El valor de mi vida.

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Tony miró a Xandra esperando una respuesta, ella no sabía como afirmarle lo que él le había preguntado, no eran niños solo necesitaba un simple sí o no.

-Xandra-murmuró él.

-Es verdad-dijo ella-, mi padre me quiere casar con Pablo, pero yo no quiero no me voy a casar con él.

Él se levantó y empezó a caminar, le había preguntado si era verdad, no le dijo que su padre le había ofrecido dinero para que se alejara de ella, sabía que si se lo decía ella iba a ir como una loca a reclamarle eso a su padre y más problemas no quería que tuviera, debía evitarlos a toda costa.

-¿Desde cuándo sabes?-preguntó.

-Me enteré anoche, cuando llegué a casa, no te lo dije porque quería arreglarlo por mi cuenta pero veo que todo se salió de su cause.

-Claro que se salió-dijo él-, Xandra tu padre está planeando una boda ¡Tú boda! Dime ¿Adónde quedo yo en todo esto?

-Yo...-ella no sabía que decir.

-Te quiero, pero saber que te vas a casar me quema la sangre, no puedo siquiera pensarlo.

En aquel cuarto de hotel el aire se cortaba con un cuchillo, ella no puedo ni mirarlo.

-Te quedas en mi corazón, en mí-dijo ella.

-No es suficiente, no lo es para mí, yo te necesito. Necesito tenerte a mi lado.

-Pero aun podemos estar juntos, por favor Tony...

Él incapaz de ver como ella comenzaba a llorar la abrazó, no soportaba verla así, besó su cabeza, no quería estar con ella sabiendo que se iba a casar con alguien que no era él. Media hora después salieron, él tenía que trabajar, la besó levemente y se bajó del auto.

Xandra cerró la puerta de la casa, aferrada a la tira de su bolso entró a su infierno. Dejó el bolso en la entrada y caminó a la cocina. Olga entró a la cocina con unas bolsas llenas de el diario, Xandra la ayudó a acomodar todo sin decir una palabra.

-¿Quieres avena?

La joven negó con la cabeza.

-Solo comeré una galleta, no tengo hambre.

Olga asintió, su niña se veía apagada, triste, no era la misma de antes, la que le sonríe y bromeaba con ella cuando su padre no estaba.

-¿No irás a clases de ballet hoy?

-No tengo ganas, nana-dijo ella.

-Pero mi hermosa, tu siempre te emocionas cuando llegan los jueves.

Eso la hizo sonreír.

-Con todo lo que está pasando no tengo ganas de nada nana, todo se me vino encima. Yo no quería eso para mi vida.

-Nadie amor, nadie. Pero anda alístate la clase empieza en una hora y como no vayas te llevo yo de las orejas.

Xandra rio negando con la cabeza, cuando estuvo preparada se fue, durante la clase se olvidó de lo que estaba pasando en su vida. Cuando salió vio a Pablo en la entrada, pasó por su lado sin mirarlo.

-Xandra-dijo él.

-No te quiero escuchar Pablo.

-Pues deberías, porque debemos llegar a tu casa ya, juntos.

Ella frunció el ceño.

-¿Y eso cómo por qué?

-Ya que sabes todo lo de la boda puedes opinar que quieres y que no en la boda, no conocemos tus gustos.

Parar el tiempo.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora