24

945 70 19
                                        

Bruce la miró perplejo, su boca se abrió un poco debido a la sorpresa.

Sacudió la cabeza intentando reaccionar, la mirada de Natasha rogaba por una respuesta.

Bruce trago saliva tan bruscamente que ella logro escuchar. Sus miradas se conectaron, el aire se sentía caliente y espeso para ambos.

—Yo... Tartamudeo un poco. Tú... Respiro con dificultad. ¿Tú acabas de proponer? Ella asintió.

—Solo si tú quieres. La respiración del omega se agitó un poco.

—Un bebé. Apretó un poco la mano de la espía contra su viente. ¿Nuestro bebé?

—Sí. Sonrió. Un bebé que nos haga despertar en medio de la madrugada.

—Sí, y que nos obligue a ir al parque aun cuando tú odias hacerlo. Un brillo apareció en sus ojos al hablar.

—Alguien diminuto que interrumpa tus sesiones de laboratorio sin motivos importantes. Rió.

—¡Oh Dios! Soltó con emoción. ¿Puedes imaginarlo? Una cabezita pelirroja corriendo por toda la casa. Natasha soltó un gran suspiro.

En algún momento seremos la familia Banner Romanoff. Dijo orgullosa.

—Mis tarjetas de presentación ahora dirán "Doctor Bruce Banner de Romanoff" Un sonrojo apareció en su rostro.

—Me gusta. Asintió y bajo sus manos hasta la bragueta del pantalón de Bruce, abriendo esta.

El omega levantó un poco sus caderas permitiendo que ella bajara su pantalón. Y una vez más, Bruce no trae ropa interior.

La mirada de la pelirroja se encendió al sentir como el aroma de Bruce comenzaba a llenar el lugar.

Comenzó a acariciar el miembro del pelinegro, sin dejar de mirar los gestos un tanto avergonzados de este.

Bruce intento bajar el pantalón de Natasha pero ella negó con la cabeza y lo detuvo.

—Hoy no. Sonrió y humedecio un poco su mano con saliva, continuando con los suaves movimientos. Bruce frunció el ceño un poco desconcertado pero echo la cabeza hacia atrás en cuanto ella comenzó a estimular la punta de su ya despierto miembro.

Apretó su mano un poco contra este, haciendo que el pelinegro tomara su muñeca intentando detenerla, pero ella continuo.

Los movimientos de su mano comenzaron a tomar ritmo, y la cara del omega poco a poco se lleno de un color rojo intenso.

Con la otra mano acaricio todo el cuerpo del omega, desde su cuello hasta sus muslos, deteniéndose un poco en los pezones.

La cadera de Bruce comenzó a levantarse exigiendo más, ella bajo la velocidad de sus caricias intentando desesperar un poco al científico, y lo logró.

Él abrió los ojos de golpe y apretó su agarre, Natasha solo sonrió y siguió subiendo y bajando.

Pudo sentir los fluidos del omega sobre su ropa, él estaba más que listo para ella, pero prefirió contenerse.

Bruce terminó por recargar su espalda sobre las piernas de la espía, sentado sobre ella. Su miembro comenzó a palpitar debido a la excitación, abrió un poco su boca soltando gemidos apenas audibles.

Moviendo su cadera al ritmo de las caricias de la pelirroja.

El cuerpo de Bruce comenzó a sudar levemente, su respiración se agitó un poco y con la cabeza recargada sobre las rodillas de la pelirroja soltó un fuerte jadeo, llegando rápidamente al orgasmo, su cuerpo no pudo contenerse más y apretó un poco los puños.

Aroma. (Brutasha)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora