N/A: No se qué le sucede a Wattpad últimamente. Los otros días me dijeron que no podían comentar en mi novela, me llegó un mensaje de ellos diciendo que cambiarían mi novela a Fanfic (siendo que no lo es) y recientemente quitaron 9mil lecturas de Rebel. Ahora me han comentado que no pueden ver este capítulo. Si tienen otro problema con la novela, avísenme para ver si lo puedo solucionar. El capítulo anterior lo pudieron leer bien?
Giro la perilla metálica y chilla, como cuando un hamster gira en su rueda. El agua deja de caer e inmediatamente siento el frío apoderarse de mi cuerpo. Rápidamente, me envuelvo en una toalla. Estiro mis piernas por encima de la bañadera, procurando no caer. Extrañaba mi casa. Luego de lo de Marco, no anduve mucho por aquí. Me despertaba en casa de Beck, luego al colegio y al salir, me iba a lo de Ryan.
Arrastro mis dedos sobre el espejo y dibujo una cara feliz. La borro, creando un círculo más grande que me permite ver mi rostro reflejado sobre la superficie de vidrio empañado. Observo mi expresión, distante y melancólica. Suspiro. No puedo evitar pensar en dos personas. Primero en Marco y en el hecho de que no lo veo desde el domingo ¿Qué día es hoy? Viernes, eso creo. Estuve hablando con él estos días. Salió de Mount Vernon, y aunque me duela, es lo mejor que puede hacer. Lo segundo en mi mente, es Beck. Anoche dormí en lo de Ryan, no porque yo no haya querido ir a casa de él sino porque Beck insistió en que me vaya a lo de mi amigo. Cuando hoy llegó a clases todo fue claro como el agua, pero no quise hacer comentario alguno. La arruga entre sus cejas parecía no irse, nada parecía quitar su enojo. No me dirigía la palabra y tampoco accedió en almorzar conmigo. Quise buscarlo en el estacionamiento, pero Ryan me dijo que lo vio irse antes del último período. Noté que intentaba ocultarse, pero vi su ojo que comenzaba a tornarse morado. Lo único que eso significa, es que no dejó las peleas. No creí necesario decirle que lo abandonará, supuse que lo entendería solo. Intenté llamarlo, pero me llevaba directo al buzón de voz.
Recojo mi ropa del suelo y camino hasta mi habitación, aferrando mi brazo a la toalla que cubre mi cuerpo. No se si ponerme la piyama y meterme en la cama, o si preparar mi ropa para ir a casa de Beck o Ryan. El problema es que Ryan está en casa de Tyler con los del equipo, viendo un partido, y Beck comenzó a actuar como cuando recién nos conocimos. Quiero verlo, que me cuente. Verlo tan distante hoy, me hace extrañarlo. Dios, que idiota me vuelve este muchacho.
Escucho a papá entrar a casa. Las cosas han estado raras con él. Lo noto triste y decaído. Como si en menos de una semana, se le sumaron diez años a su mirada. Se que extraña a Marco, pero aún está intentando hacerse la idea de que sus hijos no son como él desearía que fuéramos. Dante no dijo mucho al respecto, pero Marco me dijo que tanto él como Amber, dijeron que podía quedarse en casa de ellos.
Cierro la puerta y comienzo a vestirme. No puedo evitar colocar una nueva muda de ropa en mi mochila para ir a casa de Beck. Sólo espero que me conteste el teléfono.
Zoe 8:13 p.m:
Estás??
Zoe 8:13 p.m:
Sólo me preguntaba si podía ir a tu casa. No me siento como para estar en mi casa...
Zoe 8:15 p.m:
Y te extraño... No te vi hoy en clases
Beck 8:48 p.m:
Ven.
Beck 8:49 p.m:
Y no hables como si no nos viéramos nunca. Dormiste aquí el miércoles en la noche.
Zoe 8:49 p.m:
Lo digo porque hoy actuaste extraño y no quisiste hablar.
Zoe 8:51 p.m:
Creo que será mejor que me quede en casa.
Beck 9:13 p.m:
Ya te dije que vengas.
D
ejo mi teléfono en mi cama y bufo pesadamente ¿Qué diablos le sucede? Ya es tarde, tengo hambre y si no voy, Beck se enfadará. No me gusta que sea así, es como si yo actuara por miedo a sus acciones. Todo parece ser como el verano en el campamento. Alguien golpea mi puerta y me sobresalto. Papá entra luego de un segundo, asomando su cabeza tímidamente. Creo que es la primera vez que lo veo entrar así.
"Hola, Zoe" mi guardia se baja en cuanto escucho su voz, debil y suave "La comida ya está lista"
"Oh" mi corazón se hunde. Por primera vez, quiero quedarme y no ir a casa de Beck. No quiero tener que soportar su enojo y mal humor, pero se que si no voy ahora, luego será peor. Debo ir e intentar averiguar que diablos le sucede. Sin embargo, temo que me dirá que jamás dejó de ir a las peleas "Iré a casa de Beck"
"Oh... Está bien, comeremos tu mamá y yo" su mirada cae al suelo.
"No, no. Cenaré con ustedes y luego si quieres, me llevas tu a casa de Beck" sus ojos se levantan y puedo ver cómo brillan. Por primera vez en la semana, lo veo feliz.
Tomo mi mochila y mi teléfono y bajo las escaleras, siguiendo los pasos de Papá.
Zoe 9:26 p.m:
Cenaré aquí. Iré luego.
No pasa ni un segundo cuando el mensaje aparece como visto. Espero. Espero. Nada, Beck no responde.
Intento que la comida no sea silenciosa. Quiero que Papá note que lo sigo amando igual de mucho y que sigo siendo su hija. Hago chistes y le comento sobre mi semana en clases. Para mi sorpresa, me pregunta cómo va mi relación con Beck. Sin pensarlo respondo con un bien, evitando toda la situación actual en la que él se comporta como un idiota y yo lo persigo por todas partes. Me pregunta si se algo de Marco y Alessandro, y le respondo con la poca información que tengo de ambos. Alessandro está en Saint Louis, consiguió un trabajo momentaneo en el supermercado de Jay. Y Marco, no se mucho de él, se que esta noche estaría en casa de Dante. Mi papá intenta dibujar una sonrisa ante mi respuesta, y mamá no tarda en depositar su mano encima de la de mi padre.
"Si hablas con Marco, dile que me gustaría hablar con él" me mira, sus ojos distantes y cristalizados "Pregúntale si necesita dinero. Lo mismo para Alessandro"
"Lo haré" le ofrezco una sonrisa amplia, intentando sacudir sus preocupaciones.
Intento terminar rápido mi comida, pero no funciona bien el hecho de pasar velozmente un gran trozo de carne por mi garganta. Checo mi teléfono para ver si hay respuesta de Beck. 10:02 p.m y no hay ningún mensaje. Mi pantalla se ilumina y me apresuro a leer.
Dante 10:04 p.m:
Marco acaba de llegar sano y salvo. Está bien. Lo noto cansado pero feliz. Me preguntó si sabía algo de ustedes cuatro, pero creí que sería mejor que mamá y papá hablen con él ¿Cómo están ellos?
Zoe 10:04 p.m:
Mamá estuvo hablando un poco con él. Alessandro no ha regresado a casa desde el domingo, él me preocupa un poco. Papá está triste y realmente extraña mucho a Marco. Me pidió que le diga que quiere hablar con él.
Dante 10:05 p.m:
Marco no ve la hora de volver. Diles a papá y mamá que volverá el domingo. Dante 10:06:
Intenta que Alessandro también esté en casa. Yo viajaré con Marco. Ya hablé con el papá de Amber y me ha dado el lunes libre.
Zoe 10:06 p.m:
Hablaré con ellos. Nos vemos los seis este domingo 💕
"¿Ya tienes que irte?" la voz de papá me obliga a dejar el teléfono sobre la mesa.
"No, de hecho era Dante" la expresión en su rostro se ilumina y comienza a dibujar una sonrisa en cuanto ve la mía "Me dice que viajará con Marco este domingo a Mount Vernon"
"Genial" es lo único que puede decir. Sus ojos se llenan de lágrimas y él intenta cubrirlas. Se pone de pie y comienza a levantar los platos, intentando ocultar su llanto.
"Tú quédate descansando, Alfie, yo llevaré a Zoe" mi mamá le dice y el asiente y nos da la espalda mientras comienza a lavar los platos.
Tomo mis cosas y caminamos hasta el auto. Me siento e inhalo la tan familiar fragancia del aromatizante de vainilla y canela. Siento que hace meses que no estoy en mi auto. Con todo lo de Beck y Marco, casi he tenido que prescindir de mis padres. El motor se pone en marcha en cuanto Mamá gira la llave y el coche comienza a moverse por la calle oscura y desolada.
"¿Cómo marchan las cosas entre ustedes?" su voz suave suena junto a mi. Giro mi cabeza y la miro. No esperaba esa pregunta.
"Creo que bien" mi respuesta es un poco distinta a la que le di a Papá. Tengo confianza con ambos, pero sobre este tipo de cosas, sólo las hablo en profundidad con mi mamá "Hoy estuvo enfadado, pero no se porqué. Cuando se enoja, se cierra en sí mismo. Pero cada vez veo más cosas en él que me agradan. Es increíble cómo se preocupa por la gente que ama"
"¿Te cuida?" esta es la pregunta que no quería escuchar. Ella intenta disfrazarla, pero en realidad está preguntando si nos cuidamos. Recuerdo cuando se la hizo a Dante en cuanto comenzaron a salir con Amber, y él icómodamente respondió que sí la cuidaba. No hay manera de escapar esta conversación con mi mamá, porque si dices que no quieres hablar sobre sexo con ella, te dice que es enfermera y que ya sabe del tema.
"Lo estamos llevando con calma" es lo único que puedo responderle sin tener que colocarme un cartel luminoso que diga no te preocupes, mamá, sigo siendo virgen. Odio esa palabra. Es como una etiqueta con la que te obligan a identificarte. Y cuando ya no lo eres mas ¿Qué eres? Es por eso que la odio. Te colocan dentro de un grupo y nadie ve la hora de salir de él para ser parte del montón.
"Genial" una sonrisa se dibuja en su rostro. Jamás podría hablar con papá de algo así. Soy su única hija, le daría un infarto "Recuerda que si hay algo que tu no quieres hacer..."
"Le digo que no y te llamo para que me busques, lo sé mamá" repito su discurso como lo vengo haciendo desde los quince.
Con mis direcciones, logramos llegar a casa de Beck. Mis papás no saben que él vive solo. Papá conoció la casa de Poppy pero jamás me trajo aquí. Creo que por eso aceptan que me quede tanto en su casa. Mamá deposita un beso en mi mejilla y no tardo en salir del auto. Abro la reja que siempre está sin llave, y camino por el largo pasillo hasta llegar a su puerta. Golpeo pero nadie responde. Giro la perilla con un poco de desconfianza, pero por suerte, está sin cerrojo.
"¿Beck?" pregunto, mi voz viaja por la pequeña casa pero aún no obtengo respuesta. Supongo que volverá.
Enciendo el televisor y busco un poco de música en YouTube. Espero al molesto anuncio y la melodía comienza a llenarme. Mis pies me llevan hasta su habitación y no tardo en dejar mis cosas en el suelo. Necesito quitarme el jean. Me quito mi pantalón y subo por mis piernas mi short de algodón color celeste. Me quito mi sweater y mi playera y busco el resto de mi piyama dentro de mi mochila. Pero la puerta del armario me llama. Camino hasta él, sintiendo el frío sobre mi estómago descubierto, y abro la puerta. Veo la seguidilla de cajones frente a mi y no se por dónde comenzar. Mi instinto me lleva al segundo cajón y estoy en lo cierto. Veo dentro una playera negra perfectamente doblada y la quito con cuidado. La llevo a mi nariz y su perfume viaja por todos mis sentidos. La estiro sobre su cama y luego la vuelvo a tomar en mis manos. Mi cabeza atraviesa el hueco sin dificultad, pero antes de que deje caer la tela por el resto de mi cuerpo, unas manos sobre mi estómago, la detienen.
"Te extrañé" sus labios susurran junto a mi oído. Sus dedos fríos toman el borde de la playera, y comienzan a bajar por mi cuerpo, rozando cada milímetro de mi piel. Tirito.
"Estabas enfadado" sus brazos se aferran a mi cuerpo, intentando ganar un poco de calor. Su mentón se apoya sobre mi cabeza, haciéndome sentir pequeña. Subo mis dedos por sus brazos fríos y llenos de tinta.
"Pero ya no lo estoy y te extrañé" su voz vibra en mi espalda. Me volteo con dificultad dentro de sus brazos y elevó mis cejas en cuanto veo su ojo, más morado que hoy a la mañana. Hay una franja púrpura, como si hubiese tenido un mal sueño por muchas noches seguidas.
"¿No dejaste las peleas?" mi voz llena de preocupación.
"Las peleas pagan mi renta" responde sin el temor que hay en mi voz. Se inclina y deposita un beso en mi frente "Estaré bien"
"No quiero verte lastimado una tercera vez, Beck" mis dedos viajan a su rostro "Puedo hablar con mi papá, podrías trabajar en el restaurante. Por favor, no vayas más allí"
"Estaré bien" insiste. Mi pulgar sigue dibujando recorridos, causando que sus ojos de cierren y sus labios se separen ligeramente.
"Lo digo en serio, no quiero verte herido" me acerco a él, elevando un poco mis talones del suelo, y deposito un beso sobre su cuello, que viaja de norte a sur. Sus manos se aferran aún más a mi "Inténtalo"
"De acuerdo" su voz suena como un susurro. Elevo mi mirada y noto que sus ojos aún permanecen cerrados.
ESTÁS LEYENDO
REBEL
Novela Juvenil#12 en Novela Juvenil (16/06/18) #78 en Novela Juvenil (26/10/17) #131 en Novela Juvenil (19/10/17) #261 en Novela Juvenil (3/10/17) #305 en Novela Juvenil (09/09/17) #431 en Novela Juvenil (04/09/17) #692 en Novela Juvenil (03/09/17) #888 en Novel...
