Ferviente deseo, tantos besos, muchas caricias, ambos abrazándonos en aquél vehículo. Aquella piedra amarilla que cuelga y se mueve en mi cuello, mientras nuestras bocas no dejan de tocarse.
Oigo el sonido del plástico, pero esta vez veo el preservativo. Parece que siempre está preparado, para cada ocasión. Decido ignorar que los pudo tener, porque quizás estuvo con Eloise y prefiero centrarme en besarlo.
No queda mucha ropa, solo la interior, aunque esa no es un problema realmente, las caricias se siente con igual intensidad y son tentadoras. Las sensaciones junto con el calor van en aumento, más cuando mis bragas desaparecen de mi visión, Emmet usa el condón, nos unimos y le clavo las uñas en la espalda. Lo lastimaría, si no fuera porque se cura al instante. Nos seguimos besando y me gira en el asiento, ya que es incómodo, por lo tanto estoy yo sentado sobre él.
Esto es vergonzoso, entonces oculto mi cabeza en el hueco de su cuello.
—Los vidrios son polarizados —me aclara.
Alzo la vista sonrojado, lo miro directamente a los ojos, parpadeo mis largas pestañas de chica mientras lo observo atontado, hasta que lo beso y abrazo otra vez.
Siento que el collar se mueve nuevamente y comienzo a desconfiar, pero estoy equivocado, lo que viene no es la electricidad de las voces.
—Creo que ya debería irme —Me inclino para levantarme.
—¿Qué sucede?
"Nunca te metas con seres demoníacos".
La piedra amarilla se convierte en negra y se destruye, explotando. Mi mano se mueve sola y agarra un fragmento largo y puntiagudo, el cual debió haberse generado por la caída del poste. Mis ojos se vuelven completamente oscuros y clavo el objeto punzante en dirección a su corazón. Al darme cuenta, regresa mi visión a ser normal y me levanto rápido.
—¿Es... ¿Estás bien? —pregunto nervioso —De... debo irme.
—Sí, sí —Se agarra la herida que extrañamente no para de sangrar —tú, ve.
Me visto rápidamente y salgo del vehículo, cerrando la puerta. Entrecierro los ojos mirando el cielo, está oscuro y el ambiente del pueblo se siente lúgubre.
—¿Qué sucede? —digo confundido y toco la herida del disparo que empieza a dolerme.
"Tenemos teorías, nuestra energía se expandió más que en una simple casa, aunque no sabemos cómo, el pueblo de la playa está infestado de nuestra mala suerte".
—Puedo notarlo pero... —Presiono la herida por el dolor —creo saber por qué.
"Nosotras no queremos lastimarte".
Recuerdo la carta de la mariposa que me mostró Ace y entonces entiendo que el único que puede arreglar esto es Darren.
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Es Nyx #3
Fiksi UmumÉl es ella, la oscuridad de la noche. ¿Escuchas las voces? Él las oyó detenidamente. Esperó paciente a que aquellas personas mínimo se disculparán, pero no sucedió, así que él decidió escucharlas a ellas, cuando no quedaba ni una pizca más de esper...
