Sin duda amaba ser un vampiro ya que le permitía percibir cosas que otros no percibían, como lo era en aquel momento.
Estaban todos los jefes reunidos en la sala de cristal, Miiko, Leiftan, Valkyon y Ezarel, todos escuchando atentamente lo que Nevra tenía que decir acerca de la misión de la cual venía llegando. Hasta el momento nadie, absolutamente nadie se había dado cuenta del olor a humana que había en el aire, este hito lo pasó por alto, puesto que, llegando de la misión, Erika se le había acercado para caerle en sus brazos así que el olor prácticamente podía haber quedado en su ropa y por eso en ese momento lo sentía tan cerca...pero... si su sentido no le fallaba, además del olor a Erika, también había un ligero aroma al perfume que usaba Karenn.
Al darse cuenta de que había una mezcla aromática en la sala donde se encontraban, añadiendo un ligero murmullo que había detrás del cristal, el vampiro supuso que no eran nada más, ni nada menos que su querida hermanita y su muy querida Erika.
Sabiendo que tarde o temprano su hermana se enteraría de la misión secreta de la cual había llegado, así como Erika también preguntaría, lo pensó por un momento y pasó por alto lo que estaban haciendo el par de chicas.
Finalizada la reunión esperó a que todos salieran para quedarse un poco en la sala, ¡y claro!, ambas esencias aún seguían presentes. Al fin, decidió irse de la estancia para poder esconderse en el pasillo y esperar a que las muchachas también lo hicieran. No fue grande su sorpresa cuando Karenn y Erika rápidamente salieron corriendo en dirección a las habitaciones.
-¡Quietas ahí!- exclamó el vampiro con un semblante serio mientras salía de su escondite.
Ambas señoritas se dieron vuelta con expresiones de asombro en sus rostros.
-¿Nevra?- gritó Erika.
-Son unas idiotas. No me sorprende de ti- dijo apuntando con el dedo a Karenn- pero de ti Erika.
-¿De qué estás hablando?- habló la castaña haciéndose totalmente la desentendida.
-Hablo de su "pequeña" incursión a nuestra reunión privada ¿o acaso creen que no me di cuenta de que estaban detrás del cristal?
-Ay Nev, si sabes que no lo hicimos con malas intenciones- habló por fin la adolecente.
-No hay "Nev" que valga- contestó Nevra aún más serio- deja de ser una mala influencia para Erika- le decía mientras le daba un ligero tirón de orejas. Luego de esto, el pelinegro se giró hacia Erika. –por esta vez haré como que no vi nada, pero es solo porque son ustedes dos, pero, para la próxima no las quiero volver a ver dónde no las llaman, no quiero que tengan problemas, porque no me gustaría que las castigaran- Al decir esto último un ápice de picardía se le cruzó por la mente al vampiro y ante la mirada de su hermana, se acercó rápidamente al oído de Erika mientras le acariciaba levemente la cintura para decirle en un susurro- si alguien debe castigarte quiero ser yo.
Ya no podía más, el color del rostro de Erika había cambiado a todos los colores posibles producto de la vergüenza que le hacían pasar los comentarios de Nevra. Por otro lado, el líder de la guardia Sombra no podía estar más satisfecho, miró a la joven con su típica sonrisa seductora, mientras que la mujer más nerviosa se ponía. –Ahora largo las dos- finalmente dijo el vampiro con la seriedad que debía tener un líder.
Al decir esto último Erika logró espabilar y rápidamente tomó de la mano a Karenn para correr perderse de la vista del pelinegro.
La sonrisa de satisfacción del azabache lo decía todo, era un gran placer molestar a Erika, sobre todo cuando esta se le resistía tanto. Con sus manos en la cintura y una sonrisa dibujada en el rostro, el vampiro se dio vuelta para dirigirse a la biblioteca donde debía hacer el reporte cuando se dio cuenta que al final del pasillo estaba Valkyon esperándolo. Sin duda, había vuelto a ver la escena en la que se veía envuelto Nevra y Erika.
-¿Otra vez tú?- Le dijo Nevra al líder de la Obsidiana.
-Se nota mucho que te gusta la humana- le contestó hábilmente Valkyon, con un pequeño aire divertido por la actitud mujeriega de su amigo.
-Bueno, ¿qué quieres que te diga? –se encogió de hombros- solo quiero que caiga como todas las demás.
-Te recuerdo que las de mi guardia no caen...
-Entonces, Erika tendrá el privilegio de ser la primera chica de la guardia Obsidiana en caer ante mis encantos.
-Yo creo que va a ser otro el que va a caer... -interrumpió Ezarel quien iba pasando por el pasillo con unos documentos en las manos.
-Opino lo mismo. –habló Valkyon- La persigues para todos lados, a eso se le llama obsesión ¿sabías?
-No es obsesión, cuando logre tenerla aquí –mostró la palma de su mano- me desharé de ella.
-Ay Nevra –Ezarel comenzó a caminar para irse- estoy seguro de que, con el tiempo, va a ser ella quien te tenga en la palma de su mano –comenzó a reírse.
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Te recuerdo
RomanceEl líder de la guardia Sombra era el típico hombre apuesto que utilizaba sus virtudes para hacer caer a las jovencitas que lo perseguían día y noche... al menos era eso lo que él quería aparentar. El C.G se impregnaba de nuevas reclutas, entre ellas...
