Hola otra vez, aquí les dejo otro capítulo, como ya explique anteriormente, me demoré por la finalización del semestre en la u, ando muy cansada, y como saben... si me vuelvo a demorar es porque realmente tengo muy poquito tiempo para escribir :3 Otra cosita, si ven alguna coma, punto o algo mal escrito, pido de antemano disculpas pero es que, como les dije, ando muy muy cansada. En fin, espero que disfruten el capítulo... las quiero :3
voten y comenten :D
Debemos crecer
La luz del amanecer aún no aparecía y la música de las catacumbas se podía percibir levemente. Frente al sonido de la música y de las risas, una joven humana de cabello castaño abría lentamente los ojos, acostumbrándose, a la oscuridad que la rodeaba. Primeramente, y como cada vez que despertaba, sus sentidos se encontraban completamente embotados, no obstante, cuando los mismos comenzaron a activarse, la faelienne empezó a alarmarse al ver que no se encontraba en su habitación. Ni siquiera se había dado cuenta, de que bajo ella había un cuerpo... un cuerpo imperturbable que respiraba apaciblemente, un cuerpo que la tenía fuertemente abrazada de la cintura. Tal y como un rompecabezas, ella se encontraba como una pieza de encaje, pues la chica estaba recostada encima de alguien y su cara se enterraba justo en el cuello de ese alguien.
Aspiró profundamente el olor del hombre que estaba bajo ella para luego removerse y mirarlo al rostro con la esperanza de verlo dormir, sin embargo, en cuento alzó su mirada, sus ojos rápidamente se encontraron con los ojos crepusculares del azabache.
-Por fin despiertas mi amor- susurró el vampiro. -Ya no me aguantaba -se removió ágil para levantarse.
-¿Dónde vas? -preguntó la oji violeta.
-Al baño -respondió rápido el pelinegro mientras se ponía las botas. -tomé mucho anoche. -añadió.
-¿Me puedo quedar? -preguntó somnolienta.
Al escuchar la pregunta, el oji gris la miró hacia atrás mientras levantó una ceja.
-Tú de aquí no te mueves preciosa... -la besó antes de irse- vuelvo de inmediato -se puso el parche en el ojo y salió de la habitación.
Con sueño, la joven de cabello oscuro se acomodó mejor en la cama del líder de la guardia Sombra.
-Nevra tiene razón- susurró la chica a la vez que miraba a Shaitán recostado cerca de la ventana- las sabanas de seda son lo mejor -pasó sus dedos por la tela mientras se acurrucaba más. Tomó los tapados y se enterró en la cama, todo para sentir la esencia que había dejado el nocturno antes de irse. De pronto escuchó la puerta abrirse, y con ello, el familiar quien había estado tranquilamente durmiendo, activó sus niveles de alerta y comenzó a gruñir por lo bajo.
-Nev... -susurraron.
Erika no podía creerlo, una mujer había entrado a la habitación.
-Nevra -la extraña volvió a susurrar. - el otro día me prometiste que bailarías conmigo si la guardia ganaba... sin embargo te viniste a dormir –suspiró mientras comenzaba a acercarse a la cama.
Erika quien estaba debajo del tapado no podía creerlo, la voz de la extraña que había entrado a la habitación no era de nadie más que de Moyra... la mujer que siempre acosaba a Nevra.
-Yo... la verdad estoy bastante consternada. Si estás cansado, si tienes sed... dímelo. Así tal cual me lo dices cuando nos vamos del C.G. -se sentó en la cama. -Nevra... yo... yo te amo, tú lo sabes perfectamente... y... –volvió a suspirar- así como cuando nos vamos a las misiones, cuando me dices que tienes hambre, cuando confías en mí... así quiero que sea aquí también. -comenzó a acariciar la silueta de la faelienne quien se encontraba bajo el tapado atenta a todo lo que estaba diciendo la pelirroja. -Siento que cada vez más nos distanciamos..., pero... al momento de nuestras misiones nos volvemos a unir, y tu vuelves a ser aquel chico al que tanto amo...
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Te recuerdo
RomanceEl líder de la guardia Sombra era el típico hombre apuesto que utilizaba sus virtudes para hacer caer a las jovencitas que lo perseguían día y noche... al menos era eso lo que él quería aparentar. El C.G se impregnaba de nuevas reclutas, entre ellas...
