Caminé con rapidez hacía afuera. No debí de tratarla así, debí ser mejor con ella, a pesar de que nunca hace las cosas bien y anda metiendo la pata en cada oportunidad que encuentra; pero sigue siendo mi hermana y tengo que protegerla, ni siquiera sé cómo se me ocurrió dejarla salir sin tener un vehículo a mano. Nunca me he fiado de nadie en cuanto a mi hermana se trata, más si es tan fácil que alguien le caiga bien.
Esa niña nunca aprende.
Por suerte cuando salgo del edificio ella se encuentra ahí, parada en espera de algún taxi que la pueda llevar a casa. Me acerco a ella y pongo la mano en su hombro, inmediatamente se frota el rostro con las manos.
—¿Qué quieres? ¿Vienes a reprocharme lo de la otra vez? porque ya he tenido suficiente, Christopher y lo siento, no fue mi intención buscarte problemas, yo creía que era cierto —dice entre sollozos.
Asiento y la abrazo, lo que provoca que llore con mayor intensidad.
—Está bien —susurro en su oído, mientras paso mis manos por su pelo—. Ven te llevo a casa.
Caminamos en silencio hasta el coche de segunda mano que había conseguido hace seis meses, un Mercedes Benz de color azul, no es uno de mis modelos favoritos, pero a Ava le encanta.
Entro al auto y empiezo a conducir hasta la casa que comparte con una de sus amigas.
—Ella parece buena gente —dice sin dirigirme la mirada.
—¿Quién?
—La chica que está en tu casa, Lauren —responde.
—Para ti todo el mundo es buena gente, te recuerdo que hace un momento me pedías perdón por creer algo sobre me que dijo alguien que considerabas buena gente —aspecto.
—Me equivoqué, ¿vale? Además tú confiaste primero —Aprieto el volante con mis manos porque tiene razón, pero lo mío es diferente, era una situación diferente. Ella debería haber confiado en mí antes que a nadie—. Pero sé que está vez no me volveré a equivocar.
—Si tú lo dices —ruedo los ojos. De igual forma no la entiendo, ¿En qué se supone no se va a equivocar ahora?
—No seas tan amargado, es muy guapa y apuesto a que está soltera.
—¿Me estás buscando una relación? Porque en ningún momento te dije que necesito alguna.
—No te busco una relación, ni tampoco que te acuestes con alguien, solo es que eres tan... solo te he conocido una novia y no fue la mejor chica que digamos y creo que te vendría bien una, así tal vez ablandas tu actitud hacía mí.
Una de las razones por la que siempre estoy discutiendo con Ava es esta, se cree casamentera, Cupido o qué se yo, me quiere emparejar con cualquier prospecto de chica que a su vista le parecería una buena cuñada, porque sé exactamente que piensa más en la relación que haría con la chica que la comodidad que yo sentiría. Una exacta razón por la que no la he perdonado todavía, sé que la perdonaré, pero hasta que no cambie su actitud no creo que pueda hacerlo.
—Ava porque mejor no te enamoras de algún pendejo y me dejas en paz.
—Me extraña, hace días decías que no me querías ver con ningún "idiota" —marca la última palabras con comillas.
Y realmente no quiero verla con ningún otro idiota. Ya tuvo una relación muy fuerte y tóxica, no creo que necesite más. Ella sabe dar problemas por montones y casi nunca le afectan directamente, pero uno de los problemas que tuvo Ava fue enamorarse de un idiota y no salir bien parada. Para ese tiempo no estuvo la dulce y cariñosa Ava, sino una chica rebelde enganchada a un tipo que decía amarla, pero que si en algún momento lo hizo lo que logró fue jugar con ella.
Después de eso nos quedamos en silencio por el resto del camino y de verdad se lo agradezco, no soporto que siga hablando de a quién debo buscar para tener una relación, creo que está obsesionada con ese tipo de cosas.
Cuando llegamos me hace bajar del auto para que conozca el apartamento, aunque me negué mil veces no dejaba de insistir en que tenía que verlo porque tenía que verlo, cosa que no me importaba ni una mierda, que tiene de especial ver un montón de muebles entre paredes.
—¡Jessica ya llegué! —grita.
—¡Estoy en la ducha! —grita la mencionada de vuelta.
—¡Bien! Ya ha sido suficiente, nos vemos luego —me giro camino a la puerta.
—Espera, te tengo que mostrar algo —dice.
—Por favor, Ava —abro la puerta y salgo.
Cuando camino hacía el ascensor oigo que grita.
—Es más, te lo pierdes —sí, me lo pierdo.
Llego a casa antes de lo que esperaba, el transito había disminuido y dejar de escuchar el parloteo de Ava era de gran ayuda, cuando se está con ella las horas se vuelven tan lentas, es como un castigo.
Termino de subir las escaleras y me sorprendo al ver el cuerpo de Lauren reposar junto a la puerta, me acerco a ella para preguntar porque está ahí tirada, pero me doy cuenta de que está dormida, paso la llave por la ranura de la puerta y quito el seguro.
¿Debería despertarla?
Frunzo el ceño ante ese pensamiento, se ve muy a gusto descansando, así que la tomo en brazos y como puedo abro la puerta, la cierro con los pies y la llevo a su habitación. Tendida en la cama procedo a quitar la cámara que cuelga de su cuello y la pongo sobre la mesa, sin antes ver que aún está encendida, una fotografía de unos niños jugando al fútbol aparece en pantalla, apago la cámara y antes de salir de la habitación le quito los zapatos y la cubro con una sábana.
—Dulces sueños Lauren —digo cerrando la puerta.
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Lila ✔️
RomanceElla hizo la promesa de que después de su viaje a San Francisco traería la felicidad con ella. Que superaría ese pasado que tanto la atormenta. Él se ofreció a ayudarla, pero nunca prometió que la ayudaría a afrontar su pasado, aunque sin darse cuen...
