente.
- Vamos a ver cuanto tiempo duran -añadió el niño mientras jugaba con su perro sin ni siquiera levantar la mirada.
