Caminaba por el complejo, era noche y la piscina estaba sola, me metí en ella. Mientras el agua recorría mi cuerpo una sensación de paz recorrió mi alma.
Una paz que no sentía en días, tenía todo, absolutamente todo, pero no lo tenía a él.
Él estaba con Sharon, y por más que lo amara, jamás le impediría ser feliz.
—¿Brenda? ¿Sigues en la tierra? —Tony tocó mi hombro. —Si, lo siento —lo mire y él asintió. —Como decía, Sharon, supongo que trabajaras con nosotros por algunos meses, ¿cierto? —mi corazón se aceleró. ¿Por qué ella? —De echo, solo unos días —la rubia miró a Steve y él solo volteo ignorándola por completo.
¿Qué está pasando? ¿Acaso rompieron?.
—Bueno. La oficina es toda tuya —le dijo Tony.
Sharon asintió y salió de ahí dándole una mirada de pocos amigos a Steve, todos lo miramos.
—Ahora no —se levantó y se fue.
Llego la tarde y aún nadie sabía nada de Steve, todos me dijeron que debía ser yo la que fuera por el. Al fin y al cabo era su "mejor amiga".
—Si, si. Ya voy. En un rato les cuento —les dije. —Iremos por algo de comida, tomate tu tiempo —dijo Wanda.
Camine por el pasillo hasta su habitación. Toque su puerta. Sentí el nerviosismo recorrer mi espina dorsal, hacia mucho que no hablábamos y honestamente eso me dolía mucho pero era algo a lo que me acostumbré desde que empezó a salir con Sharon.
—Está abierto —dijo y yo gire el picaporte.
Steve estaba parado frente a la cama con los brazos cruzados.
—Ellos te mandaron, ¿verdad? —asentí. —Solo quieren saber si estás bien, ¿lo estás?. —No, yo. Sharon y yo ya no estamos juntos, y todo fue mi culpa, por qué...estoy enamorado de otra persona —lo último lo deja salir en un susurro que aún es audible para mi.
Mi boca cayó al piso, no sabía si estar triste o esperanzada. La esperanza solo alimenta la miseria.
—Yo lo siento, se que debes estar pasándola mal. ¿Cuánto tiempo tiene esto? —Steve se sentó en el borde de la cama, me acerqué a el. —Está persona, de la que estoy enamorado, ella es fantástica, es algo sarcástica, sincera, pero sin duda eso es lo que hace única. Y llevamos 2 meses separados. No me había dado cuenta, pensé que era algo pasajero, pero no es así —por un momento pensé que estaba hablando de mi, pero no podía ser así. —¿Steve?, puedo decirte algo —Steve asiente.
Los nervios se adueñaban de mi. Era ahora o nunca.
— Yo...estaba enamorada de ti, o aún lo estoy, es algo de lo que ya no estoy segura. Cuando estabas con Sharon creí que te superaría, que olvidaría lo que siento cuando estás conmigo, en cambio lo único que conseguía era que esto se hiciera constante, más fuerte...te necesito.
Steve me miraba, puso su mano en mi muslo y se acercó, en un segundo sentí sus labios contra los míos.
—Lo siento. Lamento no darme cuenta de lo mucho que te quiero, estaba cegado, quería regresar al pasado y pensé que con ella sentiría lo que sentía hace años, pero me di cuenta de que nada funciona sin ti.
Volvió a besarme y esta vez me senté en el poniendo mis piernas a cada lado de su cadera.
—Steve, dime que esto no es un sueño, dime que no terminare con el corazón roto —Steve me sonrío. —No más corazones rotos —volvió a besarme, su lengua se enlazó con la mía, un beso profundo y lleno de pasión.
Sus manos recorrieron mi espalda, su boca se posó en mi cuello y sentí como el aire me faltaba. No pude contenerme más y quite su playera, acaricie su abdomen, el solo contacto con su piel produjo en mi una ráfaga de electricidad.
El quito mi playera, se deshizo de mi sostén y con sus manos masajeaba uno de mis pechos, se inclinó un poco y su lengua recorrió mi pezon, gemí. Me dio la vuelta y me dejo debajo de él, comenzó a quitar su pantalón.
—Steve, ¿esto está bien? —se inclinó sobre mi y me besó de nuevo. —Cuando haces el amor tiene que ser con alguien a quien ames. Estoy seguro de que lo hago —me sonrío.
Sus manos recorrieron mis muslos, solo traía una falda y mis bragas. Con cuidado quito la falda, volvió a inclinarse sobre mi e hizo un camino de besos desde mi pecho hasta mi ombligo, pasó su lengua por encima de la braga y sentí como mi corazón se aceleraba, la tomó por los bordes y la quito. El solo traía su bóxer.
Su lengua exploraba mis pliegues, hacia círculos, movía mis caderas inconscientemente. Me miró y quito su bóxer.
Separó mis piernas y entro en mi, mis paredes se contraían alrededor de él, los movimientos eran lentos, en unos minutos mi pies pegaron en su trasero para que fuera más rápido, Steve gemía, de vez en vez su boca atrapaba mis labios, sus manos recorrían mi cuerpo y yo también lo tocaba.
Tenía al hombre que había amado frente a mi, haciéndome el amor.
Las últimas embestidas me hicieron tocar el cielo, ambos llegamos juntos al orgasmo. Steve cayó agotado a mi lado.
—Steve, yo... —Steve me miró. —También te amo —me abrazo. —¿No es demasiado pronto? —Steve se recargó en su brazo y me miró atento. —Estoy seguro de que te amo, cuando estoy contigo me siento bien, me siento completo, a tu lado nada me hace falta y sin ti pierdo todo —me acerqué a él y lo bese. —Steve Rogers, eres el hombre más cursi y tierno del mundo —sonrió y me atrajo hacia él.
Pasaron algunos minutos y alguien tocó la puerta. Puse una playera de Steve sobre mi cuerpo y abrí.
—Ya era hora, Rogers —Natasha sonrío. —Shhhh —dije. —No te preocupes, solo estoy yo, los demás están en el comedor, bajen ya a comer —Nat se fue y una sonrisa se formó en mis labios. —Nos llaman a comer —le dije. —Te quiero comer a ti —Steve se levantó rápidamente y me pego contra la puerta en un beso salvaje. —Podemos dejar eso para esta noche —sonreí. —No puedo esperar —me dio un pico y se dirigió al baño para cambiarse.
Steve's POV
Estaba seguro de lo que sentía por Brenda. Parecía que ella era la pieza que me faltaba para ser completamente feliz. Estoy aquí, frente a ella y es hermosa, y es mía, por fin.
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🌹🌹🌹🌹🌹🌹🌹🌹🌹🌹🌹🌹🌹🌹 Dedicado a : Lizzie_Rogers espero que te guste. Muchas gracias por leer, si tienen algún pedido no olviden mandarme un mensaje💙