Volví, ah las tomé por sorpresa, lo sé, llegué antes de lo esperado. En fin, solo decirles que, como ya sabrán me encanta responder comentarios, sin embargo, con el capítulo anterior no lo he hecho, una porque temía de que me llegara una olla, un sartén o lo que fuera que me hiciera daño :v , y dos, porque no he tenido mucho tiempo ya que quise dejarles este cap pronto, mañana no estaré por lo que mis tiempos estaban al límite, igualmente sí o sí les contestaré, de eso no tengan duda jaja. Como siempre, espero que les guste el cap.
Las quiero Bye Bye.
Pd. Dejen votos y comentarios
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Un posible futuro
Estaba sentada en el pasto de un fino campo vivo que se movía con el insípido viento de verano. Sus manos palpaban la hierba verde que recubría el suelo y que, de una u otra manera, la hacían sentirse tranquila y serena, al menos, en lo que se podía estar. De pronto sus oídos captaron una bella melodía que provenía desde lejos. Agudizó su audición y dejó que su rostro se elevara en el aire, cerró sus ojos para dejarse llevar por la frescura de una canción que lograba sanar parte de la herida que cargaba desde hace días, incluso desde hacía meses.
La música se extendió por sus sentidos y poco a poco la transportó a un recuerdo alejado de la realidad, aquellos recuerdos en donde ella estaba junto a su familia en su hogar, no necesitaba mendigar amor, no necesitaba perdonar; en aquellos momentos, ella lo tenía todo y no lo sabía. Extendió sus dedos para que las fibras musicales se expresaran por su cuerpo, movió los hoyuelos de su nariz captando la tristeza impregnada en las notas que componían la bella melodía que estaba escuchando. Largos bajos se hacían oír entre un arco y unas cuerdas, un sonido bajo que retumbaba y vibraba en las ondas del aire.
Aún con la cabeza en alto, ella negó, negó el hecho de estar ahí en solitario, porque después de tanto, ella al fin había dicho lo que verdaderamente pensaba, y tenía miedo, miedo de darse cuenta de que realmente Nevra no haría nada, nada por salvar lo poco que quedaba. Eso la frustraba enormemente, el no poder descifrar los pasos de su novio la hacían ser un ente ciego que caminaba por un campo minado, sin embargo, ella confiaba, confiaba en él, así como confiaba en que él cambiaría, sobre todo después de lo que había ocurrido.
Si bien sus manos deseaban volver a abrazarlo, y si bien su corazón quería volver a sincronizarse con el corazón de él, esta vez y como siempre, había sido Nevra quien había logrado alterar el orden de la relación. Pero no todo estaba perdido, quizás, después de aquel ultimátum dado por ella y dado por la anciana, era cuestión de que el tiempo lograra desenvolverse y era tiempo de que él lograra entender, entender que la vida no era, es, ni será simple, y que no todos tienen la capacidad de esperar y entender como lo había hecho ella.
Abrió los ojos para ver el cielo medio blanquecino por las nubes, y sintió el viendo arremolinar su pelo, una caricia de Eldarya para ella, un ser solitario en el mundo. No importando si la melodía seguía sonando, se recostó al fin encima del campo verde para deleitarse con la realidad que tenía bajo ella, un suelo vivo en el que se desarrollaba la nueva vida.
Ahí recordó aquella mañana en aquel desayuno...
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Bajo la conversación tensa que había en la mesa, no pudo tomar el tenedor para comer. Su ojo abierto en exceso demostraba su careta reflexiva mientras los músculos de sus manos se apretaban en torno a una servilleta que combinaba en perfecta armonía con las velas que había sobre el mantel, armonía que se desmoronaba con los integrantes de aquella comida.
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Te recuerdo
Storie d'amoreEl líder de la guardia Sombra era el típico hombre apuesto que utilizaba sus virtudes para hacer caer a las jovencitas que lo perseguían día y noche... al menos era eso lo que él quería aparentar. El C.G se impregnaba de nuevas reclutas, entre ellas...
