Confianza

2K 131 252
                                        


Hola, como siempre, aquí les dejo el capítulo de esta semana.

Antes de que comiencen a leer el capítulo debo decirles algo muy importante, he estado pensando últimamente y he decidido, con el dolor de mi alma, darle en este capítulo un final al fanfic puesto que he estado muy ocupada y el poco tiempo que me queda quiero dejarlo para mi familia y mi novio, lo siento, enserio lo siento mucho, no se imaginan cuanto me gustaba escribir para ustedes y les apuesto que se creyeron lo anterior equis de, solo bromeaba, en cierta parte, la verdad es que he decidido parar unos días, tomarme unas semanitas para descansar, la próxima semana tengo que realizar un informe diagnóstico y dos informes de otra cosa, quiero tener tiempo para la u, para mí, para mi novio y para los sims, además tengo muchas ideas que debo ordenar, estamos en la segunda mitad de la segunda temporada y no quiero llegar a "lanzarme".

Pd. Me acabo de obsesionar con una mini serie de caricatura xD se llama "Más allá del jardín", la vi y realmente me pareció increíble, es de estas series que tiene un trasfondo rebuscado, pero a la vez maravilloso. No tiene nada que ver con el fic, solo quería desahogarme y contarles el vacío existencial que me dejó la serie xD

Disfruten la lectura y recuerden comentar, yo no vivo del aire :v okno

Muchas gracias a las personas que comentan el fic, realmente  lo valoro c:


._._._._._._.

Confianza

Era un frasco de vidrio con pequeñas píldoras celeste, un pequeño frasco que se encontraba encima de la mesita de su habitación. Su mente divagaba mientras que, embelesada, observaba el contenedor de vidrio en el que reposaban las pastillas que quizás un día utilizaría con él.

Ese mismo día miércoles a las 9 de la noche, después de la reunión de Nevra, la pareja caminó hasta la enfermería en donde Eweleïn los estaba esperando frente al escritorio. La enfermera se detuvo en explicaciones tales como, la utilización de las pastillas y las consecuencias de un embarazo no deseado, sobre todo si este se trataba de la unión con un vampiro, al parecer, la raza de Nevra hacía de un embarazo y de la maternidad algo más caótico de lo normal.

La joven peli celeste se deshizo en explicaciones que, la castaña, ya sabía de antemano, sin embargo, la humana no pudo evitar avergonzarse frente a la sonrisa burlona que Nevra llevaba en el rostro ante las palabras tan explícitas de la doctora.

Finalmente, después de aquella charla, tanto el crepuscular como la terrícola, caminaron hasta la cantina para comer y conversar un poco.

Esa noche no fue él quien le pidió a la oji violeta dormir juntos, al contrario, fue ella quien insinuó querer dormir al lado del vampiro. Por supuesto, el nocturno no se hizo de rogar, la siguió hasta la habitación en donde ambos entraron para descansar.

Era en ese momento en el que ella miraba el frasco mientras pensaba en las horas pasadas, en los pequeños instantes del presente y en lo venidero del futuro. Acostada de lado sintió un brazo recorrer su vientre, era Nevra quien, dormido, movía sus manos en una caricia inconsciente.

Sintiendo la respiración profunda de su compañero, apoyó sus manos encima de las manos del crepuscular y se apegó aún más al cuerpo del vampiro para al fin poder conciliar el sueño.

...

Las cosas estaban muy bien, demasiado bien. Seguía teniendo clases con Ezarel, quien, en ese momento, le estaba enseñando a crear múltiples pociones con todas las plantas vistas y aprendidas. De vez en cuando, el elfo, no podía evitar soltar comentarios para molestar a la faelienne...

Te recuerdoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora